Los ataques a la central nuclear ucraniana llevan a la ONU a pedir una zona desmilitarizada

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Por Tom Balmforth y Michelle Nichols

KIEV/NUEVA YORK, 12 ago (Reuters) - Rusia y Ucrania se acusaron mutuamente de bombardear la mayor central nuclear de Europa, mientras el jefe de la ONU proponía una zona desmilitarizada en el lugar, ante el temor de una catástrofe.

La agencia ucraniana Energoatom dijo que el complejo de Zaporiyia fue alcanzado cinco veces el jueves, incluso cerca de donde se almacenan los materiales radiactivos. Autoridades designadas por Rusia dijeron que Ucrania bombardeó la planta dos veces, interrumpiendo un cambio de turno, dijo la agencia de noticias rusa TASS.

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió el jueves para analizar la situación. El secretario general, Antonio Guterres, pidió a ambas partes que detuvieran todos los combates cerca de la planta.

"La instalación no debe utilizarse como parte de ninguna operación militar. Por el contrario, es necesario llegar a un acuerdo urgente a nivel técnico sobre un perímetro seguro de desmilitarización para garantizar la seguridad de la zona", dijo Guterres en un comunicado.

Rusia tomó Zaporiyia en marzo tras invadir Ucrania el 24 de febrero. La planta, cercana a la línea del frente en los combates, está en manos de las tropas rusas y es operada por trabajadores ucranianos.

En la reunión del Consejo de Seguridad, Estados Unidos respaldó la petición de una zona desmilitarizada e instó al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) a visitar el lugar.

El embajador ruso ante la ONU, Vassili Nebenzia, dijo que el mundo estaba siendo empujado "al borde de una catástrofe nuclear, comparable en escala con Chernóbil" y añadió que los responsables del OIEA podrían visitar el lugar este mismo mes.

Reuters no pudo verificar de forma independiente las informaciones de ambas partes sobre las circunstancias de la central.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, exigió a Rusia que devuelva la planta al control de Ucrania.

"Solo una retirada total de los rusos (...) y el restablecimiento del pleno control ucraniano de la situación en torno a la central pueden garantizar la reanudación de la seguridad nuclear para toda Europa", dijo en un discurso por vídeo.

Francia secundó la demanda de Zelenski y dijo que la ocupación rusa del emplazamiento ponía en peligro al mundo.

"La presencia y las acciones de las fuerzas armadas rusas cerca de la planta aumentan significativamente el riesgo de un accidente con consecuencias potencialmente devastadoras", dijo el Ministerio de Asuntos Exteriores francés en un comunicado.

Kiev y Moscú se han culpado mutuamente de los ataques a la central. Ucrania también ha acusado a Rusia de disparar misiles contra ciudades ucranianas desde los alrededores de la central nuclear capturada a sabiendas de que sería arriesgado para Ucrania devolver el fuego.

El Estado Mayor ucraniano informó el viernes de la generalización de bombardeos y ataques aéreos por parte del ejército ruso contra decenas de ciudades y bases militares, especialmente en el este del país.

"El enemigo está tratando de compensar la pérdida de personal y equipo", dijo el Estado Mayor en un comunicado.

BASE RUSA EN CRIMEA

Por otra parte, las imágenes de satélite publicadas el jueves mostraron la devastación en una base aérea en la Crimea anexionada a Rusia. Esto sugiere que Ucrania puede tener una nueva capacidad de ataque de largo alcance con potencial para cambiar el curso de la guerra, dijeron los expertos militares occidentales.

Las imágenes de la empresa independiente de satélites Planet Labs mostraron tres cráteres casi idénticos donde los edificios de la base aérea rusa de Saki habían sido atacados con aparente precisión. La base, situada en la costa suroccidental de Crimea, sufrió grandes daños por el fuego, con al menos ocho aviones de guerra destruidos claramente visibles.

Rusia ha negado que los aviones sufrieran daños y ha dicho que las explosiones del martes en la base fueron accidentales. Ucrania no ha reivindicado públicamente la autoría del ataque.

Refiriéndose a los daños, el asesor presidencial ucraniano Mijailo Podoliak dijo a Reuters en un mensaje: "Oficialmente, no confirmamos ni negamos nada... teniendo en cuenta que hubo varios epicentros de explosiones exactamente al mismo tiempo".

Zelenski pidió a los responsables que dejaran de hablar con los periodistas sobre las tácticas militares de Kiev contra Rusia, diciendo que tales comentarios eran "francamente irresponsables". Los periódicos The New York Times y Washington Post citaron a cargos no identificados según los cuales las fuerzas ucranianas eran responsables del ataque a Crimea.

Rusia, que se apoderó y anexionó Crimea en 2014, utiliza la península como base de su flota del mar Negro y como principal ruta de suministro para sus fuerzas de invasión que ocupan el sur de Ucrania, donde Kiev planea una contraofensiva en las próximas semanas.

CONTRAOFENSIVA

El Instituto para el Estudio de la Guerra dijo que las autoridades ucranianas estaban enmarcando el ataque a Crimea como el comienzo de la contraofensiva de Ucrania en el sur, sugiriendo intensos combates en agosto y septiembre que podrían decidir el resultado de la próxima fase de la guerra.

La forma exacta en que se llevó a cabo el ataque sigue siendo un misterio, pero los cráteres de impacto casi idénticos y las explosiones simultáneas parecen indicar que fue alcanzado por una andanada de armas capaces de evadir las defensas rusas.

La base está mucho más allá del alcance de los misiles avanzados que los países occidentales reconocen haber enviado a Ucrania hasta ahora, aunque está al alcance de versiones más potentes que Kiev ha intentado obtener. Ucrania también dispone de misiles antibuque que, en teoría, podrían utilizarse para atacar objetivos en tierra.

Mientras tanto, el Departamento de Estado de Estados Unidos dijo que varios responsables rusos se entrenaron en Irán en las últimas semanas como parte de un acuerdo sobre la transferencia de aviones no tripulados entre los dos países.

Representantes estadounidenses dijeron el mes pasado que Irán se estaba preparando para proporcionar a Rusia hasta varios cientos de aviones no tripulados, incluidos algunos con capacidad armamentística, lo que suscitó la preocupación de que Teherán estuviera apoyando ahora a Rusia en su guerra en Ucrania.

Rusia dice que su llamada "operación militar especial" va según lo previsto, para proteger a los rusos y a los separatistas en el sur y el este. Ucrania y sus aliados occidentales afirman que Moscú pretende consolidar su control sobre la mayor cantidad de territorio posible.

Desde que empezó la guerra, han muerto decenas de miles de personas, millones han huido y se han destruido ciudades.

(Información de las oficinas de Reuters; redacción de Cynthia Osterman y Michael Perry; edición de Stephen Coates; traducción de Flora Gómez)