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Boca campeón de la Supercopa Argentina, con un Benedetto que gritó un hat-trick y promete callarse con los árbitros

La Supercopa en sus manos, medalla y hat-trick para Benedetto, que volvió con todo
La Supercopa en sus manos, medalla y hat-trick para Benedetto, que volvió con todo - Créditos: @Telam

Cuando sale al cruce para rebatir los cuestionamientos futbolísticos que periódicamente recibe Boca, Juan Román Riquelme recuerda que durante su gestión se ganaron cinco títulos. Desde el miércoles por la noche, bajo el sofocante calor de Santiago del Estero, el presidente tiene una estrella más de la que ufanarse. La sexta, representada en la Supercopa Argentina, tras llevar a la práctica la superioridad que se le suponía sobre Patronato. La victoria por 3 a 0 le devolvió el placer del triunfo tras las dos definiciones consecutivas que perdió frente a Racing.

La Supercopa Argentina era un trofeo esquivo para el xeneize. Había perdido tres de las cuatro finales anteriores; ninguna lamentó más que la de 2018 ante River.

"Pipa" Benedetto se señala la nariz en el festejo con Villa
"Pipa" Benedetto se señala la nariz en el festejo con Villa - Créditos: @Telam

La consagración escenificó el regreso de Darío Benedetto en un papel destacado, estelar, dueño de la noche. El delantero estuvo purgando las cuatro fechas de suspensión por su desborde contra Racing en el Trofeo de Campeones. Cuando estuvo para reaparecer, Hugo Ibarra respaldó el buen nivel de Miguel Merentiel en sus primeros partidos desde que llegó de Palmeiras.

El entrenador le reservó al N° 9 la cita de la Supercopa. Una manera de reconocerle su importancia dentro de la formación. Y también un desafío para que estuviera a la altura del compromiso.

Benedetto descargó con goles toda la ansiedad y frustración por no haber jugado en los últimos meses. Volvió el goleador implacable que suele ser cuando se concentra en el juego y no se se deja llevar por el mal genio o se inventa enemigos.

Puso en marcha la victoria con una certera definición frente al arco, tras un centro de Figal, que había maniobrado como un wing izquierdo. El rendimiento del zaguero central se mantiene en alza, consolidado en la titularidad.

Benedetto no marcaba desde el 9 de octubre, contra Aldosivi. Demasiado tiempo para un obsesivo del gol. Se redimió con todo. Enfocado cada vez que pisó el área, se colgó la medalla de un hat-trick. La segunda vez que marca de a tres con la camiseta de Boca; la anterior había sido frente a Quilmes, en 2016, en su primer ciclo. Anoche se esmeró por demostrar que está vigente.

Benedetto y un Boca bastante armonioso en lo colectivo, más de lo que viene mostrando en la Liga Profesional, descompusieron a Patronato.

El festejo de Boca con la Supercopa en alto
El festejo de Boca con la Supercopa en alto - Créditos: @Telam

Las previsiones tuvieron un correlato en la cancha. Fue una final entre dos equipos de muy diferente envergadura. Patronato aún no ganó (una derrota y tres empates) en la cuatro fechas de la Primera Nacional. Tras el fin de año, se fueron 19 jugadores, la base que obtuvo la Copa Argentina ante Talleres, y llegaron 17. De aquella conquista solo quedan Kruspzky, Ojeda y Cobos. Un verdadero sudoku para el entrenador Walter Otta.

Solo un Boca distraído y apagado, déficits que lo acosan más seguido de lo aconsejable, podían plantear un choque diferente al que fue. Pero Boca mostró autoridad, estuvo serio y aplicado.

Una vez que abrió el marcador, se despejaron todas las dudas, si es que en algún momento las hubo. Porque el papel de resistente que interpretó Patronato tuvo un alcance muy corto.

Lo más destacado del partido

Con juego elaborado y paciente desde atrás, Boca no encontraba hendijas en el entramado defensivo de Patronato. La primera oportunidad más clara para marcar fue a través de un contraataque. El equipo de Otta se animó en un ataque y quedó mal parado. Salió el pelotazo a Langoni, que con gran lucidez cruzó el toque para la entrada franca de Villa, manoteado desde atrás por un defensor. Incómodo, la definición del colombiano fue tapada por Salvá.

La jugada fue una bisagra, porque Patronato empezó a perder las marcas que tenía bastante ajustadas y Boca se soltó, encontró más espacios. Benedetto, que había tenido un par de cabezazos desviados, salió del área para asistir Langoni. Otra vez Salvá evitó el gol de Boca ante el remate demasiado al bulto del juvenil.

Mientras el partido tomaba ritmo, el VAR entró en escena para paralizarlo. En la sala que comandaba Ariel Penel consumieron casi cinco minutos para determinar que Langoni estaba levemente en off-side cuando tiró un centro pasado que Ruiz Díaz, increíblemente, quiso controlar con un brazo. Era penal, pero después de un interminable conciliábulo se sancionó la posición adelantada.

En cualquier caso, la situación no invalidó una sensación cada vez acentuada: el gol de Boca estaba al caer. Era cuestión de sincronizar movimientos, ajustar la mira. Patronato empezaba a interiorizar su inferioridad.

Benedetto se llena la boca de gol
Benedetto se llena la boca de gol - Créditos: @Fotobaires

Con el primer gol de Benedetto, la final ya tuvo un destino irreversible. El N° 9 aumentó la cuenta en el segundo tiempo con un cabezazo, uno de sus muy buenos recursos. El triunfo se estiró a goleada al conectar un centro rasante de Fabra desde la izquierda.

El partido no tuvo más historia, solo quedaron minutos de relleno. Boca tampoco forzó mucho una victoria más abultada. En una final, empezó a regular para los próximos compromisos. Un lujo que se pudo dar.

Volvió Benedetto y al final prometió ser otro, sobre todo en conducta: “No quiero saltar más contra los árbitros porque si no me van a agarrar de punto. De a poco estoy aprendiendo. Hoy estuve tranquilo, al árbitro le hablé respetuosamente. A partir de ahora va a ser así”. Noche ideal para Boca: título con un Benedetto que se amigó con el gol y la disciplina.