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El ATP 500 de Río de Janeiro tendrá un finalista argentino entre Francisco Cerúndolo y Sebastián Báez, y puede sumarse Mariano Navone

Los passing shots paralelos de Sebastián Báez y Gaël Monfils ante Thiago Monteiro en Río de Janeiro e Jakub Mensik en Qatar; parecidos, pero con un toque extra por parte del francés.
Los passing shots paralelos de Sebastián Báez y Gaël Monfils ante Thiago Monteiro en Río de Janeiro e Jakub Mensik en Qatar; parecidos, pero con un toque extra por parte del francés. - Créditos: @Captura de pantalla

El torneo ATP 500 de Río de Janeiro puede ser aun más exitoso para los argentinos que el reciente ATP 250 de Buenos Aires. En el Argentina Open hubo dos semifinalistas locales y el campeón (Facundo Díaz Acosta), y en la ciudad brasileña hay tres semifinalistas albicelestes. Justo en Brasil, sí.

Francisco Cerúndolo está recuperándose de un bajón pronunciado, que incluyó un mal comienzo de año con seis caídas y dos éxitos (incluidos el Abierto de Australia y la Copa Davis), y en el polvo de ladrillo carioca consiguió tres victorias que llevan a su saldo de 2024 a casi el equilibrio. En uno de los cuartos de final en el Jockey Club local se impuso al serbio Dusan Lajovic –éste le había ganado el único encuentro del historial– por 3-6, 6-4 y 6-4, con la satisfacción de haber revertido el resultado, y pasó a una semifinal del certamen que premiará con 2.100.230 dólares en total. El porteño fue bastante aplaudido en territorio brasileño, donde festejó intensa pero moderadamente.

Los aplausos a Cerúndolo tras el match point

Otro argentino que endereza su inicio de temporada es Sebastián Báez. No le había ido tan mal al jugador de San Martín, con siete triunfos y cinco derrotas, pero tenía algunas espinas atragantadas. En Río de Janeiro está quitándoselas. Su victoria de este viernes tuvo más valor en la sobreposición a un tenista local que en el prestigio del adversario. Además, el 30º del ranking se rehízo tras un preocupante segundo set, y terminó superando a Thiago Monteiro por 6-4, 1-6 y 6-2.

Una jugada de Báez contra el brasileño generó admiración. El argentino hizo un saque débil, de 143 kilómetros por hora, que Monteiro aprovechó para devolver con profundidad y potencia. Con dificultad, el bonaerense respondió tirando corto, apenas después de la red, dejando la pelota disponible para que definiera su rival. El brasileño atacó con otro zurdazo al fondo, pero Sebastián devolvió a la carrera, fuerte y apenas al lado de un fleje. Un passing paralelo espectacular, que hasta los espectadores cariocas aplaudieron, y que encaminó el cuarto triunfo de Báez sobre ese contrincante en los cinco cruces del historial.

El fuerte passing de Báez frente a Monteiro

Cerúndolo y Báez garantizan un finalista argentino en Brasil, porque se cruzarán este sábado a las 17, con transmisión de la plataforma Star+. Y en la otra llave hay un compatriota, porque Mariano Navone, de 22 años y oriundo de 9 de Julio, sigue en carrera. El 113º en el ranking está viviendo una semana de ensueño en Brasil. Allí consiguió sus primeros éxitos en el cuadro principal de un torneo del nivel ATP, y nada menos que en uno de categoría 500, y ahora está a un triunfo de la final. Por la noche venció a João Fonseca (655º), un brasileño de apenas 17 años que fue la revelación del certamen, ya que venía de eliminar al promisorio francés Arthur Fils, de 19 años, y al consolidado chileno Cristian Garin.

Más allá de la corta edad de su oponente, Navone no la tuvo nada fácil. No por nada en 2022 el adolescente se había impuesto en el único cruce previo entre ambos, en un challenger en su país (São Leopoldo). Y esta vez le ganó el primer set al argentino, de forma contundente. Pero el visitante no desesperó, y se apoderó de los últimos dos parciales con un quiebre de ventaja. El resultado fue 2-6, 6-3 y 6-3.

Mariano Navone está viviendo su mejor semana en el tenis: en el ATP 500 de Río de Janeiro consiguió sus primeras victorias en un cuadro principal del circuito y es semifinalista.
Mariano Navone está viviendo su mejor semana en el tenis: en el ATP 500 de Río de Janeiro consiguió sus primeras victorias en un cuadro principal del circuito y es semifinalista. - Créditos: @FOTOJUMP

En la semifinal, posterior a la de Báez y Cerúndolo, Navone afrontará este sábado una suba de exigencia: tendrá enfrente al británico Cameron Norrie, el defensor del trofeo en Río de Janeiro. Número 23 del ranking, Norrie doblegó a otro anfitrión, Thiago Seyboth Wild, por 6-1, 3-6 y 6-2. Por consiguiente, la jornada de cuartos de final tuvo en acción a tres brasileños y tres argentinos: todos los locales perdieron y todos los albicelestes ganaron.

Espectáculo en Medio Oriente

En tanto, en otro certamen, el ATP 250 de Qatar, surgió un finalista inesperado. Otro joven de los que pueden ser grandes protagonistas del ATP Tour dentro de poco tiempo: Jakub Mensik. Checo, de 18 años, el diestro se deshizo de un tenista al que admiró durante su ascenso desde niño. Con un 6-4, 1-6 y 6-3 en la primera semifinal, dejó en el camino a Gaël Monfils, pero el francés siempre se las arregla para ofrecer algo para disfrutar por el espectador, gane o pierda.

Hizo una jugada muy parecida al passing de Báez contra Monteiro, pero con un agregado. Mensik lo había arrinconado contra la esquina opuesta de la cancha, hacia su revés, y Monfils, apremiado por un tiro muy profundo, bajo y que se abría, resolvió como el argentino, a la carrera, pero con una sutileza: golpeó la pelota como con displicencia, abajo, casi como dando por perdido el punto. El impacto terminó siendo un remate paralelo inatajable para el chico checo, que no quedó inmóvil, pero cuya estirada fue inútil.

El “indolente” passing de Monfils

Otro punto vibrante, en cambio, quedó para el ganador. Fue más propio de un partido de bádminton que de uno de tenis, con golpes casi indolentes de Monfils en la red, más como si quisiera prolongar el tanto y divertirse con tiros heterogéneos que como si estuviera interesado en resolver el punto. Como si encontrara en una exhibición, con muñecazos para darle efecto a la pelota en lugar de remates para aprovechar tener gran parte de la cancha a disposición. Monfils terminó perdiendo, pero a los 37 años sigue dando espectáculo, y no por eso dejando de conseguir victorias.

El punto de “bádminton” entre Mensik y Monfils

En la otra semifinal de Qatar, el ruso Karen Khachanov venció al australiano Alexei Popyrin por 7-6 (14-12) y 6-2 y se convirtió en el último obstáculo de Mensik hacia su primer trofeo en el nivel ATP.

El saludo con admiración del checo al francés