Brexit: tras el acuerdo con la UE, la verdadera batalla de Boris Johnson comienza ahora

Luisa Corradini

PARIS.- Gran Bretaña y la Unión Europea (UE) llegaron a un nuevo acuerdo que debería permitir al Reino Unido dejar el bloque en forma ordenada el 31 de octubre. El primer ministro Boris Johnson deberá ahora lograr que aprueben ese texto en el Parlamento, a pesar de la oposición de sus aliados unionistas de Irlanda del Norte.

Boris Johnson y el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, anunciaron la buena noticia esta mañana, poco antes de comenzar la crucial cumbre de jefes de Estado y de Gobierno europeos, fecha límite fijada para llegar a ese acuerdo de salida y evitar una salida caótica (no-deal).

Acuciado por los plazos, Boris Johnson parece haber decidido a seguir adelante, ignorando la oposición manifestada en las últimas horas por sus aliados del partido unionista norirlandés (DUP), que se niegan a aceptar las condiciones establecidas por ese texto.

Después de manifestar ayer públicamente su oposición, el DUP emitió esta mañana un comunicado calificando el nuevo "deal" (acuerdo) de "inaceptable".

Esto quiere decir que la verdadera batalla comienza ahora para el primer ministro británico, que debe hacer aprobar su acuerdo por el Parlamento el sábado próximo en sesión extraordinaria. Una aprobación que, sin el apoyo de los diez diputados del DUP, está lejos de concretizarse. Baste recordar que su antecesora, Theresa May, fracasó tres veces consecutivas en su intento de hacer autorizar su primer acuerdo por los legisladores.

En números

Para obtener esa aprobación, Johnson necesita asegurarse el apoyo de 320 de los 650 legisladores de la cámara de los Comunes. Ya en minoría, es muy difícil que, sin los votos de DUP, pueda alcanzar esa cifra.

Con la oposición del DUP, Johnson también podría perder el apoyo de las dos decenas de diputados ultra-Brexit del Partido Conservador que, tradicionalmente, se alinean con los unionistas de Irlanda del Norte.

En esas condiciones, el primer ministro dependerá del voto de un puñado de diputados euroescépticos de la oposición laborista. Lo que significa una remota eventualidad.

Qué pasa si el Parlamento lo rechaza

Si el parlamento rechaza el acuerdo, Boris Johnson debería verse forzado a pedir una postergación de la fecha de salida. Una eventualidad que siempre rechazó de lleno con la frase "antes muerto y en una fosa".

Por su parte, la oposición laborista y otros grupos opositores avanzan el proyecto de someter el texto a un referéndum, antes de la votación del Parlamento. Una perspectiva que el primer ministro tampoco parece dispuesto a aceptar.

Signo de la batalla parlamentaria que se avecina, el líder laborista Jeremy Corbyn criticó esta mañana el proyecto afirmando: "Por lo que sabemos, parece que el primer ministro negoció un acuerdo todavía peor que el de Theresa May, que fue masivamente rechazado ".

En todo caso, a pesar de la incertidumbre que plantea la decisión del Parlamento, este nuevo acuerdo representa una auténtica victoria para Boris Johnson, quien había hecho de la salida de su país de la UE el 31 de octubre una condición sine qua non.