Así son los juicios a las mujeres extranjeras del ISIS

Hace ya unos meses que el autodenominado Estado Islámico perdió sus principales territorios en Siria e Irak, pero es ahora cuando las autoridades están juzgando a aquellos militantes que han sido hechos prisioneros y lo cierto es que no se está produciendo demasiada clemencia, especialmente para los extranjeros que dejaron sus países y viajaron para unirse a la yihad, tal y como cuenta The Guardian.

En total unas 40.000 personas de 110 países pasaron a formar parte del ISIS, una cifra muy alta en la que los franceses (1.900) y los británicos (800) se llevan una buena parte del pastel. La ofensiva de la coalición ha provocado que muchos terroristas del grupo hayan muerto en el campo de batalla, por lo que una parte importante de las personas juzgadas son mujeres.

Miembros del Estado Islámico (REUTERS).

El procedimiento en los tribunales iraquíes es siempre el mismo. Cada acusada de pertenecer al Estado Islámico cuenta con aproximadamente diez minutos de declaración en los que puede contar su historia y los motivos que hicieron que se uniera. Algunas lo hicieron obligadas, la mayoría voluntariamente, comenzando un viaje muy largo junto a sus familias que terminó en Siria e Irak.

Muchas asisten a los juicios con sus hijos, normalmente niños y niñas pequeños que se pueden enfrentar a la orfandad en las próximas semanas. Y es que todos aquellos acusados de pertenecer al ISIS se enfrentan a una condena de cadena perpetua o a la muerte por ahorcamiento.

Se estima que hay aproximadamente unas 1.000 mujeres en esta situación que están a la espera de un juicio en Bagdad, aunque los procedimientos se están haciendo con urgencia y con muy poca indulgencia hacia las combatientes extranjeras, en una sociedad desgarrada que necesita cerrar cuanto antes las heridas que ha dejado el Estado Islámico y más de una década de conflicto.

Al respecto, el investigador en Irak de Human Rights Watch da una explicación: “en la mente de los iraquíes y en el poder judicial el hecho de que seas extranjero y hayas elegido vivir en el territorio del ISIS hace que haya más culpabilidad”.

Los únicos rasgos de compasión están siendo con aquellas mujeres que se ha demostrado que viajaron a estos países obligadas o con los niños huérfanos en los combates, que no fueron responsables de las decisiones de los adultos. La gran pregunta es qué va a ser de todos esos pequeños que han perdido o van a perder a sus padres en la guerra y en los juicios. Las autoridades aún no dan respuesta.