El primer caso de ébola en la ciudad congoleña de Goma alienta al segundo mayor brote de la historia

LA NACION

GOMA, República Democrática del Congo,- Las autoridades sanitarias congoleñas detectaron ayer el primer caso de ébola en la ciudad oriental de Goma, hogar de más de dos millones de personas, lo cual generó alarma en la población y temores de una mayor propagación del virus, en medio del segundo brote más grande de la historia.

El ministerio de salud confirmó que un pastor dio positivo por el virus en un centro en Goma después de llegar ayer en autobús desde la ciudad de Butembo, una de las más afectadas en el país.

A pesar de las preocupaciones de que Goma pueda convertirse en la puerta al mundo del ébola, el Ministerio de Salud dijo que todos los demás pasajeros que viajaban en el mismo autobús ya fueron localizados, por lo que el riesgo de contagio a otros ciudadanos es bajo.

"Debido a la velocidad con la que el paciente ha sido identificado y aislado, así como a la identificación de todos los pasajeros de Butembo, el riesgo de propagación al resto de la ciudad de Goma sigue siendo bajo", se lee en el comunicado.

Por su parte, el Comité de Emergencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se reunirá "lo antes posible" para analizar "la amenaza que supone este acontecimiento".

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo que el caso de ébola en Goma, el primero en la ciudad, es "muy preocupante", antes de agregar que "es uno que tanto la OMS como el gobierno esperaban y para el que se habían preparado".

"Alrededor de 3000 personas ya han sido vacunadas y el pastor está recibiendo tratamiento en un centro del Ministerio de Sanidad y Médicos Sin Fronteras (MSF)", agregó.

El director general de la OMS además condenó el asesinato de dos trabajadores que participaban en la respuesta ante el brote del ébola en la ciudad de Beni y sostuvo que tanto este suceso como el caso en Goma "encapsulan los desafíos a los que se hace frente a diario en la República Democrática del Congo".

Desde enero se registraron 198 ataques contra instalaciones y trabajadores médicos, que dejaron siete muertos. "Cada ataque nos hace dar marcha atrás. Cada ataque hace más difícil trazar los contactos, vacunar y llevar a cabo entierros seguros. Cada ataque da al ébola una oportunidad de difundirse", dijo Ghebreyesus.

El brote que afecta a la República del Congo desde el año pasado, el segundo más grande en la historia del virus, dejó casi 2500 casos y 1665 muertos.

El ébola infecta a los humanos a través del contacto cercano con animales infectados, incluidos chimpancés, murciélagos fruteros y antílopes forestales.

Luego puede propagarse rápidamente, a través del contacto con incluso pequeñas cantidades de fluidos corporales de las personas infectadas, o indirectamente a través del contacto con ambientes contaminados.

Desde el comienzo del brote actual de ébola en el este de la República Democrática del Congo, la Organización Mundial de la Salud ha optado en tres ocasiones por no declararlo una emergencia sanitaria mundial.

Pero la semana pasada, el Reino Unido solicitó al organismo de salud mundial que formalmente lo llamara una emergencia, una definición técnica, que facilitaría la recaudación internacional de fondos.

Agencias AP y DPA