Los chatbots de inteligencia artificial están aquí; es hora de hablar con tus hijos

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La inteligencia artificial puede poner nerviosos a los adultos, pero los expertos afirman que explorarla en familia es la mejor manera de comprender sus ventajas y desventajas. (Rose Wong/The New York Times)
La inteligencia artificial puede poner nerviosos a los adultos, pero los expertos afirman que explorarla en familia es la mejor manera de comprender sus ventajas y desventajas. (Rose Wong/The New York Times)

Comenzó la carrera. Las empresas están destinando miles de millones de dólares a poderosos chatbots en línea y están encontrando nuevas maneras de integrarlos en nuestra vida diaria.

¿Están nuestros hijos preparados para esto?

¿Lo está alguno de nosotros?

ChatGPT, el modelo de lenguaje de inteligencia artificial de OpenAI, ha estado en las noticias desde noviembre debido a su capacidad de responder preguntas complejas de modo instantáneo. Puede escribir poesía, generar código de programación, planificar vacaciones y traducir idiomas, entre otras tareas, todo en cuestión de segundos. GPT-4, la versión más reciente presentada a mediados de marzo, puede incluso responder a imágenes (y aprobar el examen de certificación para abogados). El martes 21 de marzo, Google lanzó Bard, su propio chatbot de IA, el cual, según la compañía, puede redactar correos electrónicos y poemas, así como ofrecer orientación (actualmente solo está disponible para un número limitado de usuarios).

Sin embargo, a pesar de todas sus impresionantes habilidades, los chatbots también pueden mostrar contenido dañino o respuestas plagadas de errores, prejuicios y estereotipos. También son capaces de decir cosas que suenan convincentes pero que, de hecho, son completamente inventadas. Además, algunos estudiantes han comenzado a utilizar los chatbots para plagiar.

Muchos padres, a quienes ya les angustia la dependencia de sus hijos a los dispositivos digitales y las ramificaciones de las redes sociales en la salud mental, podrían verse tentados a enterrar la cabeza en la arena.

Sin embargo, los expertos afirman que las familias deberían explorar esta tecnología juntas y usar el pensamiento crítico para determinar sus fortalezas y debilidades.

“Lo peor que pueden hacer los padres es prohibir a sus hijos que usen estos nuevos sistemas, porque no van a desaparecer”, afirmó Justine Cassell, profesora de la Facultad de Informática de la Universidad Carnegie Mellon que ha estudiado cómo interactuar con las máquinas de maneras similares a como interactuamos con un humano puede afectar el aprendizaje y la comunicación. “Ayudar a sus hijos a comprender los aspectos positivos y negativos es mucho más útil”.

Teniendo eso en cuenta, conversamos con expertos en tecnología y educación para saber por dónde empezar.

Experimenten juntos

Según los expertos, es más fácil hablar sobre chatbots en línea si te sientas con tus hijos y utilizan uno juntos.

Para probar ChatGPT, visita OpenAI y crea una cuenta. Otra opción para usar la tecnología es descargando Microsoft Edge, el cual cuenta con el chatbot de Bing con tecnología GPT-4 (hay una lista de espera para el nuevo Bing, pero no deberías tardar mucho en obtener acceso). En las redes sociales, Snap, el creador de Snapchat, tiene un chatbot de IA experimental para los suscriptores que pagan 4 dólares al mes por Snapchat Plus.

Si tu hijo no ha visto un chatbot de IA antes, puedes explicarle brevemente que el chatbot es un tipo de máquina que usa información que encuentra en internet para responder preguntas, completar tareas o crear cosas.

Shelley Pasnik, asesora principal del Centro Infantil de Tecnología, una organización que investiga cómo la tecnología puede estimular el aprendizaje, sugiere que le hagas una pregunta básica al chatbot y luego comentes cómo su respuesta es diferente de lo que podría proporcionar un motor de búsqueda tradicional. Señala la veracidad de las respuestas, especialmente si la pregunta es sobre eventos actuales.

“Este es un sistema falible”, dijo Pasnik.

A continuación, juega con el chatbot. Deja que la curiosidad de tu hijo impulse la conversación, sugiere Pasnik.

Quizás puedas proporcionar un ejemplo, como: “Escribe una canción con la voz de Taylor Swift que use temas de un libro de Dr. Seuss”.

Manda la petición y échale un vistazo a los resultados. Cuando esta periodista lo hizo, ChatGPT me proporcionó la siguiente letra:

Me encontré en un sueño de la Villa Quién

Con el gato en el sombrero y un Grinch al parecer

Le pregunté a ambos a dónde podía ir

para conseguir un amor que me hiciera relucir

Coro: Oh, Dr. Seuss, ¿me ayudarás a encontrar

a alguien que me ame sin cesar?

Un amor que sea puro, verdadero y real

Un amor que haga mi corazón palpitar

Tras leer juntos la canción del chatbot, podrías preguntar: “¿Qué piensas de la respuesta que recibimos?”, afirmó Pasnik. El chatbot puede seguir instrucciones y realizar tareas complicadas, pero, ¿lo hizo bien?

