El punzante historial de pleitos de Donald Trump con medios y periodistas

Por muchos años, la trayectoria de Donald Trump, como empresario y figura de la farándula y los reality show, habría mantenido una singular característica: una actitud altanera con la que mira al mundo desde una perspectiva de superioridad real  o supuesta y con la noción de que el éxito en los negocios, que pese a sus tribulaciones es indudable, le confiere una estatura diferente al resto y lo faculta para asumir todo reto que se le presente o desee acometer. Incluso ganar la candidatura presidencial y la misma Casa Blanca.

Pero se ha visto que Trump tolera poco a quienes lo interpelan de modo crítico o punzante, a quienes no se pliegan a la línea de su discurso o cuestionan sus capacidades o intenciones más allá de la retórica.

Jorge Ramos (izq) le habla a Trump durante su choque en la conferencia de prensa en Iowa. (AP)
Jorge Ramos (izq) le habla a Trump durante su choque en la conferencia de prensa en Iowa. (AP)

Así, en su más reciente episodio de encontronazos con medios y periodistas, Trump hizo echar de una conferencia de prensa que estaba realizando en Iowa al presentador principal de la cadena Univision, Jorge Ramos, bajo el supuesto de que el periodista había intervenido cuando no era su turno. Pero, también, como sugiere el portal Fusion (que es filial de Univision), porque irrumpió para preguntarle sobre temas de inmigración, cruciales para la audiencia hispana.

Luego Trump le espetó que “se regresara a Univision”, lo que fue considerado ofensivo, pero tiempo después permitió a Ramos volver a la conferencia y durante varios minutos ambos se enfrascaron en una suerte de debate atropellado en el que el periodista le preguntó detalles sobre cómo deportaría a los 11 millones de indocumentados, la pertinencia de deportar a pandilleros que están en el país sin papeles, y la legitimidad de negar la ciudadanía a hijos de indocumentados nacidos en Estados Unidos. Todo en el contexto del pleito entre Univision y Trump cuando esa cadena en español decidió retirarse de la difusión del concurso Miss Universo, propiedad de Trump, luego de que el magnate realizó afirmaciones ofensivas y falsas en el sentido de que la gran mayoría de los inmigrantes mexicanos eran violadores y narcotraficantes.

Luego, este mismo miércoles, Trump dijo que Ramos se había “salido de la línea” (en referencia a que habló fuera de turno en la conferencia de prensa en Iowa) e incluso dijo que Ramos actuó “como un loco”, de acuerdo a la cadena CNN.

Ramos defendió en CNN y Twitter su derecho a hacer esas preguntas y, más allá de si lo hizo en su turno o no, indicó que quien “superó la línea” fue en realidad Trump, al echarlo de la conferencia por “hacer preguntas”.

En este contexto, de acuerdo a The New York Times, Ramos considera que la prensa estadounidense en español, y dentro de ella Univision, han cubierto la campaña de Trump de manera más agresiva que los medios en inglés, en la línea con los insultos y afirmaciones peyorativas que el magnate ha vertido sobre los mexicanos y los inmigrantes en general.

Y, cabe añadir, Trump mantiene una demanda judicial contra Univision en la que le exige a la televisora más de $2,000 millones en compensación por daños en relación a la ruptura con la organización Miss Universo, según explicó Fortune.

Pero su choque con Ramos es uno más de una cadena de encontronazos con periodistas y medios de comunicación durante la presente campaña electoral. Al tiempo que se dio la ruptura entre Univision y Trump, la cadena NBC hizo lo propio, se deslindó de Miss Universo y se anunció la separación de Trump del reality show ‘The Apprentice’ en rechazo a las ofensas del magnate contra los mexicanos.

Luego, Trump dijo que lo de ‘The Apprentice’ no fue realmente así, sino que él decidió dejar el programa para contender por la candidatura presidencial.

 Otros altercados han llenado de espinas el jardín mediático de Trump. En su pleito con la periodista Megyn Kelly, que se desató luego que ella le preguntó en el debate presidencial de la cadena Fox sobre sus comentarios sexistas y misóginos y cuestionó si esa actitud era apropiada para quien pretende gobernar el país. Al parecer a Trump no le agradó el asunto y, entre otras afirmaciones, llegó a sugerir (aunque él luego ha negado esa interpretación) que  ella tuvo esa actitud hacia él porque estaba en periodo menstrual. Trump dijo sobre Kelly en CNN que de ella se podía “ver sangre saliendo de sus ojos, sangre saliendo de ella de todas partes”.

Megyn Kelly, conductora de Fox News, y Donald Trump.
Megyn Kelly, conductora de Fox News, y Donald Trump.

Y apenas hace unos días, Trump reiteró sus ataques contra Kelly: en Twitter volvió a hacer referencia a ella como ‘Bimbo’ (frase peyorativa que alude a una mujer atractiva pero tonta) y a CNN dijo que “no pensaba que ella hace un buen trabajo”.

Como Ramos, Kelly dijo hace tiempo en Twitter que “no se disculpará por hacer buen periodismo”.

Y hay más casos. En julio, narra el portal Politico, Trump le prohibió la entrada al periódico Des Moines Register a un acto de su campaña en Iowa, al parecer molesto porque en un editorial ese medio pidió al magnate retirarse de la contienda por la candidatura presidencial republicana.

Ese mismo mes, Trump cortó de tajo la pregunta que el conductor de Telemundo José Díaz Balart le hizo en una conferencia de prensa en Laredo, Texas, en relación a sus afirmaciones despectivas hacia los mexicanos, clamó que la prensa lo malinterpretada y le espetó a Díaz Balart un “estás acabado” y “estás con Telemundo y Telemundo debe estar avergonzado”, de acuerdo a NBC. Telemundo es la televisora en español  de la corporación NBC.

Ciertamente, Trump no necesariamente choca con todos los medios ni todos los periodistas, pero sí tiene una proclividad, que muchos considerarían impropia en el terreno político, de arremeter contra quien –a su juicio- lo trate de un modo que no sea de su agrado o que cuestione sus capacidades y competencias.

Donald Trump en un evento ante republicanos en Iowa. (AP)
Donald Trump en un evento ante republicanos en Iowa. (AP)

 

Al final, los encontronazos de Trump con los medios, si bien lo muestran en una posición de fuerza que puede ser del agrado de sus simpatizantes, en el escenario amplio lo alejan de votantes que serán claves para ganar primero la nominación republicana y luego, si ese fuese el caso, la presidencia: los conservadores tradicionales y los hispanos. Al respecto, en el periódico The Hill un ex asesor de Trump dijo que pelearse con Fox News es contraproducente para el magnate, pues esa cadena es vista por la gran mayoría de los votantes republicanos en las primarias. Y una encuesta reciente de Gallup indica que el 65% de los hispanos tiene una opinión desfavorable del magnate, lo que tiene que ver con sus ofensas hacia los mexicanos y los inmigrantes y con sus choques con Univision y Telemundo.

Pero todos estos episodios seguramente no serán los últimos. Trump ha sido así por años y años, y no es previsible que cambie una actitud y un tono confrontacional que le ha dado excelentes dividendos en las encuestas de intención de voto republicano. Y que, cabe señalar, también ha beneficiado los ratings de las televisoras.

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