El béisbol está de luto. Fallece la leyenda del arbitraje de la pelota cubana Iván Davis

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Iván Davis, uno de los mejores árbitros en la larga y rica historia del béisbol cubano, murió el viernes en la ciudad de Miami por la enfermedad de diabetes que padecía. Tenía 82 años de edad.

Nació en 1940, en la Calle Zequeira 271 en el barrio de El Cerro, muy cerca del famoso estadio capitalino inaugurado el 26 de octubre de 1946 en partido entre los Alacranes del Almendares dirigido por Adolfo Luque y los Elefantes del Cienfuegos bajo la pupila experta de Martín Dihigo.

Cuando su familia se traslada a Luyano comienza a practicar el béisbol en un torneo en el que jugaban buenos peloteros, incluyendo figuras de experiencia profesional.

Siendo muy joven actuó como lanzador en la Liga Popular con el equipo Las Galletas Billy, en la Unión Atlética Amateur lo hizo con Aduana de Cuba y en la Liga de Quivicán con La Salud donde militaba un pelotero estrella como Pedro Chávez.

Davis fue firmado por Tony Pacheco con la sucursal de Cincinnati, actuando por breve tiempo en Ligas Menores en Estados Unidos. Luego lo hizo en la reserva del Almendares en el último campeonato profesional de Cuba lanzando once entradas con los azules.

Al eliminarse el profesionalismo al finalizar la temporada 1960-61, Davis tuvo la oportunidad de seguir en Ligas Menores en busca de ascender a un nivel más alto, pero según sus propias palabras en entrevista que nos concedió durante un evento de entrega de premios a deportistas cubanos, decidió no hacerlo para no separarse de su familia.

En los primeros torneos de las Series Nacionales trabajó como entrenador de pitcheo, y a los 25 años de edad decidió convertirse en árbitro para luego llegar a ser el mejor de su época y uno de los grandes en la historia del béisbol cubano.

Como árbitro se distinguió por su excelente conteo de las bolas y los strikes. También por su valor personal dentro del terreno de juego donde jamás le temblaron las manos a la hora de realizar decisiones complicadas o expulsar del partido a cualquier jugador o dirigente que realizara acciones ofensivas, tanto verbales como físicas.

Durante su etapa tuvo de compañeros en el arbitraje a hombres como Alfredo Paz, Francisco Belén Pacheco, Alejandro Montesinos, Francisco Fernández Cortón, Manuel “El Chino’’ Hernández, Orlando Valdés, Mario Cossío, Julio Ramón Vélez, Felipe Casañas y Juan Rodríguez Tabares, entre otros; incluyendo al guireño Nelson Díaz que fue quien lo reemplazó como oficial principal de la Serie Nacional y en competencias internacionales.

En 1992, durante una gira del equipo Cuba a Estados Unidos para medirse a una selección universitaria de esta nación, aprovechó para quedarse en el Aeropuerto de Miami. En esta ciudad trabajó en torneos locales hasta que dejó de hacerlo al comenzar con sus problemas de salud.

Cuando se escriba la verdadera historia del béisbol cubano sin asteriscos por problemas políticos o generacionales tendremos que mencionar a Iván Davis como uno de los más grandes árbitros, junto a leyendas como Amado Maestri, Nelson Díaz, Alfredo Paz, Alejandro Montesinos, Valentín “Sirique’’ González y José “Kiko’’ Magriñat, entre otros estelares del más difícil oficio del deporte de las bolas y los strikes.