El cardenal de Nicaragua llama a evitar las multitudes en las fiestas de fin de año

Agencia EFE
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Managua, 25 oct (EFE).- El cardenal de Nicaragua, Leopoldo Brenes, llamó este domingo a los creyentes católicos, mayoría de nicaragüenses, a evitar multitudes para prevenir la covid-19 en las fiestas de fin de año, que en el país centroamericano cominzan en noviembre y giran alrededor de la Virgen María y su hijo Jesús.

En la misa celebrada desde un altar improvisado en su casa en Managua y transmitida por medios de comunicación católicos, como hacen desde el inicio de la pandemia, Brenes llamó a “evitar aglomeraciones” en fiestas religiosas tradicionales como la “Purísima” o la “Gritería”, que se caracterizan por reunir a cientos o miles de personas en un solo punto.

“Como comunidad cristiana y con sentido de responsabilidad, no realizaremos las procesiones, caravanas vehiculares, pastorelas, pases y otras actividades que impliquen concentración de personas, ofreceremos estas limitaciones circunstánciales con espíritu penitencial implorando el fin de la pandemia”, dijo el cardenal.

Datos del Ministerio de Salud indican que la covid-19 ha dejado 155 muertos y 5.434 casos confirmados.

Por su parte, el independiente Observatorio Ciudadano COVID-19, una red de médicos y voluntarios que da seguimiento a la pandemia, ha informado de 2.780 fallecimientos por neumonía y otros síntomas relacionados con el nuevo coronavirus, así como 10.778 casos sospechosos.

Brenes recomendó que las actividades en honor de la Purísima Concepción de María y del Niño Dios, a partir de noviembre próximo, se celebren “en un ambiente especialmente familiar”.

El purpurado mandó a los sacerdotes a celebrar la eucaristía bajo un protocolo sanitario que incluye el distanciamiento social, uso de mascarillas, entre otras normas, o bien “usando las redes sociales y medios de comunicación”, con el objetivo de evitar las multitudes.

Asimismo, recomendó cambios en la forma de celebrar la tradicional “Gritería”, una de las fiestas más grandes de Nicaragua, en la que cada 7 de diciembre miles de personas salen a las calles a entonar cantos frente a los altares erigidos por los fieles sobre las aceras, y a cambio reciben regalías, en un intercambio que puede durar unos minutos o extenderse por horas, dependiendo de la cantidad de visitantes que reciba la Virgen de la Concepción.

El cardenal pidió a los creyentes diseñar los altares de manera que eviten aglomeraciones, a los visitantes que reduzcan el tiempo de visita, y sugirió que el “brindis” o regalías, que generalmente son alimentos, puedan “sustituirse por obras de misericordia”.

Las fiestas religiosas de fin de año en Nicaragua suelen extenderse desde noviembre hasta la primera semana de enero.

Aunque las recomendaciones emitidas por el cardenal a causa de la pandemia alteran tradiciones que han perdurado por siglos, no es la primera vez que esto ocurre, ya que todas las fiestas nacionales de Nicaragua han sufrido cambios desde el estallido social de 2018.

Brenes es uno de los personajes más influyentes de Nicaragua. Según datos oficiales, un 58,5 % de los 6,4 millones de habitantes del país afirman ser creyentes católicos.

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