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Rusia dispara 31 misiles sobre Kiev en su primer ataque en 44 días y deja 13 heridos

KIEV, Ucrania (AP) — Rusia disparó 31 misiles balísticos y de crucero sobre Kiev en la madrugada del jueves, en el primer ataque a la capital ucraniana en 44 días, dijeron las autoridades. Las defensas antiaéreas derribaron todos los proyectiles, pero 13 personas, entre las que había una menor, resultaron heridas por la caída de restos, añadieron.

Los residentes en la capital se despertaron entre fuertes explosiones alrededor de las 05:00 horas mientras los misiles llegaban casi a la vez desde distintas direcciones, explicó Serhii Popko, jefe de la administración municipal.

De acuerdo con la Fuerza Aérea ucraniana, Rusia lanzó dos misiles balísticos y 29 de crucero sobre la capital.

Kiev tiene mejores defensas antiaéreas que la mayoría de las regiones del extenso país. La tasa de interceptación de los proyectiles suele ser alta, por lo que los ataques rusos contra la capital tienen mucho menos éxito que en los primeros días de la guerra. Aún así, las autoridades ucranianas advierten que necesitan muchas más armas occidentales si quieren superar la invasión rusa.

Una niña de 11 años y un hombre de 38 estaban hospitalizados, dijo el gobierno local. Otras ocho personas sufrieron heridas leves, apuntó el alcalde, Vitali Klitschko.

Unos 80 residentes fueron evacuados de sus viviendas, de acuerdo con el Servicio de Emergencias ucraniano.

Los restos de los misiles interceptados provocaron un incendio en al menos un edificio de apartamentos, calcinaron autos estacionados y provocaron cráteres en calles y en un pequeño parque. Algunas calles estaban llenas de escombros, incluyendo vidrios procedentes de las ventanas rotas.

Los sobrevivientes, algunos de ellos llorando y visiblemente conmocionados mientras los equipos de emergencias los atendían en la calle, relataron huidas in extremis.

Raisa Kozenko, una mujer de 71 años cuyo departamento se quedó sin puertas y ventanas a causa de la explosión, contó que su hijo saltó de la cama justo a tiempo.

“Estaba cubierto de sangre, entre los escombros", dijo temblando. “Lo único que puede decir es que... el departamento está completamente destrozado”.

Mariia Margulis, de 31 años, apuntó que la decisión de quedarse en un pasillo durante el ataque salvó a su familia.

“La onda expansiva reventó todas las ventanas del lado donde ocurrió todo", manifestó. “Mi madre debía dormir en esa habitación, pero le pedí que se trasladara al pasillo a tiempo, lo que nos salvó”.

El ataque se produjo horas después de la visita a la capital ucraniana del principal asesor de política exterior de la Casa Blanca, Jaje Sullivan, y luego de las continuas ofensivas ucranianas sobre la región fronteriza rusa de Belgorod en los últimos días.

También el jueves, cinco personas resultaron heridas en el último operativo ucraniano contra la provincia, que causó daños en viviendas y en el estadio de la ciudad, dijo el gobernador, Vyacheslav Gladkov. El Ministerio de Defensa ruso apuntó que interceptó 10 cohetes sobre la región.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, había amenazado en la víspera con “responder del mismo modo” a los ataques.

En un acto en el Kremlin, Putin dijo que Rusia “puede responder del mismo modo en lo que respecta a infraestructura civil y a todos los demás objetivos de este tipo que ataque el enemigo. Tenemos nuestra propia opinión al respecto y nuestros propios planes. Seguiremos lo que hemos previsto”.

Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, pidió a sus socios occidentales que envíen más sistemas de defensa antiaérea para distribuirlos por todo el país, donde los ataques con misiles son cada vez más frecuentes.

“Todos los días, todas las noches, hay actos de terror", dijo en Telegram tras la ofensiva sobre Kiev. “La unidad mundial puede detenerlo ayudándonos con más sistemas de defensa antiaérea".

Según Zelenskyy, Moscú no cuenta con misiles que puedan esquivar los Patriot, de fabricación estadounidense, y otros sistemas avanzados.

Los líderes de la Unión Europea estudiaban nuevas formas de impulsar la producción de armas y munición para Kiev en una cumbre el jueves.

Rusia ha centrado su atención en otras ciudades del país, donde lleva a cabo ataques con drones y misiles balísticos.

Misiles balísticos rusos mataron el miércoles a cinco personas e hirieron a nueve más en la región oriental de Járkiv. La semana pasada, un ataque sobre Odesa, en el sur, dejó 21 fallecidos.