Anuncios

Científicos identifican la bacteria responsable de la alarmante muerte de esponjas marinas

Madrid, 1 dic (EFE).- Un equipo internacional de científicos identificó el grupo de bacterias implicadas en la enfermedad y muerte masiva de esponjas en el Mediterráneo, una epidemia -advierten- originada por el calentamiento del agua y que conlleva el deterioro en cadena de los ecosistemas marinos.

Como los corales, las esponjas marinas son consideradas como "ingenieros de hábitats" y su presencia y actividad fisiológica contribuye a crear el hábitat en el que viven muchas más especies, por lo que si se deteriora ese hábitat muchos organismos pueden morir por un efecto cascada o abandonar esos territorios en busca de lugares con más calidad ambiental.

Investigadores de España y Turquía concluyeron que tras la enfermedad y muerte masiva de las esponjas está un grupo de bacterias, llamado "vibrio", que nadan libremente o viven como patógenos en simbiosis en peces, crustáceos y corales, y hoy publican los resultados de su trabajo en la revista Frontiers in Microbiology.

La presencia de estas bacterias se ha relacionado ya con el blanqueamiento de los corales tropicales y subtropicales de todo el mundo, los científicos detectaron su presencia en numerosas especies de crustáceos enfermos y sospechan que los mismos patógenos pueden haber causado la mortalidad masiva de corales pétreos en aguas poco profundas del norte del mar Egeo.

El investigador Ezgi Dinctürk, de la Universidad Katip Celebi de Izmir (Turquía), advirtió de los efectos del cambio climático en los ecosistemas marinos, y explicó que las esponjas sanas mejoran la penetración de la luz, la calidad del agua, absorben y liberan nutrientes inorgánicos y sirven de refugio para una gran variedad de organismos, por lo que estas enfermedades y epidemias tienen consecuencias muy negativas para los mares.

Manuel Maldonado, científico del grupo de Ecobiología y Biotecnología de Esponjas en el Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC), observó que estas bacterias (vibrio) son "parientes" de las que producen el cólera en humanos y pueden también provocar pandemias con elevadas tasas de mortalidad, y se refirió a las esponjas y a los corales como los "ingenieros del hábitat".

En declaraciones a EFE, Maldonado precisó que en los lugares donde abundan las esponjas la calidad del agua es mayor y proliferan los organismos que dependen de la luz, como la posidonia o los propios corales, por lo que la muerte masiva de estos animales -los más antiguos de la Tierra- desencadena una cascada de efectos secundarios "que resulta difícil de prever y de cuantificar".

Las mortalidades epidémicas de esponjas se detectaron hace más de 100 años y algunas epidemias arruinaron la industria tradicional de las granjas de cultivo de esponjas de baño en Grecia o en el Caribe, recordó el investigador del CEAB, quien incidió en que durante las últimas décadas esa mortalidad se aceleró y se relacionó con las olas de calor y el calentamiento del océano.

"Aunque estas mortalidades masivas se han observado en diferentes mares del mundo, el Mediterráneo parece ser un área especialmente proclive a ellas; probablemente, al tratarse de un mar relativamente cerrado y ser uno de los mares más estudiados del mundo, las mortalidades epidémicas se han detectado antes y sus efectos se están describiendo con mayor detalle", manifestó a EFE.

Manuel Maldonado aclaró que el interés principal de esta investigación no fue describir la mortalidad de esponjas en el Mediterráneo sino identificar las bacterias (las vibrio) que están implicadas en la enfermedad, que proliferan y aumentan su capacidad de dañar a otros organismos con el calentamiento.

El investigador observó que las esponjas fueron los primeros animales en el planeta y sus genomas atesoran por lo tanto información crucial para entender la posterior diversificación de animales y la evolución de los sistemas de órganos, incluidos los humanos, y destacó la importancia que tienen desde el punto de vista biotecnológico y el interés que tienen en ámbitos como los biomateriales o las sustancias químicas.

(c) Agencia EFE