El origen de la chusma, la chusmería y el chusmaje en Hispanoamérica

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Si eres de las primeras en “pasar la voz”, seguramente tienes mejores cosas que hacer. “Es una pérdida de tiempo muy valioso”, dice Sixcia Devine, fundadora de la firma consultora Sixcia Business para la revista Cosmopolitan. Mientras las charlas ayudan a crear comunidad y generan un trabajo eficiente, el “chismear” de forma negativa, hace lo contrario. Así que usa tu conocimiento para bien. “Échate un cafecito con un nuevo colega y llévate ideas en cómo la compañía puede añadir valor a sus clientes, comunidad y cultura”, sugiere Devine. Chismear te hace ver mal y puede dañar permanentemente tu carrera.

POR: Manuel J. Santayana (Academia Norteamericana de la Lengua)

El sustantivo chusma denota en muchos países de habla española "conjunto de gente soez" y en la Argentina, en particular, recibe el significado de "persona chismosa y entrometida", del cual se ha derivado el verbo "chusmear" (entrometerse en la vida ajena, llevar y traer chismes y murmuraciones).

El sentido más general, que es primero señalado en estas notas, se extiende en Cuba, por ejemplo, a los individuos: "Fulano es un chusma". Y para el comportamiento que une el lenguaje procaz o grosero a la gesticulación y a los ademanes irrespetuosos y provocadores o agresivos, se ha creado en esa zona de Las Antillas el sustantivo "chusmería". En otras naciones de Hispanoamérica, se ha creado un sinónimo de "chusma", aún mas despectivo: "chusmaje".

La palabra chusma se incorpora al léxico español por influencia de Italia. La influencia inmediata llega de Génova, cuna de marinos, y muy notablemente de Cristóbal Colón. En el genovés renacentista, el nombre ciurma o la frase ciurma di mare se refería a la tripulación de un barco, en particular a los esclavos obligados a remar en galeras, y el nombre tenía un sentido despectivo: los remeros esclavos eran considerados lo más bajo en la escala humana: gente sin libertades ni derechos de ninguna clase.

Hasta hoy, por demás, a la "gente de a bordo" se la considera procaz y sin respeto en su trato y en su lenguaje. Ciurma, a su vez, proviene del latín celeusma (cantar de remeros), derivada del griego kéleusma (batuta de que se servía el jefe de remeros o “cómitre”, el mismo que los azotaba y hacía remar con mayor rapidez, para dirigir el canto de los remeros).

En el siglo XIX la célebre poetisa cubana Gertrudis Gómez de Avellaneda alude en un conocido poema a “la chusma diligente”, los marinos que izan las velas del buque que la conduce a España. Es este el extraño caso de un sustantivo desfavorable modificado por un adjetivo elogioso: diligente (del latín “diligere”, amar) significa en español “rápido, cuidadoso y activo a la vez”.

Editor: Jorge Ignacio Covarrubias, secretario general de la ANLE

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