El boicot en Reino Unido para no pagar las facturas de la energía

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La guerra de Ucrania ha provocado un aumento considerable en los precios de la energía y desde Europa ya se habla de medidas de ahorro que permitan reducir la dependencia rusa en este aspecto. Una situación que va a empeorar en otoño e invierno, con la llegada del frío y la necesidad de las calefacciones.

En Reino Unido, se estima que 6,3 millones de hogares no podrán pagar sus facturas energéticas los próximos meses, con más de 10 millones sufriendo estrés energético. Unas previsiones muy pesimistas que han hecho que parte de la sociedad decida plantarse, tal y como cuenta Euronews.

Protestas en Reino Unido contra los altos precios de la energía. (Photo by Vuk Valcic/SOPA Images/LightRocket via Getty Images)
Protestas en Reino Unido contra los altos precios de la energía. (Photo by Vuk Valcic/SOPA Images/LightRocket via Getty Images)

Es lo que propone la campaña Don't Pay UK (No pagues Reino Unido) que apuesta por boicotear el pago de las facturas energéticas a partir de octubre. Su reivindicación principal es que las tarifas estén a un nivel asequible y así todas las familias puedan permitírselas.

Y para mostrar las dificultades que sufren los hogares británicos acuden a los datos. Si en octubre de 2021 la factura anual se situaba en las 1.400 libras (1.670 euros), es decir, unos 140 euros mensuales, en abril de 2022 escaló hasta las 2.000 libras (2.390 euros), unos 200 euros al mes.

Las previsiones de cara a los próximos meses son aún peores. Se espera que alcancen las 3.600 libras este invierno (4.300 euros), unos 360 euros. Esto significa que en menos de un año las tarifas se habrían duplicado.

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Al mismo tiempo, tras la eliminación del Gobierno del tope de precios que limitaba cuánto se podía cobrar, los gigantes de la energía han visto dispararse sus beneficios en el país. Una situación que desde la campaña ven injusta y por eso exigen soluciones.

De momento, ya han conseguido 75.000 adhesiones, pero lo cierto es que sus apoyos y su alcance no dejan de crecer cada día. El objetivo es llegar a la cifra mágica de 1 millón de personas, que supondría una presión enorme para el Gobierno.

Este plan de boicot se está alimentando gracias al boca a boca: con llamadas de Zoom, hablando con amigos y vecinos y con el reparto de folletos y puede tener un enorme impacto en la sociedad.

No es la primera vez

Cabe recordar que este tipo de campañas han tenido lugar en otras ocasiones en el país y el resultado fue muy positivo para las reivindicaciones de los manifestantes.

En los 80 y los 90, millones de personas se negaron a pagar el Poll Tax, un impuesto a los hogares para financiar al Gobierno local. Entonces, la presión popular terminó consiguiendo que desapareciera.

Lo más probable es que las compañías corten el suministro tras varios meses de impago, además de que también pueden cobrar por la reconexión para recuperar el servicio, pero los manifestantes están preparados para lo que está por venir.

De hecho, calculan que un millón de personas dejando de pagar simultáneamente les costaría a las empresas energéticas unos 233 millones de libras al mes. Está por ver cómo evoluciona la campaña y el peso que llega a tener, pero lo que parece claro es que la crisis energética ya está golpeando duramente en Europa.

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