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Los antiguos humanos tenían piercings como nosotros, descubren arqueólogos en Turquía

Por Ece Toksabay

ANKARA, 20 mar (Reuters) - Los ornamentos de piedra hallados alrededor de la boca y las orejas de esqueletos en un enterramiento de 11.000 años de antigüedad en el sureste de Turquía demuestran que los humanos se perforaban el cuerpo desde la prehistoria y pensaban en su propia imagen, según los arqueólogos.

Aunque se han encontrado piedras pequeñas, finas y puntiagudas en varias excavaciones en el Creciente Fértil, que incluye partes de la actual Turquía e Irak, y que es donde los antiguos humanos se asentaron para cultivar, no se sabía para qué se utilizaban... hasta ahora.

"Nunca se había encontrado ninguno de ellos sobre los cuerpos en su ubicación original", explica Emma Louise Baysal, profesora de arqueología de la Universidad de Ankara y coautora de un artículo sobre los ornamentos.

Pero en el yacimiento de Boncuklu Tarla, "los tenemos todos en los esqueletos muy cerca de los agujeros de las orejas, de los labios", dijo, lo que permite a los expertos concluir por primera vez que se usarían definitivamente como piercings.

Algunos desgastes en los dientes inferiores de los cráneos también mostraron que los individuos habrían tenido piercings en el labio inferior cuando estaban vivos.

"Creo que demuestra que compartimos preocupaciones similares sobre nuestro aspecto y que estas personas también pensaban mucho en cómo se presentaban al mundo", afirmó.

El yacimiento fue fundado hace unos 11.000 años por un grupo de cazadores-recolectores que se fueron asentando poco a poco. Las excavaciones continúan en Boncuklu Tarla (Campo de Cuentas), llamado así porque los agricultores locales encontraron miles de cuentas, y donde hasta la fecha se han desenterrado más de 100.000 artefactos.

Las excavaciones no sólo muestran cómo se formaron las sociedades primitivas, sino que también ponen de relieve las sorprendentes similitudes entre los humanos modernos y los neolíticos, destacando vidas con las que podemos empatizar, dijo Baysal.

"Cuando te pones adornos, sobre todo en la cara, tú no puedes verlos, pero los demás sí. Y estás proyectando una imagen a otras personas".

"Demuestra que somos, en muchos aspectos, muy parecidos".

(Reporte adicional de Mert Ozkan, Ali Kucukgocmen, editado en español por Juana Casas)