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Cuestionan la falta de cargos por muertes de mayores en residencia de Florida

La Fiscalía del condado Broward, en el sur de Florida, solicitó este lunes a un juez que “reconsidere” su decisión de desestimar los cargos contra el administrador de una residencia de la tercera edad por la muerte de doce mayores por la falta de aire acondicionado tras un huracán en 2017.

El escrito de la Oficina del Fiscal del Estado de Broward está dirigido al juez de circuito John J. Murphy, quien no aceptó los cargos contra Jorge Carballo, de 64 años, que era el administrador del Centro de Rehabilitación de Hollywood Hills cuando se produjeron las muertes.

El fiscal estatal Harold F. Pryor señaló en un comunicado que la Fiscalía cree que esas muertes fueron el resultado de una “negligencia culposa”, según recoge este lunes la televisión local CBS4.

Tras la retirada de los cargos iniciales contra tres enfermeras, Carballo era el único acusado en este mediático caso por la muerte de doce de los alojados en esa residencia cuando tras el paso del huracán Irma quedó sin electricidad y aire acondicionado.

Los residentes en el centro, ubicado en Hollywood, Florida, sufrieron temperaturas que superaron los 41 grados centígrados (107 Fahrenheit), según determinó entonces la Agencia para la Administración de Servicios de Salud (AHCA) de Florida, que clausuró la residencia tras las muertes.

Cuando el pasado viernes el juez Murphy desestimó las acusaciones contra Carballo dijo que existe “evidencia indiscutible” de que el personal de la residencia había tratado de brindar atención a los pacientes.

Pero en su solicitud al juez la Fiscalía argumentó que Carballo no ordenó que los pacientes fueran evacuados al Memorial Regional Hospital, una instalación médica cercana que en el momento del corte de electricidad tenía aire acondicionado.

Durante las exposición de cargos, la Fiscalía sostuvo que Carballo podría haber llamado a los servicios de emergencia para atender el problema, ya que en ese momento se encontraban internados 126 pacientes en lo que definió como un auténtico infierno.

La defensa de Carballo, sin embargo, adujo que las muertes no eran previsibles, además de sostener que el deber del acusado no era permanecer en todo momento en el lugar en las instalaciones, tal y como si se tratara de un barco que se hunde.

El huracán Irma tuvo una decena de víctimas mortales directas en EE.UU, a las que hay que sumar cerca de 80 personas que murieron de manera indirecta, incluyendo las 12 del hogar de ancianos.