Anuncios

Biden y McCarthy se reunirán el lunes para retomar conversaciones sobre deuda EEUU

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, participa en una reunión de Quad Leaders con el primer ministro Fumio Kishida de Japón, el primer ministro Narendra Modi de India y el primer ministro Anthony Albanese de Australia, el 20 de mayo de 2023, en Hiroshima, Japón

Por David Morgan, Jeff Mason y Trevor Hunnicutt

WASHINGTON (Reuters) -El mandatario de Estados Unidos, Joe Biden, y el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Kevin McCarthy, se reunirán el lunes para discutir el límite de deuda después de una llamada telefónica "productiva" mientras Biden regresaba a Washington, dijo el domingo el principal líder republicano de la Cámara baja.

McCarthy, hablando con periodistas después de la llamada, dijo que hubo discusiones positivas sobre la solución de la crisis y que las conversaciones a nivel de personal se reanudarían más tarde el domingo.

Biden dijo previamente que estaría dispuesto a recortar el gasto junto con ajustes fiscales para llegar a un acuerdo, pero que la última oferta de los republicanos sobre el levantamiento del techo de la deuda del gobierno era "inaceptable". La Casa Blanca aún no ha ofrecido comentarios sobre su llamada.

Antes de partir de Hiroshima, Japón, tras una reunión de líderes del G7, Biden sugirió que algunos republicanos en el Congreso estaban dispuestos a que Estados Unidos incumpliera el pago de su deuda para que los desastrosos resultados impidieran al mandatario demócrata ganar la reelección en 2024.

Quedan menos de dos semanas para el 1 de junio, cuando el Departamento del Tesoro ha advertido de que el Gobierno federal podría ser incapaz de pagar todas sus deudas. Eso desencadenaría un impago que podría provocar el caos en los mercados financieros y disparar las tasas de interés.

"Mucho de lo que ya han propuesto es simplemente, francamente, inaceptable", dijo antes de regresar a Washington. "Es hora de que los republicanos acepten que no se puede llegar a un acuerdo bipartidista solo, únicamente en sus términos partidistas. Ellos también tienen que moverse".

Las conversaciones se han vuelto cada vez más acaloradas en los últimos dos días. Los negociadores demócratas y republicanos dijeron que las reuniones del viernes en el Capitolio no produjeron ningún progreso y las dos partes no se reunieron el sábado. En su lugar, cada uno ha vuelto a calificar de extremista la postura del otro.

El presidente demócrata dijo que creía que tenía autoridad para invocar la Enmienda 14 de la Constitución de para elevar el techo de la deuda sin el Congreso, pero que no estaba claro que quedara tiempo suficiente para intentar utilizar esa teoría legal no probada para evitar el impago.

La secretaria del Tesoro, Janet Yellen, dijo en una entrevista televisiva el domingo que el 1 de junio sigue siendo una "fecha límite" para aumentar el tope de la deuda federal y le dijo a NBC News que las probabilidades eran "bastante bajas" de que el gobierno recaudará suficientes ingresos para pagar sus cuentas hasta el 15 de junio, cuando se recibirán más ingresos fiscales.

Una fuente familiarizada con las negociaciones dijo que los republicanos habían propuesto un aumento del gasto en defensa, al tiempo que recortaban el gasto general. La fuente dijo que la administración Biden había propuesto mantener el gasto discrecional no relacionado con la defensa sin cambios para el próximo año.

La preocupación por el impago pesa sobre los mercados. Estados Unidos se vio obligado a pagar tasas de interés récord en una reciente oferta de deuda y las preocupaciones por la falta de un acuerdo presionaron a las acciones estadounidenses el viernes.

La Cámara de Representantes, liderada por los republicanos, aprobó el mes pasado una ley que recortaría una amplia franja del gasto público en un 8% el próximo año. Los demócratas afirman que eso obligaría a recortes promedios de al menos el 22% en programas como la educación y la aplicación de la ley, una cifra que los principales republicanos no han cuestionado.

Los republicanos tienen una escasa mayoría en la Cámara de Representantes y los demócratas un estrecho control del Senado, por lo que ningún acuerdo puede aprobarse sin el apoyo bipartidista.

(Reporte adicional de Jeff Mason; Editado en Español por Manuel Farías)