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America Ferrera y el monólogo de ‘Barbie’ del que todos hablamos

America Ferrera, en Los Ángeles, el 18 de diciembre de 2023. (Amy Harrity/The New York Times)
America Ferrera, en Los Ángeles, el 18 de diciembre de 2023. (Amy Harrity/The New York Times)

Enumerando algunos de los muchos peligros de la feminidad en una sociedad todavía patriarcal, el monólogo que la actriz America Ferrera pronuncia en “Barbie” con la intensidad de un grito de guerra se convirtió en uno de los momentos cinematográficos más comentados de 2023.

“Nunca he formado parte de algo tan esperado”, dijo Ferrera durante una entrevista en el restaurante de un hotel de Beverly Hills, California. Originaria de Los Ángeles, pero residente de Nueva York, Ferrera estaba de vuelta en su ciudad natal para asistir a la proyección del gran éxito de la temporada de premios.

Relajada con un acogedor suéter beige, Ferrera, de 39 años, recordaba una parada de prensa previa en Ciudad de México, donde 20.000 personas frenéticas dieron la bienvenida a la cineasta Greta Gerwig y al reparto de su comedia empapada de rosa. “Fue como una campaña presidencial”, añadió.

Ferrera interpreta a Gloria, madre y empleada de Mattel cuyas dudas y aspiraciones insatisfechas en el mundo real provocan una crisis existencial para Barbie Estereotípica (Margot Robbie) en Barbielandia. La valiente interpretación de Ferrera la ha situado este año en la discusión sobre los Premios Oscar.

Aunque Gloria podría considerarse un papel secundario en “Barbie”, Ferrera sabe que su imperfecto personaje pone en marcha la aventura. La intérprete, que saltó a la fama en “Las mujeres de verdad tienen curvas” (2002) y ganó un Premio Emmy por su papel en “Ugly Betty” (2006-10), admira profundamente cómo Gerwig se atrevió a dotar de significado a un concepto aparentemente vacuo.

“Es genial que algo que tiene tanto éxito comercial y es tan dominante culturalmente trate de muchas cosas al mismo tiempo, lo cual no es fácil de conseguir en la película más importante del año”, señaló Ferrera.

America Ferrera, en Los Ángeles, el 18 de diciembre de 2023. (Amy Harrity/The New York Times)
America Ferrera, en Los Ángeles, el 18 de diciembre de 2023. (Amy Harrity/The New York Times)

A continuación, fragmentos editados de nuestra conversación.

P: ¿Te ha sorprendido el éxito masivo de “Barbie”?

R: Empecé a leer el guion sin sentir ningún apego por Barbie. No crecí jugando con Barbies. Tenía más curiosidad por lo que Greta haría con ella. No solo era divertida, subversiva y deliciosamente extraña. También trataba sobre la feminidad. Cuando terminé de leer el guion, me dio vértigo pensar que era la película de Barbie que nadie había pedido, pero que íbamos a tener. Sentí que iba a ser enorme desde el principio.

P: ¿Por qué nunca jugaste con Barbies cuando eras pequeña?

R: No podíamos costear las Barbies. Era muy cara junto con todas sus cosas. [Se ríe]. Tenía una prima que tenía Barbies y yo jugaba con ellas en su casa, pero también me parecían muy lejanas. No me sentía necesariamente representada en la narrativa de Barbie. Me parecía un mundo inaccesible para mí.

P: Dado que no tenías ningún vínculo personal con Barbie, ¿cómo te adentraste en el personaje de Gloria y en este mundo?

R: Una de las cosas que realmente me permitió hacerme una idea de este personaje fue el documental titulado “Tiny Shoulders: Rethinking Barbie”, que mostraba la expansión de Barbie a muchos tamaños, formas y colores diferentes. La mujer [Kim Culmone] que lo dirigió como diseñadora jefa de Barbie, una mujer feminista y progresista muy genial, estaba recibiendo reacciones de todos lados: de los herederos de la marca, que decían: “Barbie no puede cambiar”. Y de sus amigos progresistas, enfadados porque se preocupaba por Barbie. “¿Por qué te preocupas por algo que ha sido tan malo para las mujeres?”.

