Científicos alertan sobre el riesgo de la desescalada anunciada por Río de Janeiro

Agencia EFE

Río de Janeiro, 1 jun (EFE).- Dos informes científicos alertaron sobre los riesgos de un agravamiento de la pandemia del COVID-19 por la desescalada de las medidas de distanciamiento social anunciada este lunes por la alcaldía de Río de Janeiro, la segunda ciudad más afectada por el coronavirus en Brasil.

Pese a que la epidemia aún está fuera de control y el pico de la curva de contagios sólo es esperado para julio, el alcalde de Río de Janeiro, Marcelo Crivella, anunció este lunes un proceso gradual de flexibilización de las medidas restrictivas que comienza este martes con la apertura de iglesias y algunos comercios, así como con la liberación de actividades deportivas y de diversión en las playas.

Pero para los científicos tanto de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), el mayor centro de investigación médica en Latinoamérica y vinculado al Ministerio de Salud, como de la Universidad Federal de Río de Janeiro, la ciudad no está preparada para la desescalada y esa decisión puede agravar la crisis sanitaria.

Río es la segunda ciudad con más casos de COVID-19 en Brasil, el epicentro de la pandemia en Latinoamérica y segundo país con más casos en el mundo (526.447) y el cuarto con más muertes (29.937).

En un informe técnico que envió al Ministerio Público al ser cuestionada sobre la conveniencia de la desecalada en Río de Janeiro, la Fiocruz afirmó que, por el contrario, la ciudad tiene que adoptar medidas de distanciamiento social de forma más rigurosa.

"Estamos en el momento de intensificar las medidas de aislamiento", afirmó el vicedirector del Instituto de Comunicación e Información en Salud de la Fiocruz, Cristovam Barcellos, uno de los autores del informe.

Según la entidad, la pandemia "no está bajo control" en Río de Janeiro y su sistema de salud "no tienen condiciones para responder ni a los niveles actuales de contagio y menos a un aumento del número de casos".

Según la Fiocruz, una desescalada con el objetivo de reactivar las actividades económicas puede tener efectos contraproducentes.

"La adopción de medidas de distanciamiento social tiene costos económicos, pero adoptarlas parcialmente o levantarlas puede significar no sólo costo mayores sino también graves impactos en la salud. Eso puede generar decenas de miles de óbitos que serían evitables", según el estudio de la entidad.

La Universidad Federal de Río de Janeiro, por su parte, afirmó en un informe que en el actual momento lo recomendable es adoptar una cuarentena total (lockdown) en la ciudad.

Según los científicos del principal centro universitario de Río de Janeiro, las medidas iniciales de distanciamiento social contribuyeron para reducir la velocidad de propagación de la enfermedad, pero las tasas de incidencia aún son muy altas (cada contagiado contamina 2,15 otras personas en la ciudad).

El plan de retomada gradual de las actividades económicas anunciado por el alcalde de Río prevé un proceso en seis fases, cada una de quince días, para dejar todo normalizado en agosto.

En la primera fase, con inicio este martes, pueden volver a funcionar los servicios, las tiendas de muebles, decoración y vehículos que están en las calles, así como quedan liberadas las actividades deportivas en las playas.

Centros comerciales podrán abrir en la segunda fase, en la que las competiciones deportivas serán liberadas pero sin público; los restaurantes y bares volverán a funcionar en la tercera fase, y los colegios y universidades en la sexta.

Crivella alegó que las medidas de distanciamiento han provocado un aumento de las muertes por otras enfermedades, ya que los pacientes que necesitan atención medica no acuden a los hospitales.

Además de Río de Janeiro, otros gobiernos regionales y municipales iniciaron o anunciaron programas de desescalada de las medidas de aislamiento social.

Entre los estados que iniciaron procesos de flexibilización, en parte por el temor al desempleo, la pobreza y el hambre generados por una recesión que ya se prevé histórica, destaca Sao Paulo, el más poblado de Brasil, con 46 millones de los 210 millones de habitantes del país, y el más afectado por el COVID-19.

La reapertura económica puesta en marcha hoy por Sao Paulo, estado que es responsable por un tercio del Producto Interno Bruto (PIB) brasileño, se repitió en otras ciudades de los estados Ceará (nordeste), Pará y Amazonas (norte).

Sao Paulo, Río de Janeiro, Ceará, Amazonas y Pará son precisamente los estados más golpeados por la crisis sanitaria.

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