Axel Kicillof inició su discurso con una defensa de Alberto Fernández

Javier Fuego Simondet
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El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, comenzó su discurso de apertura de sesiones en la Legislatura bonaerense ante una concurrencia limitada por las medidas de prevención ante la pandemia de coronavirus. Lo hizo agradeciendo a los médicos, enfermeros, docentes y policías, por su rol frente a la pandemia, pero también al presidente Alberto Fernández: "Hubiéramos llegado hasta acá con mucho más daño si Alberto no fuera presidente. Qué terrible hubiera sido todo si nos hubiera tocado un presidente que no creyera en la importancia de un Estado presente", dijo el gobernador.

En sintonía con el discurso ofrecido por el Presidente horas antes, Kicillof no tardó en apuntar a los medios. "La provincia, que algunos insisten en llamar inviable desde sus redacciones y computadoras, va a cumplir un año con su sistema sanitario en pie", señaló, para completar: "Valió la pena abrir los hospitales"

Entre los pocos autorizados a participar de modo presencial de la 149° apertura de sesiones en la provincia de Buenos Aires están los titulares de las cámaras (Verónica Magario, presidenta del Senado; Federico Otermín, de Diputados) y los jefes de los bloques legislativos.

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El contraste y la crítica a la herencia recibida de la gestión de María Eugenia Vidal fue, desde el comienzo, una constante del discurso de Kicillof. "No es para apuntar ni avergonzarse, asumimos después de un período de políticas neoliberales. Había caído casi 6 puntos el producto de la provincia. La industria y el comercio perdieron 14 y 13 puntos. Un industricidio", enfatizó el gobernador.

Más allá de las autoridades legislativas, algunos diputados y senadores consiguieron estar en sus bancas hasta completar un tercio de la capacidad del recinto de la Cámara de Diputados provincial, según comentaron a LA NACION fuentes legislativas.

Tampoco está presente el gabinete completo, sino solo algunos de los ministros, mientras que otros se conectan vía Zoom. El jefe de gabinete bonaerense, Carlos Bianco, y la ministra de Gobierno, Teresa García, fueron los primeros en dejarse ver en el recinto. Sergio Massa, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, se sumó al acto.

Según adelantaron a LA NACION desde el gobierno provincial, los ejes discursivos del mensaje de Kicillof serían las obras y el plan de vacunación, según se especuló en la previa.

Por la mañana, antes de escuchar de modo virtual el discurso ante la Asamblea Legislativa de Alberto Fernández, el gobernador inauguró el ciclo lectivo en un jardín de Ensenada. Allí se mostró junto al ministro de Educación nacional, Nicolás Trotta; la directora de Cultura y Educación bonaerense, Agustina Vila; y el intendente de Ensenada, Mario Secco (Frente de Todos).

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"Estamos dando inicio a las clases presenciales para 4.150.000 alumnos y alumnas en toda la provincia de Buenos Aires, las cuales se van a llevar a cabo respetando todos los protocolos de cuidado", señaló Kicillof desde el Jardín Nº 902, de Ensenada, donde se inauguró un nuevo edificio.

Algunos mensajes llegaron desde la oposición antes del discurso, para marcar las expectativas. El presidente del bloque de Juntos por el Cambio en el Senado bonaerense, Roberto Costa, opinó ayer que el gobernador "debería apelar a la sensatez y dejar de lado el discurso del relato y la grieta", según consignó en un comunicado.