Amnistía: Activista en Egipto podría morir si no es liberado

El activista egipcio Alaa Abdel-Fattah en El Cairo, el 22 de septiembre del 2014. . (Foto AP/Nariman El-Mofty) (ASSOCIATED PRESS)

EL CAIRO (AP) — Amnistía Internacional advirtió el domingo que la cumbre climática en Egipto podría quedar ensombrecida por la muerte de un prominente activista prodemocracia que se encuentra en huelga de hambre y sed.

La secretaria general de Amnistía Internacional Agnes Callamard declaró que Egipto no tiene más que 72 para salvar la vida del activista encarcelado Alaa Abdel Fattah, quien tiene también ciudadanía británica.

Egipto es anfitrión de la cumbre climática conocida como COP27, y ello ha puesto bajo la lupa la situación de derechos humanos en el país, donde el presidente Abdel Fatá al-Sisi ha lanzado una amplia represión de la oposición.

La conferencia se está realizando en Sharm el-Sheij, un balneario egipcio sobre el Mar Rojo.

“Si no quieren terminar con una muerte que ellos podrían y debían haber evitado, deben actuar inmediatamente”, indicó Callamard en conferencia de prensa en El Cairo.

Añadió que ella estará en el COP27 para impulsar acciones de derechos humanos vinculadas al cambio climático, como daños y pérdidas sufridas, y la posibilidad de que los países ricos paguen indemnizaciones a los pobres que más sufren del calentamiento atmosférico. Egipto es proponente de ese tema.

Pero, añadió, estará allí también para impulsar el caso de Alaa Abdel Fattah y de otros miles de prisioneros políticos que la agrupación dice que están encarcelados en Egipto.

Alaa Abdel Fattah intensificó su huelga de hambre esta semana, negándose a tomar agua, para que coincida con el primer día de la COP27, dijo su familia. Su tía, la escritora Ahdaf Soueif, señaló que el activista dejó de tomar agua a las 10 a.m. del domingo hora local.

Alaa Abdel-Fattah es de una familia de prominentes activistas egipcios, y se hizo prominente durante el alzamiento del 2011que llevó al derrocamiento del presidente Hosni Mubarak.

El activista ha pasado prácticamente una década tras las rejas, y su detención se ha convertido en símbolo del regreso de Egipto a un régimen autoritario. Desde hace más de seis meses ha estado en una huelga de hambre parcial, consumiendo solamente 100 calorías al día.