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Más de 1.700 malienses huyen a Níger en cuatro meses por la violencia terrorista

Niamey, 8 mar (EFE).- Más de 1.700 refugiados malienses han llegado en los últimos cuatro meses a la localidad de Assamaka, en el norte de Níger, para escapar de los ataques de los grupos terroristas que actúan en el norte de Mali, según informó este viernes a EFE una fuente de seguridad nigerina.

"La llegada de los primeros flujos empezó en noviembre de 2023 y se redujo a finales de diciembre, con un recuento de 348 hogares, es decir, 1.757 personas, de las cuales 367 son hombres, 424 mujeres y 966 menores de ambos sexos", detalló la fuente.

Agregó que los flujos, procedentes en su mayoría de la región septentrional maliense de Ménaka, han vuelto a aumentar con intensidad a principios de marzo, lo que hace temer una crisis humanitaria si no se toman medidas urgentes para alojar y asistir a los desplazados.

"La situación es muy preocupante. Esta semana hemos registrado la llegada de casi 600 nuevos refugiados y hemos sabido que hay otras oleadas que están en camino", alertó Alkassoum Ibrahim, un trabajador humanitario en la localidad consultado por EFE.

Según el balance global de las autoridades locales, a fecha de 6 de marzo de 2024, hay un total de 2.756 refugiados malienses en Assamaka, de los cuales 1.418 son mujeres y 1.338 son hombres mientras que la población autóctona de la localidad no supera 3.000 habitantes.

La llegada de las nuevas oleadas de desplazados dificulta el trabajo de las organizaciones humanitarias instaladas en la localidad, que se dedican principalmente a asistir a las personas emigrantes en tránsito.

"Además del espinoso asunto de los lugares de alojamiento, la comida y el agua potable no son suficientes y eso afecta sobre todo a los niños y las mujeres, que lo sufren gravemente", lamentó el trabajador humanitario.

A finales de enero pasado, los dos centros de tránsito de la localidad de Assamaka contaban con más de 2.000 emigrantes subsaharianos, de los cuales un gran número expulsados de Argelia, cuyas fronteras están a 15 kilómetros de esa población nigerina.

Mali, gobernado por una junta militar golpista desde 2020, es escenario de ataques terroristas continuos perpetrados por el 'Estado Islámico' (EI) y la filial local de Al Qaeda, denominada el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (GAIM).

En los últimos meses, reacciones imprecisas o indiscriminadas del Ejército maliense, apoyado por los mercenarios rusos de Wagner, han provocado además masacres en las filas de civiles denunciadas por instituciones como la ONU.

Según la plataforma 'Armed Conflict Location And Event Data Project' (ACLED), que monitoriza la violencia en el mundo, en 2023 murieron 3.364 personas en Mali por ataques de grupos no estatales y otras 2.244 a manos de fuerzas estatales.

Níger, gobernado también por una junta golpista desde julio pasado, está azotado por los mismos grupos yihadistas. Según ACLED, en 2023 murieron 1.107 personas en este país del Sahel por ataques de grupos no estatales, frente a 959 en 2022.

(c) Agencia EFE