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Ciudad: de qué se trata la obra en el nodo central del subte que conectará tres líneas debajo del Obelisco

Las refacciones en la "Central Obelisco" involucran a las líneas C, D y B
Las refacciones en la "Central Obelisco" involucran a las líneas C, D y B - Créditos: @NOELIA MARCIA GUEVARA / AFV

A corazón abierto. Así es como Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (Sbase) pareciera que está trabajando sobre la traza de la vereda de la avenida Diagonal Norte, entre las intersecciones de Suipacha y Sarmiento, para mejorar la circulación de los usuarios del transporte público en un punto neurálgico de la red. La obra Central Obelisco es una remodelación de los accesos entre las líneas C, D y B, que permitirán una mejor accesibilidad y circulación de los pasajeros que quieran hacer combinaciones entre los diferentes recorridos.

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Se trata de un corredor adicional, a espaldas del andén hacia Catedral en la estación 9 de Julio (D), que permitirá un alivio en la comunicación entre esa arteria subterránea y las estaciones Diagonal Norte (C) y Carlos Pellegrini (B).

“Son las tres paradas más importantes de estas líneas. Es un punto clave porque son las que más circulación de gente tienen”, explicó a LA NACIÓN Ignacio Ballester, gerente de obras de Sbase, la empresa del gobierno porteño que tiene a su cargo la administración de la red de subtes, dependiente del Ministerio de Transporte porteño.

La obra es la etapa final de un proyecto más grande que involucró, entre otras iniciativas, la construcción de un nuevo acceso sobre la calle Sarmiento, entre Suipacha y Esmeralda
La obra es la etapa final de un proyecto más grande que involucró, entre otras iniciativas, la construcción de un nuevo acceso sobre la calle Sarmiento, entre Suipacha y Esmeralda - Créditos: @NOELIA MARCIA GUEVARA / AFV

¿A cuánta gente beneficiará? Según los números de Sbase, 300.000 personas circulaban diariamente en 2019 por este nodo. “Actualmente el caudal de usuarios está en un 70% del pico de la prepandemia, pero se espera que el nivel se recupere por completo de manera progresiva”, indicaron desde la empresa.

Las remodelaciones se realizan como parte del plan de modernización previsto para la línea D, financiadas a través de un préstamo del Banco Europeo de Inversiones (BEI). Se trata de la tercera etapa, y final, de una obra más grande que supuso la construcción de un nuevo acceso sobre la calle Sarmiento, entre Suipacha y Esmeralda, y la incorporación de nuevas escaleras fijas, mecánicas y ascensores para mejorar la accesibilidad.

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Los detalles

Caños de agua, conductos de gas y cables eléctricos se pueden distinguir al contemplar la obra desde la superficie. Son las vísceras de una ciudad centenaria que se somete a cirugías periódicas ante los avances tecnológicos y las necesidades urbanas.

En este caso, la intervención consiste en conectar las arterias peatonales de las líneas C y B sin la necesidad de pasar por el andén de la D. “En hora pico, este tipo de conexión no es la más adecuada para el flujo de personas en este nodo”, precisó Ballester, quien detalló que uno de los principales desafíos de la remodelación es realizar el trabajo con el cuidado que se requiere para no romper ni intervenir ninguno de los servicios que hay debajo del asfalto.

Obras de excavación para abrir el corredor que aliviará la circulación
Obras de excavación para abrir el corredor que aliviará la circulación - Créditos: @NOELIA MARCIA GUEVARA / AFV

El trayecto de circulación de usuarios del subte, que tendrá unos 130 metros de largo y 1500 m2, y en el que trabajan 38 operarios, está previsto que esté en funcionamiento para junio. Según los datos provistos por Sbase, el avance de la obra está actualmente en un 17%.

Por dentro, la obra es imperceptible. Si bien desde la estación 9 de Julio (D) se logra escuchar algunos ruidos de maquinarias de construcción, a simple vista es difícil distinguir que del otro lado de la pared se está excavando un túnel.

Unos postigos de madera ploteados con rayas rojas y blancas son las compuertas que introducen a los obreros desde el andén hacia la zona de la construcción. Allí se evidencian vestigios de una boletería antigua, de una exescalera que conducía hacia la superficie y de un área de vestuarios para los operarios del subte.

Son unos pocos metros de túnel que, siete metros debajo de los pies de los transeúntes, ya se encontraba excavado. El resto está en proceso. “En los casos en que no estaba hecho el pozo, se excava con cuidado desde arriba y se rompe la vereda. Una vez que se llega a nivel se construye una losa de hormigón. Debajo todavía hay suelo, por lo que se continúa excavando desde abajo, con la seguridad de que arriba está la losa como techo”, explicó Ballester a LA NACIÓN.

Del lado del andén que va hacia Congreso de Tucumán, en la estación 9 de Julio, se encuentra en proceso la instalación de un ascensor hacia el exterior, en la Avenida Diagonal Norte. Ello propiciará una accesibilidad mayor y acrecentará la evacuación en caso de emergencia.