Así es el champán rosado, la potente droga que tiene en estado de alerta a Reino Unido

Horas de euforia, felicidad extrema y un gran efecto desinhibidor. Es la carta de presentación del champán rosado, una potente droga que está arrasando en el Reino Unido y que últimamente trae de cabeza a los investigadores. Fundamentalmente porque sus potentes efectos adversos han provocado recientemente la muerte de una persona y otras diez han terminado en el hospital en la ciudad de Manchester.

El champán rosado es una variedad del éxtasis –una poderosa droga popularizada en los 70 y actualmente prohibida en la mayor parte de los países del mundo- que se vende en las calles en forma de cristal. El principal problema es que al no ser pastillas, el consumidor no es capaz de calcular la dosis, que termina siendo muy elevada y por tanto peligrosa para la salud.

Cristales de MDMA (Wikipedia).

Los efectos son duros: agotamiento físico y mental, falta de lucidez en el pensamiento o sensación de vacío. En los peores casos además hay que sumarle que desaparecen la euforia y la energía y el corazón va muy rápido, llegando incluso a necesitar atención médica por culpa de convulsiones, espuma en la boca, respiración acelerada o perdida de la consciencia.

Para los investigadores, su repentino éxito está muy relacionado con sus potentes efectos, ya que los usuarios en las calles del Reino Unido la califican como “mágica”. Precisamente el país británico se ha convertido en uno de los que más éxtasis consumen en Europa, junto a la República Checa, por lo que las autoridades están estudiando las causas de este repunte en la sociedad.

Los datos al respecto muestran la evolución de los casos. Si en 2011 fallecieron 13 personas, en el 2015 la cifra ascendió a 57. Los expertos advierten que lo normal, incluso en los casos en los que es necesaria atención médica, es recuperarse completamente en 2 o 3 días, pero en ocasiones hay personas que no miden lo que consumen y cuando quieren dar marcha atrás es tarde.

Y es que el champán rosado puede provocar la muerte de tres maneras distintas: en primer lugar estas sustancias pueden provocar que el cuerpo se deshidrate o se recaliente, provocando un fallo multiorgánico; en segundo, la tensión en el corazón puede provocar un ataque cardíaco; y finalmente el excesivo consumo de agua produce que el éxtasis dé lugar a un síndrome de secreción inapropiada de la hormona antidiurética que detiene la orina.