Delphine Böel, hija ilegítima de Alberto de Bélgica ¡ya es princesa!

·2  min de lectura

CIUDAD DE MÉXICO, octubre 1 (EL UNIVERSAL).- Esta vez, a Delphine Böel no le tomó tanto tiempo obtener el título de princesa como que su padre la reconociera legalmente. Esta nueva victoria en su vida permite que también sus hijos sean príncipes por ser ligados directamente del exrey de los belgas, quien tuvo a la artista tras un affaire de varios años con la baronesa Sibylle de Sellis Longchamps, mientras estaba casado con la exreina Paola.

El juez del Tribunal de Apelación de Bruselas dictaminó que la hija reconocida de Alberto de Bélgica sea llamada princesa Delphine de Bélgica, como los otros hijos de la familia real belga. Además, podrá firmar a partir de este momento con el apellido real: Sajonia-Coburgo-Gotha.

Tras varios años de lucha, Delphine consiguió que el exrey Alberto de los belgas se realizara una prueba de ADN para comprobar su paternidad, luego de que el Tribunal de Apelación lo amenazara con una multa de 5 mil euros diarios hasta el día que decida entregar una muestra en el laboratorio, por lo que finalmente este royal no tuvo otras salida que poner de su parte y cooperar.

Delphine Boël nació en 1968 y es fruto de un romance de dos años de su mamá con el rey emérito belga. Ella, quien en un principio había asegurado que no quería nada de su padre el rey, el 10 de septiembre de este año cambió de parecer y se presentó en los tribunales exigiendo un título nobiliario, entre otras cosas.

Según el periódico belga "Le soir", Boël buscó los mismos derechos que los hijos del exrey tuvo con la exreina Paola. "No quiere ser una niña barata, quiere tener exactamente las mismas prerrogativas, títulos y cualidades que sus hermanos y hermanas", dijo su abogado Marc Uyttendaele. Además también quiere recibir una paga estatal como la reciben Felipe, Laurent y Astrid, y, además, una vivienda.

Se sabe que lo que sigue en pausa es justamente lo último: recibir la misma paga que la familia real belga obtiene del estado y la vivienda que por ley les corresponde. Sin embargo, el haber conseguido que ella y sus hijos sean llamados príncipes y tengan el tratamiento de Su Alteza Real es otro gran logro que la artista se ha anotado en esta batalla legal de varios años.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.