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Colombia reporta récord de cultivos de coca tras anunciar que baja a la mitad meta de erradicación

ARCHIVO - Un policía antinarcóticos camina por un campo de coca en La Hormiga, estado de Putumayo, Colombia, el 9 de abril de 2022. (AP Foto/Fernando Vergara, Archivo)

BOGOTÁ (AP) — Los cultivos de hoja de coca en Colombia cerraron en 2023 con 246.000 hectáreas, una cifra récord que representó un aumento respecto a lo detectado en diciembre del año anterior, cuando también se llegó al registro más alto hasta entonces.

En paralelo, las autoridades del país han decidido reducir a la mitad la meta de erradicación de cultivos de hoja de coca, materia prima de la cocaína, para 2024. Según reportes de la Oficina de Drogas de la ONU (UNDOC, por sus siglas en inglés), el país es el mayor productor del mundo de cocaína.

El gobierno colombiano informó el jueves que hubo un pico aún más alto que el de diciembre en abril de 2023. Se llegaron a 259.000 hectáreas —la cifra más alta de la que se tenga registro—, pero luego descendió a las 246.000 de fin de año, según un informe técnico que realizó la policía con imágenes de alta resolución en tres momentos del año.

El año anterior, en diciembre de 2022, Colombia tenía 230.588 hectáreas de cultivo de hoja de coca.

El registro del gobierno es independiente del que hace cada año la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, cuyo último informe disponible indica que en 2022 el área sembrada con coca fue de 230.000 hectáreas, lo que ya fue también una cifra récord.

Al presentar las cifras el ministro de Defensa, Iván Velásquez, dijo a la prensa que la medición que hizo la policía es “confiable” y que al ser periódica permite ver que en 2023 las autoridades lograron un descenso del área cultivada con hoja de coca, materia prima de la cocaína, en referencia solamente al descenso entre abril y diciembre de 2023.

El presidente Gustavo Petro, el primero de tendencia izquierdista en llegar al poder en el país, transformó la política antinarcóticos y se alejó del enfoque prohibicionista por una estrategia que busca dar oxígeno a las comunidades rurales afectadas y asfixiar a los eslabones más fuertes de la cadena del narcotráfico.

Elizabeth Dickinson, analista senior para Colombia del International Crisis Group, aseguró a The Associated Press que el incremento de los cultivos de hoja de coca no sería producto de la nueva política de drogas del gobierno, dado que ésta se presentó a finales del 2023.

Dickinson consideró que las altas cifras pueden ser un reflejo del mercado ilegal antes de que los pequeños cocaleros entraran en una crisis desde 2022 por sobreproducción al no encontrar compradores de la hoja y la pasta de coca, lo que también explicaría su disminución a lo largo de 2023.

“Parece que hay una tendencia por parte de los grupos armados de consolidar los cultivos de manera más industrial para que ellos puedan tener la ventaja de volumen y pureza, por lo que no están comprando tanto de los pequeños productores”, señaló Dickinson.

Velásquez defendió la política de drogas gubernamental y sostuvo que ha estado dirigida a incrementar la incautación de cocaína. En los dos primeros meses de este año, explicó, se han decomisado 130 toneladas, lo que representa un incremento de 33% sobre los resultados obtenidos en el mismo periodo de 2023.

El funcionario indicó que no cambiarán la directriz de no emprender acciones contra los cultivadores pequeños, a los que consideró el eslabón más débil del negocio ilícito.

El gobierno colombiano fijó la meta de erradicación forzosa de las plantas de coca 10.000 hectáreas para 2024, una disminución dado que el año anterior fue de 20.000 hectáreas.

El ministro de Defensa explicó que en la definición de la meta de erradicación tuvieron en cuenta decisiones judiciales que han protegido a comunidades que siembran coca, lo que impide la erradicación forzada en algunos de sus territorios.

Adam Isacson, experto en Colombia de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), dijo a la AP que el gobierno de Petro está proponiendo un plan ambicioso al cambiar la erradicación por una política más integral que promete hacer llegar el Estado a las zonas rurales más vulnerables.

Sin embargo, advirtió que si esa política no se está implementando a cabalidad, tal vez explique por qué los cultivos de coca siguen igual o en aumento, pese a la caída de su precio.

En cuando a la relación con Estados Unidos, en la que la lucha antinarcóticos es clave, Isacson indicó que si bien el gobierno del estadounidense Joe Biden no parece estar insistiendo en erradicar como se hacía en el pasado, esto podría cambiar si pierden confianza en la capacidad del gobierno de Petro para implementar su política.