Coral Gables busca que la nueva comisión del condado absorba a Little Gables

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Miami Herald file

Coral Gables intentará de nuevo ampliar sus límites para absorber a su vecino del noroeste, Little Gables, viendo a la nueva Comisión del Condado de Miami-Dade como un momento oportuno para reavivar sus esfuerzos.

Debido a los límites de mandatos, después del día de las elecciones la Comisión del Condado será en gran medida diferente en comparación con hace tres años, cuando Coral Gables intentó por última vez un movimiento similar.

“No quiero esperar más”, dijo el alcalde de Coral Gables, Vince Lago, en la más reciente reunión de la comisión municipal. “Dejen de darle largas. Dejen de buscar razones para no hacerlo. Hagámoslo”.

Hace tres años, Coral Gables intentó absorber el enclave no incorporado de 205 acres que alberga a unos 3,200 residentes, pero la decisión nunca llegó a los electores de Little Gables. Durante una reunión de julio de 2019, el Comité de Operaciones de Salud y del Condado Miami-Dade votó en contra de la propuesta. El plan de la ciudad se desmoronó en gran medida porque incluía eliminar Gables Trailer Park –que alberga principalmente a adultos mayores– y reemplazarlo con viviendas de alta densidad, sin un plan para las personas desplazadas.

“Nos pillaron desprevenidos en aquella reunión”, dijo Lago el mes pasado.

Pero esta vez, dijo, la ciudad estará preparada. La próxima semana, la Comisión de la Ciudad de Coral Gables votará una resolución para designar a Lago como representante que se reunirá con funcionarios del condado a puerta cerrada para discutir el proceso de anexión. El condado debe dar luz verde para que la anexión figure en la boleta de votación de los electores de Little Gables.

Lago dijo que los funcionarios de Coral Gables aún no han decidido del todo seguir con la anexión, especialmente sin más información de los habitantes. Pero ya ha iniciado el proceso para “sondear” a los funcionarios del condado. El mes pasado, la comisión de la ciudad votó para “reiniciar” el proceso de anexión de Little Gables. La resolución también autoriza a la ciudad a gastar $170,000 en un análisis para determinar si es factible anexar el enclave.

La comisión del condado es el guardián de la anexión de Little Gables. Sin su aprobación, no puede pasar a la votación.

Rodeado por tres lados por Coral Gables

Little Gables está rodeado por Coral Gables en tres de sus lados, con la ciudad de Miami colindando al norte. La anexión aumentaría la base fiscal de Coral Gables, generando un estimado de $1.35 millones en ingresos fiscales para la ciudad en 2024, y subiendo a casi $3.3 millones en ingresos para 2033, según las proyecciones de la ciudad.

“Esto ya no es ese pequeño enclave dormido al que la gente se traslada para comprar una casa por $300,000”, dijo Lago sobre Little Gables. “Este mes se han vendido casas de $2.2 millones”.

Pero las ganancias para Coral Gables también pudieran significar una pérdida para el Condado Miami-Dade. La solicitud de anexión de 2018 de la ciudad estimó que la anexión reduciría el presupuesto del condado en alrededor de $900,000 en ingresos de impuestos a la propiedad anualmente. “A cambio de esa cantidad relativamente pequeña de pérdida de ingresos en comparación con el presupuesto general del condado”, escribió la ciudad, “el condado podrá renunciar al costo de proporcionar servicios de policía, bomberos y médicos de emergencia, parques y recreación, residuos sólidos, gobierno general, mantenimiento de carreteras locales y gestión de aguas pluviales”.

Un memorando del condado de 2018 estimó una disminución de $523,473 en los ingresos fiscales para el Departamento de Bomberos de Miami-Dade, que actualmente tiene jurisdicción sobre Little Gables. Si se aprueba la anexión, esa jurisdicción cambiaría al Departamento de Bomberos de Coral Gables. La policía también pasaría del condado a la ciudad.

Este cambio se considera un importante argumento de venta para los vecinos de Little Gables a favor de la anexión.

“La seguridad pública es nuestra principal preocupación”, dijo Karen Shane, quien fue presidenta de la Asociación de Vecinos de Little Gables durante unos 20 años. “Somos un enclave desconectado de todas las demás partes de la zona no incorporada de Miami-Dade”.

Shane y otros habitantes de Little Gables describieron los problemas durante la más reciente reunión de la comisión de la ciudad, incluyendo los tiempos de respuesta “peligrosamente lentos” del condado, y la dificultad para conseguir el envío de la dependencia correcta en los casos de emergencia.

Shane habló de la muerte en 2013 de Melita Jaric, una estudiante graduada en la Universidad Internacional de la Florida (FIU). Jaric murió atropellada por un conductor que se dio a la fuga en Little Gables. Su vecina dijo que sostuvo a Jaric en sus brazos durante cerca de media hora mientras esperaban a los socorristas, informó NBC Miami.

“Si hubiéramos sido parte de Coral Gables, ella podría haber sobrevivido”, dijo Shane.

Tiempos de respuesta a las emergencias

Los tiempos de respuesta también pueden depender de la ubicación de la persona que llama al 911 en relación con la torre celular más cercana. Los vecinos dijeron que las llamadas realizadas desde dentro de los límites de Little Gables a menudo se conectan con los operadores de Coral Gables en lugar de los del Condado Miami-Dade.

“Llamo al 911, les digo la dirección y me dicen ‘esto es Coral Gables, ha llamado al lugar equivocado’”, dijo el vecino Brian Mullins. “Llamé al 911. No llamé al lugar equivocado”.

La estación de bomberos del condado más cercana está a unos tres kilómetros de Little Gables, mientras que la estación de Coral Gables está a unos 800 metros.

“Vivimos a cinco manzanas de un hermoso cuerpo de bomberos de primera clase”, dijo Mullins, refiriéndose a la estación de bomberos de Coral Gables. “Podría ir andando hasta allí más rápido de lo que puede venir una ambulancia a mi casa”.

La vecina de Little Gables, Lynne Blustein, no estuvo de acuerdo.

“Por favor, dejen a Little Gables en paz”, dijo. “Me encanta el Condado Dade. Me encantan sus servicios”.

Blustein se opuso a que las calles de Little Gables cambien de números a nombres para coincidir con Coral Gables, si se anexa.

“¿Así que estás diciendo que alguien que vive en 15th Street o 13th Street se va a convertir en ‘Affluenza Avenue’ porque está en Coral Gables?”, dijo. “¿Es eso lo que nos están imponiendo?”

Gladys Sáenz, vecina de Little Gables, dijo que le preocupa el aumento de los impuestos, así como la densidad, que calificó de “escandalosa” en Coral Gables.

“No quiero alta densidad en mi área”, dijo Sáenz. “No quiero impuestos más altos ni tarifas más altas para la recolección de basura, y no quiero que me multen cuando mi casa no esté a la altura de los estándares de Coral Gables”.

La oposición más ruidosa en el último intento de anexión ha sido la del Sindicato de Bomberos de Metro-Dade.

En una carta del 26 de agosto dirigida a las comisionadas de Miami-Dade Rebeca Sosa y Raquel Regalado, el presidente del sindicato de bomberos del condado, William McAllister, solicitó una “moratoria general sobre cualquier anexión buscada por la ciudad de Coral Gables”.

“La acción inmediata dentro de Coral Gables es necesaria para llevar los números de personal críticamente anémicos de la ciudad hasta los estándares locales y nacionales antes de que ocurra una tragedia evitable”, escribió McAllister.

Lago calificó los comentarios de McAllister como “una típica táctica política de miedo”.