Anuncios

'Conejo' Pérez, el ídolo de Cruz Azul que fracasó como directivo y no por su culpa

'Conejo' Pérez observando un partido de Cruz Azul y Mazatlán, por Liga MX, en marzo de este año. (Sergio Mejia/Getty Images)
'Conejo' Pérez observando un partido de Cruz Azul y Mazatlán, por Liga MX, en marzo de este año. (Sergio Mejia/Getty Images)

Óscar Conejo Pérez tendrá su nombre ligado eternamente al Cruz Azul. Es imposible apartarlo de la historia celeste. Se volvió ídolo gracias a sus atajadas de culto, una habilidad fuera de la común para alzarse por todos los aires y hasta por algún gol que llegó a anotar.

Únicamente salió campeón en una ocasión, en el recordado Verano del 97 ante León, pero su legado se extendió más allá de los títulos. Pérez fue referente de La Máquina hasta 2008, año de su salida del club cementero.

Jugó en otros equipos como Tigres, Necaxa, San Luis y Pachuca. Con los Tuzos de hecho fue campeón del Clausura 2016, en aquella Final que vio a Rayados perder el título de manera inexplicable, en su casa, con gol de último minuto de Víctor Guzmán. Más allá del largo camino recorrido también en otros equipos, Conejo Pérez es sinónimo de Cruz Azul. Sin embargo, el más reciente vínculo con el club de sus amores ha llegado a su fin.

Pérez había asumido el cargo de director deportivo recién en el torneo Clausura 2023. Arribó en enero de 2023. De inmediato hubo cambio en la estructura deportiva, pues al mes siguiente Raúl Potro Gutiérrez fue despedido del cargo de director técnico.

En su lugar llegó Ricardo Tuca Ferretti, con la esperanza de levantar un barco que ha estado hundido, sin tocar fondo todavía, desde la consecución del ansiado campeonato del Clausura 2021 —el que rompió la maldición de 23 años y medio sin dar la vuelta olímpica—.

Desde entonces, los cementeros no han vuelto a ser protagonistas. Juan Reynoso, el artífice de aquella gesta, salió por la puerta de atrás. El plantel se desarmó de golpe sin hacer fichajes a la medida en ninguno de los mercados subsecuentes.

Con Ferretti al mando, Cruz Azul no pudo calificar a la Liguilla del Clausura 2023. Aunque quedaron entre los ocho primeros lugares, debieron disputar el repechaje ante Atlas y cayeron (1-0). El certamen actual pintaba como el proyecto definitivo de Ferretti.

No fue así. Un mal comienzo de torneo nacional y una actuación decepcionante en la Leagues Cup sellaron el adiós del Tuca, que dejó su lugar a Joaquín Moreno. La crisis celeste no hizo sino agravarse. Acabaron en el lugar 16 de la tabla general con apenas 17 unidades.

Los cambios se entendieron como inaplazables y Óscar Pérez ha sido víctima de la supuesta reestructuración celeste, una mecánica común en este club habituado a devorar directivos, entrenadores y jugadores.

Ahora Víctor Velázquez, presidente del Consejo de Administración y hombre del poder en Cruz Azul, deberá coordinar el nuevo organigrama de un equipo grande de capa caída, incapaz de figurar en el futbol mexicano desde ese citado 2021.

La salida de Pérez ejemplifica también el poco éxito que acompaña a los ídolos de un club en México cuando llegan a cargos directivos. Rafael Márquez se marchó de Atlas sin ningún logro. Zague también pasó de noche por el América.

La misma suerte corrió Cruz Azul ya antes con Alberto Quintano. Pumas, igual: Alberto García Aspe fracasó. En el inmediatista futbol mexicano no vale otra cosa que no sea ganar el título, al alcance de todos. Ricardo Peláez tuvo un destacado paso por América (2012-2017), pero como jugador, aunque fue campeón con Las Águilas, no es considerado ídolo azulcrema (sí del Necaxa, en cambio).

Muchas veces es un voto de confianza. Otras, una forma de legitimarse ante la afición: llevar a alguien querido por la gente para blindarse ante las críticas. La cúpula directiva de Cruz Azul usó a Pérez como escudo en los últimos diez meses.

No se puede descartar que el Conejo, tipo profesional y experimentado, vuelva en el futuro a su casa, Cruz Azul. Pero por ahora su aventura ha terminado de manera amarga. Los problemas de La Máquina son más grandes que esta decisión.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR | EN VIDEO

Igor Lichnovsky: América, su religión, su salida de Tigres y su inactividad