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Australian Open: el estreno de nuevas estadísticas y en cuál métrica se destaca Diego Schwartzman

Diego Schwartzman encabeza una particular estadística sobre quiebres de servicio en el circuito
Diego Schwartzman encabeza una particular estadística sobre quiebres de servicio en el circuito - Créditos: @Andres Kudacki

Cada edición del Australian Open descubre una nueva capa en las estadísticas avanzadas del tenis. Los números sueltos que entregan los partidos son estructurados y analizados para ofrecer una mirada más profunda e incluso predictiva de lo que sucede en el court. Desde 2017 funciona una estructura de análisis de datos del tenis llamada Game Insight Group (GIG) que es “hija” de un matrimonio entre Tennis Australia y la Universidad de Victoria de Melbourne.

El campeonato que acaba de comenzar tendrá nuevas métricas que los fanáticos y los jugadores tendrán a disposición en 2023. Repasamos algunos de los datos, según su definición original en inglés. Early Breaks es un novedoso parámetro que ya muestra el porcentaje de veces que un tenista gana el set por haber quebrado el saque en alguno de los cuatro games iniciales. Los desarrolladores de este análisis sostienen que algunos tenistas son particularmente efectivos cuando consiguen ese quiebre temprano: Nick Kyrgios tiene un 96 por ciento de eficacia en ese rubro, cuando la tendencia general en el tenis masculino está por debajo del 70 por ciento.

Otro dato nuevo es el Break Right Back, un concepto que apela a un lugar común y obligado en las transmisiones televisivas: el quiebre de saque tiene valor cuando quien lo consigue mantiene el suyo. Esta métrica, entonces, valora al tenista que consigue quebrar cuando le quiebran y que por lo tanto no son tan afectados por la pérdida de su servicio. Los datos de 2022 ponen a Diego Schwartzman al tope de este casillero con un 36 por ciento de quiebres luego de ser quebrado, mientras que Tsitsipas alcanza un 23 por ciento, que es a su vez el promedio del circuito entre los Top 100.

Ultimate Defender revela la capacidad superlativa de defensa en los extremos de la cancha, no solamente para sobrevivir en el punto, sino para luego pasar a un desenlace favorable. La métrica analiza datos desde 2017 de puntos ganados en defensa de derecha y revés en los ángulos de la cancha. Iga Swiatek, la número uno del mundo, lidera este apartado con un 38 por ciento de conversión desde ambas esquinas, cuando la media del circuito está entre el 25 y 30 por ciento de concreción.

Las estadísticas en vivo que podrán verse en el box de los tenistas

Finalmente, una estadística que dice mucho sobre cómo se juega al tenis en las últimas décadas: Hunting 3rd shot forehand. Mide las veces que un jugador se acomoda para jugar con su derecha luego de hacer su servicio, en comparación al golpe de revés. Ése es el tercer tiro de cada punto. Los especialistas de GIG generan esta métrica a partir de que hay tenistas “que mueven cielo y tierra” para poder impactar con su derecha luego de la devolución de su servicio. Entre las mujeres, la tunecina Ons Jabeur tiene un 68 por ciento de “salidas de cacería” con su derecha, contra un 58 por ciento de la tendencia del tour en esa estadística.

Esta evolución en organización de las estadísticas en el tenis permiten comprender el juego en otro nivel. Ya no se trata solamente de apreciar las cualidades de los jugadores por definiciones clásicas y repetidas (“buen saque”, “fuerte mentalmente”, “tiene una derecha pesada”), sino por valorarlos en situaciones concretas del partido y entender por qué algunos son mejores que otros en determinados aspectos de la acción.

Tal vez también sea un modo novedoso y enriquecedor para disfrutar de una cita única en las noches de cada enero: las dos semanas del Australian Open.