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Cubanos se resignan al aumento de los costos tras fuerte alza de la gasolina

Foto de archivo de una gasolinera en La Habana

Por Dave Sherwood

LA HABANA, 1 mar (Reuters) - El cubano Luis Collado se muestra gratamente sorprendido por la cola inusualmente corta -al menos para los estándares cubanos- de unos pocos vehículos en el paseo marítimo de La Habana el viernes.

No le impresionó tanto el precio del combustible, que se ha multiplicado por cinco de la noche a la mañana, después de que el Gobierno anunció la primera de una serie de alzas que considera necesarias para sostener la colapsada economía del país.

"Para mí en lo personal implica que tengo que moverme menos ahora, tengo que ahorrar más y conducir menos", dijo Collado a Reuters desde la ventanilla de su pequeño Kia gris.

Como muchos en Cuba, el residente en La Habana e ingeniero civil dijo que entendía la necesidad de las subidas de precios.

"La gasolina realmente en Cuba era más barata que en el mundo entero. La estábamos dando casi de gratis", agregó Collado. "Pero el aumento, lo que debe es tener correspondencia con el salario".

Hasta el viernes, el combustible de Cuba era de hecho uno de los más baratos del mundo, según la base de datos en línea GlobalPetrolPrices.com. Un litro de gasolina "especial" (de 94 octanos) se vendía por 30 pesos, o menos de 10 centavos, al tipo de cambio actual del mercado negro.

Bajo el nuevo esquema de precios, repostar un tanque de 40 litros de combustible costará 6.240 pesos, o alrededor de 20 dólares al tipo de cambio del mercado negro, mucho más que el salario mensual promedio del Estado en 2023, de 4.856 pesos, o 15,66 dólares.

Las autoridades dicen que el aumento del precio del combustible -que incluye la venta de parte de la gasolina en dólares- ayudaría a Cuba a comprar más combustible para frenar los prolongados apagones y la escasez en la isla.

A finales de diciembre, Cuba anunció la subida del precio de la gasolina, así como aumentos selectivos del precio del transporte público, la electricidad y el gas de cocina, en un intento de reducir el abultado déficit fiscal. Los críticos afirman que estas políticas son inflacionistas e inoportunas.

Las autoridades dijeron que habían decidido limitar la subida del precio del combustible el 1 de marzo al sector minorista y que seguirían subvencionando servicios públicos como el transporte para suavizar el golpe a los consumidores.

(Reporte de Dave Sherwood; contribución de Alien Fernández y Carlos Carrillo; edición en español de Javier López de Lérida)