Quizás deberíamos dejarle la composición de canciones a Swift.

Expresa cómo te hacen sentir los chatbots

La respuesta de un chatbot puede ser perturbadoramente similar a una respuesta humana, con todo y emojis. Los niños deben entender que esto hace que sea más fácil sentir como si estuvieran interactuando con otra persona, en especial cuando los chatbots se refieren a sí mismos como “yo”, afirmaron los expertos.

“Al presentar estas entidades como seres pensantes, entramos en una interacción social con ellos que nos hace muy vulnerables a ser persuadidos”, afirmó Judith Donath, autora de “The Social Machine”, quien actualmente está trabajando en un libro sobre la tecnología y el engaño. “Es inquietante”.

Incluso adultos expertos en tecnología que probaron una versión previa del chatbot de Bing, entre ellos un columnista de tecnología de The New York Times, reportaron sentirse sorprendidos y desconcertados por sus conversaciones.

“De manera deliberada, estamos creando una situación en la que el desempeño de la emoción es lo que está integrado en la máquina”, afirmó Sherry Turkle, psicóloga y profesora del Instituto de Tecnología de Massachusetts, que investiga las relaciones de las personas con la tecnología.

Los chatbots de IA no tienen sentimientos, emociones ni experiencias, afirmó. No son personas, ni son personas en máquinas, “sin importar lo que pretendan ser”.

Turkle sugiere que los padres lo expliquen de esta manera: “Cuando le preguntas a los chatbots sobre cosas que solo las personas pueden saber, como sentimientos, estos te pueden dar una respuesta. Es parte de su juego de simulación. Es su trabajo lucir como personas. Pero sabes que para lo que realmente están allí es para llevarte a las cosas que quieres leer y ver”.

Conoce la tecnología y sus limitaciones

La tecnología que impulsa la IA es complicada, y puede ser difícil para los adultos comprender cómo funciona, y mucho más para los niños. Pero al explicar algunos conceptos básicos, puedes ayudar a tus hijos a reconocer las fortalezas y limitaciones.

Podrías comenzar describiendo qué es lo que impulsa a los chatbots en línea. Estos utilizan algo llamado “red neuronal” que, si bien puede sonar como un cerebro, en realidad es un sistema matemático que aprende habilidades mediante el análisis de grandes cantidades de datos. El chatbot funciona escarbando la internet en busca de texto o imágenes digitales. Recopila información de una variedad de lugares, incluidos sitios web, plataformas de redes sociales y bases de datos, pero no elige necesariamente las fuentes más confiables.

En otras palabras, aunque los chatbots puedan parecer fidedignos, rigurosos y responsables, no siempre son confiables y pueden producir contenido ofensivo, racista, tendencioso, desactualizado, incorrecto o simplemente inapropiado.

El chatbot de Snapchat, por ejemplo, le dio consejos a un periodista (que se hacía pasar por adolescente) sobre cómo ocultar el olor a alcohol o marihuana y le brindó recomendaciones sobre cómo tener relaciones sexuales por primera vez.

“Es muy importante que los niños sepan lo que hay debajo del capó”, afirmó Safinah Ali, una estudiante de posgrado del MIT que ha enseñado sobre IA a estudiantes de primaria y bachillerato.

Mantente informado de los nuevos avances

La tecnología de IA continuará convirtiéndose en una parte aún más grande de nuestro mundo.

Con el tiempo, se espera que el chatbot Bard de Google esté disponible para todos. Y Meta, compañía propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, anunció en febrero que comenzará a integrar IA en sus productos.

La inteligencia artificial también está comenzando a ingresar a las aulas. Algunos profesores lo usan para planificar sus lecciones o escribir correos electrónicos. Están mostrándoles a los estudiantes cómo los chatbots pueden impulsar la creatividad al sugerir ideas para experimentos, crear esquemas para ensayos, convertirse en un compañero de debate y mucho más.

Además, en varios bachilleratos, a los estudiantes se les está enseñando sobre los diferentes tipos de IA, a menudo con planes de estudios desarrollados por profesores del MIT. Los niños pueden aprender a diseñar un robot, entrenar una máquina para aprender algo nuevo o enseñarle a una computadora a jugar un videojuego.

Para aquellos que todavía no tienen acceso a la IA en el aula, Ali recomienda que los padres visiten el sitio web de RAISE (sigla en inglés de Inteligencia Artificial Responsable para el Empoderamiento Social y la Educación), una iniciativa del MIT. El sitio ofrece temas de conversación sobre cuestiones éticas en la IA, las maneras en que se puede abusar de la misma, y sugerencias para usarla de manera creativa y productiva.

Dado cuán prevalente se está volviendo esta tecnología, todos deberían tener la oportunidad de aprender sobre ella, dijo Ali. “La IA transformará la naturaleza de nuestros trabajos y las futuras carreras de los niños”, afirmó.

c.2023 The New York Times Company