Autopsia oficial confirma que Guardado recibió cinco balazos en la espalda

Agencia EFE
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Los Ángeles, 10 jul (EFE News).- La autopsia del médico forense del Condado de Los Ángeles difundido este viernes determinó que el joven Andrés Guardado, muerto a tiros por agentes policiales el pasado mes, recibió cinco balazos por la espalda.

El informe oficial, que certificó la muerte de hispano como un homicidio, coincide con los resultados de una autopsia independiente solicitada por los familiares y cuyos resultados se dieron a conocer a comienzos de esta semana con las mismas conclusiones.

El informe del forense del Condado de Los Ángeles (California) se dio a conocer a pesar de una orden de restricción solicitada por el Departamento del Alguacil el Condado de Los Ángeles (LASD), dependencia a la que pertenecía el oficial que disparó contra el joven de 18 años.

"He puesto una cuidadosa consideración a las principales variables en este caso, apoyar la administración de justicia lo mismo que el derecho del público a saber", aseguró Jonathan Lucas, jefe médico forense en una declaración que acompañó al informe.

Tanto los familiares del joven, muerto tras una corta persecución, como sus abogados y varias organizaciones de defensa de los derechos civiles habían reclamado durante tres semanas que se hiciera público el informe del forense.

Según LASD, el pasado 18 de junio, sobre las seis de la tarde, hora local, Guardado conversaba con ocupantes de un vehículo frente a un taller de mecánica ubicado en Gardena y en el que trabajaba como guardia de seguridad cuando llegó una patrulla policial.

Al ver a los uniformados, el latino, que según la versión oficial portaba una pistola, comenzó a correr por un callejón y los agentes Miguel Vega y Chris Hernández lo persiguieron a pie. Vega finalmente le disparó en varias ocasiones y le ocasionó la muerte.

Según el capitán de LASD Kent Wegener, el joven portaba una pistola semiautomática calibre .40 sin número de serie y un cargador con 15 balas prohibido por la ley.

Además, el hispano no utilizaba un uniforme que lo identificara como personal de seguridad, para lo que se necesita tener un mínimo 21 años, de acuerdo a las normativas estatales. En el Departamento de Asuntos del Consumidor de California no figura ninguna licencia como guardia de seguridad expedida a su nombre.

Por su parte, Adam Shea, abogado de los familiares, argumenta que "de acuerdo a la familia y a sus mejores amigos, él (Guardado) no poseía un arma" y no tenía acceso a ninguna.

La muerte del joven latino ha suscitado varias protestas en Los Ángeles, Santa Ana y otras ciudades del sur de California.

Estas manifestaciones se sumaron a las realizadas en el país a raíz de la muerte del afroamericano George Floyd en Minneapolis (Minnesota) a manos de un policía de raza blanca.

(c) Agencia EFE