Bruce es un loro con el pico roto, así que inventó una herramienta

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Con pedruscos colocados entre la parte inferior de su pico y lengua, Bruce es capaz de acicalarse, con lo que compensa la dañada parte superior de su pico. (Patrick Wood/Universidad de Auckland vía The New York Times)
Con pedruscos colocados entre la parte inferior de su pico y lengua, Bruce es capaz de acicalarse, con lo que compensa la dañada parte superior de su pico. (Patrick Wood/Universidad de Auckland vía The New York Times)

Muchos animales usan herramientas, pero un pájaro llamado Bruce quizá sea el más ingenioso inventor de herramientas no humano: es un loro con discapacidad que diseñó y ahora usa su propio pico prostético.

Bruce es un kea, una especie de loro endémico de Nueva Zelanda. Tiene alrededor de 9 años. Cuando investigadores de la vida silvestre lo encontraron de bebé, no tenía la parte superior del pico; quizá porque quedó atrapado en una trampa para ratas y otros mamíferos invasores que el país intentaba eliminar. Esta es una discapacidad grave, ya que los keas usan la larga y curvada parte superior de su pico para acicalarse las plumas, deshacerse de parásitos y retirar el polvo y la suciedad.

No obstante, Bruce encontró una solución: de manera autodidacta, aprendió a levantar pedruscos del tamaño adecuado, colocarlos entre su lengua y la parte inferior del pico y peinar su plumaje con la punta de la piedra. Otros animales usan herramientas, pero la invención de Bruce de hacerse su propia prótesis es única.

Un grupo de investigadores publicó sus hallazgos el viernes en la revista Scientific Reports. Los estudios sobre el comportamiento animal son engañosos (los investigadores deben hacer observaciones cuidadosas y objetivas, y siempre deben estar conscientes del sesgo causado por la antropomorfización, la errónea atribución de características humanas a los animales).

“La principal crítica que recibimos antes de publicar fue: ‘Bueno, esta actividad con los pedruscos podría haber sido solo accidental (lo viste cuando, por coincidencia, tenía un pedrusco en la boca)’”, dijo Amalia P. M. Bastos, una investigadora de cognición animal en la Universidad de Auckland y la autora principal del estudio. “Pero no. Esto se repitió en varias ocasiones. Suelta el pedrusco, va y lo levanta. Quiere ese pedrusco. Si no se está acicalando, no levanta un pedrusco para ninguna otra cosa”.

Dorothy M. Fragaszy, una catedrática emérita de Psicología en la Universidad de Georgia que ha hecho numerosas publicaciones sobre el comportamiento animal, pero que no estaba familiarizada con la hazaña de Bruce, alabó el estudio por ser un modelo para examinar el uso de herramientas en los animales.

“El análisis cuidadoso del comportamiento en este informe permite formular conclusiones contundentes de que este comportamiento es flexible, deliberado y es un descubrimiento independiente de este individuo”, afirmó.

Bruce, un loro con discapacidad que diseñó y ahora usa su propio pico prostético para acicalarse. (Patrick Wood/Universidad de Auckland vía The New York Times)
Bruce, un loro con discapacidad que diseñó y ahora usa su propio pico prostético para acicalarse. (Patrick Wood/Universidad de Auckland vía The New York Times)

Los investigadores establecieron reglas cuidadosas para su estudio.

Primero, determinaron que Bruce no jugaba con pedruscos de manera aleatoria: cuando levantaba uno, lo usaba para acicalarse nueve de cada diez veces. Cuando se le caía uno, el 95 por ciento de las ocasiones lo volvía a tomar o buscaba otro y continuaba acicalándose. De manera sistemática, levantó pedruscos del mismo tamaño, en lugar de probar con pedruscos al azar.

Ninguno de los otros keas en su entorno usaban pedruscos para acicalarse y cuando otras aves manipulaban piedras levantaban pedruscos de tamaños al azar. Las intenciones de Bruce eran claras.

“Bruce no vio a nadie hacer esto”, dijo Bastos. “Se le ocurrió la idea, lo cual es genial. Tuvimos mucha suerte en observar esto. Podemos aprender mucho si prestamos un poco más de atención a lo que los animales están haciendo, tanto en libertad como en cautiverio”.

Los keas en general son muy inteligentes, pero Bastos dijo que era evidente que Bruce era más brillante que las otras aves, se podía entrenar con mucha facilidad para realizar tareas bastante complejas, además de que desarrollaba sus propias ideas. Bastos comentó que a veces le preguntan por qué no le proporcionó un pico prostético a Bruce.

“No necesita uno. Está bien con el suyo”, siempre responde.

© 2021 The New York Times Company

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