El cerebro de un bebé se inflamó después de contraer el COVID

Kashmira Gander
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Un bebé en Nevada sufrió de inflamación cerebral después de contraer el COVID.

CULLEN, de cuatro meses de edad, y su madre, padre y dos de sus hermanos contrajeron el COVID a mediados de noviembre. Poco después de que los miembros de la familia dieron positivo en las pruebas, Cullen mostró los síntomas de inflamación cerebral, escribió su madre Hillary Whitton en una página de GoFundMe para recaudar dinero para los gastos médicos de su hijo.

En el transcurso de unas pocas horas, Whitton dijo que el punto suave en la cabeza de Cullen “sobresalía visiblemente” y él desarrolló un sarpullido en toda la cara y cuerpo que “se iba y regresaba”.

Cullen dejó de comer, “estaba muy molesto y con malestar evidente”, dijo ella. Lo llevaron de prisa al hospital local, y lo transportaron por vía aérea al Hospital Infantil de Denver a más de seis horas de distancia.

Los médicos le diagnosticaron a Cullen una inflamación cerebral debida al COVID, el primero de tales casos en su hospital. Él desarrolló lo que se conoce como una fontanela abultada, cuando el punto suave de un bebé se curva hacia fuera. La causa de una fontanela abultada puede incluir una inflamación provocada por infecciones.

Estas fotos tomadas con 36 horas de diferencia muestran el abultamiento del punto suave de Cullen. Foto: Hillary Whitton

Su madre comentó que la familia “desconoce qué le deparará el futuro, su plan de tratamiento o por cuánto tiempo continuará esto”. La familia debe medir la circunferencia de su cabeza cada dos horas para revisar que la inflamación no empeore. Si lo hace, cullen debe ser transportado por vía aérea a Denver para tratarlo.

Whitton dijo que la familia se sintió aliviada cuando Cullen empezó a comer de nuevo tres semanas después de enfermar, pero todavía mostraba signos de inflamación y malestar. Cullen todavía batallaba con los síntomas el 12 de diciembre, según una actualización en su página de GoFundMe.

“Aun cuando al parecer está mejorando al momento, todavía no la hemos librado y no estamos seguros de lo que esto signifique para el futuro de nuestro hijo. Los médicos nos pidieron que le demos seguimiento con un neurólogo pediátrico para continuar su monitoreo y ver qué daño pudiera haber resultado de esto”, escribió Whitton.

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“Nos advirtieron que este podría ser un camino largo y potencialmente tener efectos de por vida para Cullen. Pero nos mantenemos positivos y esperanzados por su recuperación total”.

Hasta ahora, la familia ha recaudado 3,976 dólares para su hijo. Whitton le agradeció a su comunidad en un correo electrónico a Newsweek por “cooperar para ayudarnos” mediante darles provisiones, comidas y medicamentos.

Whitton le explicó a Newsweek que los médicos realizaron varias pruebas para confirmar que el estado de Cullen estaba conectado con el COVID: “Recibimos información de varios médicos y obtuvimos una segunda, tercera, cuarta e incluso quinta opinión, ya que queríamos estar seguros de con qué estábamos lidiando. Cullen dio positivo al COVID-19 cuatro días antes de que empezara la inflamación”.

Ella dijo: “Mi consejo para los padres es que lleven inmediatamente a su hijo a un hospital, ya que una fontanela abultada en ocasiones puede llevar a hemorragias cerebrales y ser muy peligrosa”.

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Los niños pueden contraer y contagiar el COVID, pero parecen tener menos posibilidades de enfermar, sufrir complicaciones o morir que los adultos. Pero algunos sí enferman de gravedad y, en casos raros, mueren, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos. Los niños menores de un año de edad y aquellos con ciertos padecimientos subyacentes, como asma y diabetes, tienen mayor riesgo de enfermar de gravedad.

Whitton comentó: “Quiero que los padres sepan que esto es mucho más que una gripe o un resfriado común, y los niños casi son seguridad pueden verse afectados.

“Los cinco miembros de nuestra familia, tres niños, mi esposo y yo, pasamos por muchísimo dolor, tuvimos dificultades para respirar, tosíamos, etc. Lo que digas, lo tuvimos. Excepto fiebre. Ninguno de nosotros tuvo fiebre, pero todos dimos positivo en la prueba. Pienso que hay una gran confusión con respecto a que debes tener fiebre para tener el COVID-19, y este sencillamente no es el caso”. N

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Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek