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El Chelsea, un drama con paladas de dinero

Londres, 6 mar (EFE).- El 7 de septiembre de 2022 el Chelsea tomó la decisión de despedir a Thomas Tuchel tras perder por 1-0 contra el Dinamo de Zagreb. El inicio de temporada, con tres derrotas, tres victorias y un empate, no era para echarse las manos a la cabeza, pero desavenencias entre Todd Boehly, dueño del club, y el técnico alemán, desembocaron en una caída en desgracia que ni el dinero ha podido tapar.

Con un gasto de 290 millones de euros en verano y de 330 en invierno, el Chelsea ha tratado de comenzar una reconstrucción autoprovocada, porque fue el propio club el que se pegó un tiro en el pie al despedazar el proyecto de Tuchel con su despido y empezar, en mitad de temporada y con un Mundial a mes vista, la era Graham Potter, que nunca ha terminado de cuajar.

En Stamford Bridge se rumorea que lo que precipitó la decisión de echar a Tuchel, ganador de la segunda Champions de la historia del Chelsea y que llevó a los Blues a una cuarta plaza y a las dos finales de copa la temporada anterior, fue la negativa del alemán a hacer un hueco a Cristiano Ronaldo en verano cuando este buscaba club.

Boehly vio el fichaje del portugués como estratégico para elevar el valor de la marca Chelsea y expandirla, así como intenta hacer también con un futuro 'all star' del fútbol inglés, parecido al de la NBA.

Por eso Boehly tuvo tan poca paciencia con un Tuchel que no empezó bien la campaña, pero que no estuvo tan mal como los números de un Graham Potter que es, por resultados, el peor técnico de la historia del Chelsea desde la creación de la Premier League, con apenas seis victorias, dos de ellas en 2023.

El drama del Chelsea es que está sufriendo una reconstrucción sin tiempo apenas para saborear la anterior construcción. Los 'Blues' solo disfrutaron del periodo de gracia que comprendió desde la Champions ganada en 2021 hasta la conquista del Mundial de Clubes a finales de ese año. Ni siquiera han podido pelear por la Premier League.

Para cambiar esto, el Chelsea invirtió en verano casi 300 millones, haciendo especial hincapié en la defensa, tras la salida de Antonio Rudiger, y en la delantera, tras la marcha de Timo Werner y Romelu Lukaku. Así llegaron Wesley Fofana (77 millones), Kalidou Koulibaly (40 millones) y Marc Cucurella (65 millones) para la zaga y Raheem Sterling (55 millones) y Pierre-Emerick Aubameyang (12 millones).

Ninguno de los cinco ha triunfado; Koulibaly y Cucurella son suplentes, Fofana y Sterling han estado mucho tiempo lesionados y Aubameyang apenas cuenta.

Esto obligó al Chelsea a recurrir al mercado de enero a lo loco: 330 millones gastados en futbolistas como Enzo Fernández (120), Mykhailo Mudryk (70), Benoit Badiashile (40), Noni Madueke (35), Malo Gusto (30) y Joao Félix (12), entre otros.

Sin pretemporada y sin tiempo, se exigió a Potter resultados inmediatos. Y estos no llegaron. Desde el final del mercado de fichajes, el Chelsea ha ganado un partido (1-0 al Leeds), ha empatado dos y perdido tres. En ese periodo solo ha marcado dos goles.

Esta es la mayor lacra de los 'Blues', no tienen gol. Sterling y Kai Havertz son los máximos goleadores del equipo, con seis goles cada uno; seguidos de Jorginho (que ya no está), Aubameyang y Mason Mount, con tres.

El Chelsea lleva 24 goles esta temporada, mientras que el Manchester City acumula 66, el Arsenal 59, el Liverpool 47, el Tottenham Hotspur 46 y el Manchester United 41. El colista de la Premier League, el Bournemouth, lleva los mismos goles que el Chelsea.

Con esta perspectiva, el Chelsea está eliminado de las dos copas domésticas, está a once puntos de la cuarta plaza en la Premier y a 19 del liderato y su única carta es ganar la Champions. Para ello tiene que remontar al Borussia Dortmund este martes.

Manuel Sánchez Gómez

(c) Agencia EFE