La Argentina sumó otra frustración diplomática: el austríaco Türk ocupará el lugar de Bachelet en la ONU

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Federico Villegas, al exponer ante la ONU
El argentino que preside el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Federico Villegas Beltrán, pretendía reemplazar a la chilena Bachelet en su cargo de Alto Comisionado para los DDHH

El secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, decidió proponer el lunes que viene al austríaco Volker Türk como el próximo Alto Comisionado para los Derechos Humanos, en reemplazo de la expresidenta chilena Michelle Bachelet, que cesó en ese cargo el último día de agosto. La definición del nombre de su reemplazante, que debe ser ratificado en la próxima Asamblea General de la ONU, en New York, da por tierra con las aspiraciones del gobierno de Alberto Fernández, que proponía para ese puesto al actual presidente del Consejo de Derechos Humanos, Federico Villegas Beltrán.

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La frustrada candidatura de Villegas, que finalizará su mandato en la presidencia del Consejo a fines de año, había sido objetada en duros términos por la oposición política. En el Senado, los radicales Carolina Losada y Luis Naidenoff, entre otros, habían objetado la postulación de Villegas por considerar que, desde su rol de representante argentino en el consejo con sede en Ginebra no condenó las violaciones a los derechos humanos en países aliados del kirchnerismo, como Venezuela, Cuba o Nicaragua. “El tema de Derechos Humanos no puede tener un sesgo político partidario y Villegas Beltrán ha dejado ver explícitamente a través de sus silencios ensordecedores, que responde directamente al kirchnerismo, siendo el Gobierno fuerte promovedor de su candidatura. Sería el Instituto Patria quien tendría el poder global sobre los derechos humanos y principalmente sobre todo lo que ellos entienden por derechos humanos”, escribieron Losada y Naidenoff en el proyecto de resolución presentado días atrás.

Antes de la resolución del reemplazante de Bachelet, desde la Cancillería habían adjudicado esas críticas a la “contienda política” entre Gobierno y oposición. “Villegas es un embajador de carrera, super profesional, es incuestionable, y quienes lo critican es porque se suben a un microclima”, afirmaron a LA NACION cerca del canciller Santiago Cafiero horas antes de la noticia. Cuando se concretó, desde la Cancillería afirmaron que Guterres tiene “potestad absoluta” para nombrar a quien él decida, y remarcaron que Türk es actualmente su número 2 en la secretaría general de la ONU.

En las últimas semanas, había trascendido que Villegas integraba una terna final junto a Türk y Adama Dieng, de Senegal, pero que no era el “preferido” de Guterres. “Era difícil que le dieran a otro sudamericano el mismo puesto”, comentaban voces del oficialismo antes de la decisión del titular de Naciones Unidas. La frustrada postulación de Villegas se suma a la de Gustavo Beliz, impulsado por el Gobierno como nuevo titular del BID, puesto ocupado finalmente por el norteamericano Mauricio Claver-Carone. Más lejos en el tiempo, fue la entonces canciller Susana Malcorra la que, impulsada por el gobierno de Cambiemos, fracasó en su intento por llegar a la secretaría general de la ONU, el cargo que hoy ocupa Guterres.

El secretario general de la ONU, António Guterres
El secretario general de la ONU, António Guterres

De todos modos, cerca de Villegas destacan que “haber estado en una lista final ya era un reconocimiento” a sus 27 años en el ámbito diplomático, incluidos 8 como embajador en la OEA. “La Argentina mantuvo en Ginebra siempre su posición de principios, y se demuestra por el patrón de votaciones y los discursos que dimos”, comentaron fuentes diplomáticas.

De todos modos, Villegas recibió críticas por su cercanía con embajadores de países cuestionados en plena invasión de Rusia a Ucrania. En abril pasado, el embajador de Ucrania ante la ONU, Sergiy Kyslytsya, criticó con inusual dureza, vía Twitter, a Villegas por una sorpresiva reunión que el diplomático mantuvo con embajadores de Rusia, Cuba, Venezuela y otros cuatro países, que celebró como un triunfo de la “diplomacia multilateral”. “Cómo el presidente del Consejo de Derechos Humanos estaba “salvando el multilateralismo” o, como comentó alguien, ¡Mamá mía! ¡Qué junta!”, tuiteó Kyslytsya con tono irónico.

Los informes de Bachelet sobre Venezuela fueron inicialmente cuestionados por el embajador argentino en la OEA, Carlos Raimundi, quien habló de una “visión sesgada” sobre la política de derechos humanos de Caracas. Villegas, que sí votó en favor de condenar a Venezuela en Ginebra, fue uno de los diplomáticos que sostuvo que los informes de la ex presidenta chilena (los últimos hablaron de algunas mejoras en la situación general) debían tomarse como parámetros al analizar la situación en ese país.