Chile Open: el insólito episodio de Alejandro Tabilo con el teléfono que recordó a Gastón Gaudio y la victoria de Sebastián Báez

El precio de no haber silenciado el teléfono antes del partido: Alejandro Tabilo apaga el celular en su bolso luego de interrumpir el saque de Tomás Barrios Vera en el Chile Open.
El precio de no haber silenciado el teléfono antes del partido: Alejandro Tabilo apaga el celular en su bolso luego de interrumpir el saque de Tomás Barrios Vera en el Chile Open. - Créditos: @Captura

Momento incómodo. Rayano en el papelón. Así como en cines, teatros e iglesias se pide silenciar los teléfonos antes de que empiece la función o celebración, en el tenis es crucial no emitir ruidos molestos, que desconcentren a los protagonistas. Y a veces los propios jugadores detienen un movimiento de saque o se quejan entre puntos por algún movimiento inoportuno o la voz demasiado voluminosa de un espectador. Pues Alejandro Tabilo no es un aficionado, sino un tenista. Y su teléfono sonó mientras Tomás Barrios Vera, su rival, estaba por servir.

Era uno de los octavos de final del torneo ATP 250 de Santiago, o Chile Open, el que cierra la gira sudamericana. Barrios Vera estaba complicado en el partido: 2-6, 5-5 y 0-30. No era una circunstancia como para que se encontrara de buen humor ante una interrupción externa. Y el artefacto hizo ruido desde algún lugar del estadio. Sonó y sonó, mientras el sacador esperaba que el sonido molesto fuera acallado por el dueño del aparato. Cosa que no ocurría. Claro: ese dueño del aparato era su adversario.

El papelón de Tabilo en casa frente a un compatriota

Hasta que Tabilo, que esperaba el servicio, levantó una mano y caminó, mientras Barrios Vera se apartaba. El público empezó a abuchear, pero en seguida cambió la reprobación por risas, cuando se dio cuenta de que el jugador iba hacia su bolso para acallar al extemporáneo llamado. Y todo, con el atenuante de que quien había molestado al sacador chileno era también chileno. Tabilo apagó el celular y se dispuso a recibir. Ganó ese game, el siguiente y el partido, por 6-2 y 7-5, para pasar a la etapa de cuartos de final, en la que se enfrentará con el italiano de origen argentino Luciano Darderi este viernes. Y se llevó la anécdota, que recordó a una de un ilustre tenista en el mismo país, pero 19 años atrás.

Gastón Gaudio se enfrentaba con el español David Sánchez en febrero de 2005. Como este jueves en Santiago, aquella vez el llamado tuvo la puntería de no irrumpir en medio de un tanto, sino en un descanso entre puntos. Ni siquiera estaba en acción de saque uno de los jugadores. Le tocaba servir al argentino, y cuando se disponía a hacerlo apareció un ruido. Mucho más raro que un simple sonido de llamado, porque era la época de los ringtones personalizados. “Atendé, Gastón. Teléfono. Atendé, Gastón”, se escuchaba una vez y otra. Y no era un espectador el que lo decía, sino el propio artefacto. Con una voz graciosa, forzadamente ridícula.

Aquel “atendé, Gastón” de su teléfono a Gaudio

Hubo alguna risa por ahí. Y también los periodistas de la transmisión argentina lo tomaron con gracia. Por cierto, a Gaudio, que al principio se resistió pero luego fue a anular al intruso, no lo desenfocó el incidente. Terminó imponiéndose por 6-4 y 6-2 en la segunda rueda, camino a conquistar el certamen de Viña del Mar. Siete meses antes había tocado el punto más alto de su carrera, al consagrarse en Roland Garros.

Ahora, en 2024, queda un argentino en carrera en Chile, pero en la capital. Sebastián Báez, campeón el domingo último en el ATP 500 de Río de Janeiro, superó este jueves al peruano Juan Pablo Varillas por 4-6, 6-4 y 6-2 y avanzó a los cuartos de final, en una jornada en la que su compatriota Juan Manuel Cerúndolo quedó eliminado. Báez, que ascendió al puesto 21 del ranking mundial tras su logro en Brasil, es la segunda cabeza de serie y debutó directamente en los octavos de final frente al 119º del mundo, al que venció luego de un comienzo de partido adverso y al cabo de 2 horas y 40 minutos de juego. Logró su sexto éxito en fila (cinco en Brasil) y cerró febrero con un saldo de 11 victorias y 2 caídas. Nada mal.

Puntazo de Sebastián Báez contra Juan Pablo Varillas

El tenista nacido en Billinghurst, partido bonaerense de San Martín, estiró su ventaja en el historial en el nivel de ATP contra Varillas a cuatro victorias y ningún revés. Le había ganado en Santiago 2022, Río de Janeiro 2023 y el Masters 1000 de Roma 2023. Báez, de 23 años y campeón de otros cuatro torneos en su carrera (Estoril en 2022 y Córdoba, Kitzbühel y Winston Salem en 2023), se medirá este viernes en busca de una semifinal con el español Jaume Munar (70º), que derrotó a su connacional Albert Ramos Viñolas (104º) por 6-3 y 6-1.

Por su parte, el porteño Cerúndolo (161º), que había ingresado al cuadro principal tras atravesar la clasificación de Santiago, perdió frente a Darderi (80), nacido en Villa Gesell pero nacionalizado italiano. El campeón del Córdoba Open 18 días atrás venció por 6-3, 3-6 y 6-3, en 2 horas y 19 minutos. El certamen chileno se desarrolla sobre polvo de ladrillo y distribuirá en recompensas un total de 742.350 dólares, una cifra algo superior a la entregada por el Argentina Open dos semanas atrás (728.185).

El match point del argentino

El campeonato trasandino cerrará la gira sudamericana sobre tierra batida, que viene siendo muy positiva para los tenistas argentinos, con un subcampeón en el Córdoba Open, Facundo Bagnis, y dos campeones, Facundo Díaz Acosta en Buenos Aires y Báez en Río de Janeiro. Queda por ver hasta qué punto llegará el ascendente tenista de San Martín en territorio chileno.