Choque de gigantes y estilos en la UFC, ¿París valdrá una fiesta o una misa?

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Jeff Bottari/Zuffa LLC

La UFC inaugura su capítulo en París y no podía ser de otra manera. La mayor estrella de las artes marciales mixtas de Francia, el ex campeón interino de peso pesado, Ciryl Gane, tendrá este sábado los ojos del mundo puestos encima de él a la sombra de la Torre Eiffel.

En lugar de darle una pelea fácil de recuperación después de su derrota en enero ante Francis Ngannou - la primera de su carrera en las MMA - “Bon Gamin” ha sido colocado frente a frente con Tai Tuivasa, que se encuentra solo dos puestos por debajo de él en el ranking.

¿Podrá Gane hacer feliz al público francés con una gran victoria, o logrará “Bam Bam” dar la campanada y celebrarlo a su manera, con el infame “Shoey” de la cerveza en el zapato? Sería muy facilista dar al galo como ganador seguro, pero es imposible descartar a Tuivasa.

Ahora mismo está en la mejor racha de su carrera en la UFC tras haber ganado sus últimos cinco combates por nocaut o nocaut técnico. Además, no se trata de que haya pasado por encima de oponentes débiles, como bien lo ejemplifica su pasada victoria por la vía rápida ante le temible Derrick Lewis.

Tampoco se puede decir que ‘Bam Bam” ha pasado por encima de ninguno de esos oponentes recientes, salvo Harry Hunsucker. Tanto Lewis como Greg Hardy parecían tenerlo malherido, pero fue capaz de capear el temporal para devolver el golpe con más fuerza e imponerse al final.

Etiquetar a Tuivasa como un luchador inexperto y caótico sería injusto. En realidad, se trata de un atacante bastante sólido en lo técnico, que lanza fuertes golpes desde el clinch, y también posee una capacidad atlética oculta que le permite sorprender a sus enemigos con su velocidad y explosividad.

Aparte de su afición a recibir golpes, el australiano tiene otra gran debilidad: su juego en el suelo ha parecido terrible en ocasiones, especialmente en sus derrotas ante Junior Dos Santos y Sergey Spivak. No se espera que Gane intente llevarlo al piso, porque ese tampoco es su fuerte.

Gane no ha protagonizado tantos combates emocionantes como Tuivasa, pero eso se debe a que es un atacante mucho más técnico que rara vez recibe golpes. Posee un poder violento, pero igualmente se contenta con destrozar al enemigo desde la distancia.

Vimos ejemplos de esto en sus combates con Alexander Volkov y Jairzinho Rozenstruik. Ambos hombres eran presumidos atacantes, pero ninguno pudo realmente ponerle una mano encima al francés, antes de caer víctimas de una dieta constante de jabs, patadas bajas y golpes al cuerpo.

Este combate se reducirá a una cuestión clave: si Gane puede destrozar a Tuivasa sin ser víctima de un gran golpe. Lo más probable es que sea capaz de hacerlo, pero el riesgo es que si hace daño a “Bam Bam” y va a por todas, podría quedar expuesto en su defensa.

No cabe duda de que Gane es un atacante con la suficiente clase como para no correr riesgos tontos, y suponiendo que no se ponga demasiado agresivo debido a que los aficionados le apoyan mucho, debería ganar este combate y hacer de París una verdadera fiesta.