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Ciudad de México recibió al Año Nuevo chino

CIUDAD DE MÉXICO, febrero 11 (EL UNIVERSAL).- Los rayos solares que se sintieron en la Ciudad de México este sábado no impidieron que decenas de personas acudieron al Barrio Chino y a diversas actividades en el Centro Histórico para vivir una de las tradiciones milenarias, el Año Nuevo que este 2024 engalana El Dragón de Madera.

Desde temprana hora, familias completas, parejas o en solitario acudieron al inicio de actividades, como el tradicional desfile en la calle Moneda, en el Centro Histórico, que organizó el Museo Nacional de las Culturas del Mundo (INAH) y para aquellos que decidieron vivir más, una caminata ligera y después el arribo al Barrio Chino, ubicado en la emblemática zona de la capital.

Poco después de las 10:00 horas arrancó el desfile tradicional que año con año lleva a cabo la comunidad china y el Museo Nacional de las Culturas del Mundo, en el que se dieron cita hombres y mujeres de todas las edades.

Con una sonrisa, alistaron sus teléfonos para captar el paso del dragón en una danza icónica para la cultura china, pero que ya es mexicana por el amor y devoción que tienen los habitantes de la metrópoli.

Este 2024, el Año Nuevo chino enaltece al Dragón de Madera, por muchos considerado como el más poderoso al ser el quinto animal del zodiaco y que en la cultura china representa buena suerte, fuerza, salud y prosperidad.

La fuerza de la celebración de este sábado proviene justo del Dragón de Madera, que simboliza, además, la nobleza y el poder; asociado a la madera, que representa la creatividad y la transformación en la cultura asiática.

El ambiente de color dorado y rojo no faltó y no decepcionó para quienes acudieron al desfile, cuyo espectáculo duró poco más de media hora y dio pauta para que los visitantes procedieran a entrar al recinto y continuar con la experiencia de apreciar la exhibición de artes marciales, ver una exposición sobre la temática y sentir la fuerza de la celebración china.

El tradicional Barrio Chino se engalanó ayer con faroles y sombrillas de color rojo y dorado. La exitosa convocatoria se reflejó en la alta afluencia de visitantes, pues pasado el mediodía, decenas de turistas nacionales y extranjeros abarrotaron la calle del Centro Histórico, para degustar el pan al vapor, postres, ramen y la galleta de la suerte.

El calor se mitigó con un buen sombrero de la cultura asiática, que tuvo un valor de 25 pesos en adelante. Los productos que se ofertaron estuvieron a la orden del día y para todos los bolsillos.

Por momento, el calor fue sofocante, quizá un ejemplo de lo que simboliza también esta tradición, la entrada de la primavera y el adiós al invierno.

Sin embargo, las altas temperaturas no provocaron que bajara el ánimo ni impidieron caminar entre empujones para buscar el dólar de la suerte con un costo de 10 pesos, una pulsera del dragón de 15 pesos, la galleta de la fortuna de 10 pesos, el ramen de 50 pesos o, para el público exquisito y conocedor, la figura del dragón elaborada de arcilla con un costo de 500 a 700 pesos.

Omar Flores salió de una tienda portando un dragón de más de 60 centímetros de largo, elaborado de arcilla con imágenes de dólares incrustados, su costo fue de 600 pesos; adquirió, además, una figura que representa la lechuga, el alimento del dragón, por la que pagó 800 pesos.

"Representa la suerte, el dinero, y la salud. Está hecho de resina. Es un día, todos venimos a ver qué hay para la suerte, la salud, confiamos en esta tradición. No es mexicana, pero como si lo fuera, ya la estamos arraigando", aseguró.

También unas turistas provenientes de Jalisco, Katia y Karla se dieron el tiempo para disfrutar del sabor de los panes al vapor, elaborados con arroz, "deliciosos, muy buenos", coincidieron mientras mordían el tradicional alimento.

Este sábado, cientos de personas disfrutaron de la llegada del Año Nuevo chino y fue imposible para quienes arribaron al Barrio Chino no adquirir algo, pues además de los precios económicos y para todos los bolsillos, es difícil pasar de largo y no sentir la energía del Dragón de Madera envuelto en un místico color rojo y dorado.