Cubano Aroldis Chapman se muda a Kansas City para recuperar su realeza en el box

Adam Hunger/AP

Aroldis Chapman se va al medio del país. El cubano llegó a un acuerdo con los Reales de Kansas City para poner fin a especulaciones sobre su futuro destino en Grandes Ligas y con el objetivo de retomar esa mejor versión suya que le convirtió en uno de los relevistas más dominantes del béisbol.

Los Reales han llegado a un acuerdo de un año con Chapman, según una fuente le dijo a Mark Feinsand de MLB.com y aunque el club no ha confirmado el pacto, que se espera que sea de $3.75 millones más bonos de rendimiento.

Otra fuente independiente confirmó a el Nuevo Herald la firma del serpentinero antillano.

Varios equipos estuvieron interesados en el holguinero, pero una fuente de los Marlins confirmó que nunca hubo una oferta en firme para Chapman, quien pudiera seguir la ruta de su compatriota Jorge Soler, quien renació como estrella durante su tiempo en esa organización.

Kansas City confía en un cambio favorable del supersónico serpentinero, conocido por su constante velocidad de tres dígitos a principios de su carrera, pero quien confrontó problemas y no tuvo un final feliz con los Yankees de Nueva York.

Desde que fuera dejado fuera de la plantilla de playoffs de los Yankees el pasado octubre, Chapman permaneció en su casa esperando la agencia libre con el deseo ardiente de demostrar que puede seguir siendo un jugador decisivo en el bullpen.

En siete temporadas con los Yankees, la primera mitad del 2016 y luego del 2017-22, el antillano lanzó con una efectividad de 2.94 con 153 salvamentos. Sus 315 rescates en 13 temporadas ocupan el tercer lugar entre los pitchers activos y el 24to de todos los tiempos, pero solo tuvo nueve la contienda pasada.

Chapman, con problemas de comando, perdió su puesto de cerrador cuando estuvo en la lista de lesionados del 24 de mayo al 24 de junio por una tendinitis en el tendón de Aquiles. Le robó el puesto Clay Holmes, cuya gran campaña incluyó una selección al Juego de las Estrellas.

Como si fuera poco, Chapman terminó la temporada pasada con el peor promedio de su carrera (4.46 de efectividad) en 46 salidas, con 43 ponches y 28 bases por bolas en 36.1 entradas. Tampoco pudo evitar un segundo período en la lisa de lesionados debido a una infección debido a un tatuaje.