Pero ella tenía su propia conexión personal profunda para jugar con Barbies con su madre. Luchó por esta idea que sabía que era imperfecta, pero que seguía significando algo para ella. Eso me dio la perspectiva que necesitaba para interpretar a Gloria como una mujer adulta de verdad y entender por qué juega con Barbie y desea ir a Barbielandia.

P: ¿Qué pensaste la primera vez que viste el discurso de Gloria, ahora increíblemente popular?

R: Sin duda fue un momento importante, pero Gloria brilló desde el principio. Ella representa esa búsqueda del permiso para expresarse. Tiene que desempeñar el papel de madre y de mujer profesional responsable, mientras oculta todo lo que ama bajo el traje corporativo, siendo lo que creía que tenía que ser. Desde el momento en que la conocemos con sus zapatillas rosas puestas hasta que conduce en esa persecución en auto, hay muchos deseos cumplidos y liberación para alguien que ha estado reprimiendo tanto.

El monólogo le sentó muy bien a Gloria. Sí, saca a las Barbies de su momento, pero también es el punto de ruptura natural para Gloria, en el que tiene que decir lo que está descubriendo en este viaje. Reconocí que era un gran momento y que tenía que funcionar, pero tampoco funcionaba independientemente de su búsqueda de mayor libertad para sí misma.

P: ¿Qué opinas de que algunas personas creen que el discurso de Gloria simplifica en exceso el feminismo?

R: Podemos saber cosas y aun así necesitar oírlas en voz alta. De todos modos puede ser catártico. Hay mucha gente que necesita clases básicas de feminismo, generaciones enteras de chicas que se están formando ahora y que no tienen palabras para la cultura en la que se están criando. También los chicos y los hombres que nunca han reflexionado sobre la teoría feminista.

Si estás versado en feminismo, quizá parezca una simplificación excesiva, pero hay países enteros que prohibieron esta película por una razón. Decir que no se necesita algo tal vez fundacional o en opinión de algunas personas, decir que no se necesita feminismo básico es una simplificación excesiva. Suponer que todo el mundo está en el mismo nivel de conocimiento y comprensión de la experiencia de la feminidad es una simplificación excesiva.

P: La historia de Gloria está profundamente entrelazada con la de Barbie. ¿Cómo crees que ambas se ayudan mutuamente a superar sus dificultades?

R: Greta, Margot y yo hablamos de la relación entre Gloria y Barbie como una historia de amor. No necesariamente una historia romántica, aunque algunas personas en internet han insistido en esa lectura, sino que hablamos de ella como si Barbie y Gloria se necesitaran la una a la otra para estar completas y ser las piezas de un rompecabezas que les falta a cada una. El viaje libera a Gloria de la tarea imposible de ser el tipo de mujer que cree que necesita ser en el mundo real. Y Barbie se libera a ella misma de tener que ser una idea que nunca va a satisfacer todas las cosas que debe satisfacer porque eligió convertirse en humana.

P: ¿Cuál fue tu reacción cuando viste por primera vez la muñeca hecha a tu imagen para la colección de Barbie inspirada en la película?

R: Fue surreal. De hecho, había algunas similitudes conmigo en los rasgos faciales. Es la primera muñeca Barbie creada a partir de una mujer estadounidense de origen hondureño. Es muy especial saber que hasta ahora nadie había tenido una muñeca Barbie hondureña con la que jugar.

P: ¿Sientes que tu carrera siempre ha estado marcada por las primicias, como ser la primera latina en ganar un Emmy como actriz principal? Ser la primera conlleva mucha presión.

R: Aprovechaba cualquier oportunidad que se me presentaba para hacer el mejor trabajo posible con la esperanza de que hubiera otra oportunidad después. En retrospectiva, es mucho más claro ver que mi carrera ha sido moldeada por cómo se percibía culturalmente a alguien como yo. Las oportunidades que se me presentaron me encasillaban en límites muy concretos. Mi trabajo como actriz consistía en dotar a esos personajes de toda la complejidad que pudiera y no limitarme a interpretar personajes que frustraran las expectativas.

P: ¿Han mejorado las cosas para las latinas en Hollywood desde “Las mujeres de verdad tienen curvas”?

R: Josefina López, que la escribió, tardó once años en lograr que se hiciera esa película. Y cuando la película tuvo éxito, no supuso un momento decisivo para que las guionistas, directoras y actrices latinas tuvieran muchas oportunidades. Como has dicho, soy la primera latina que gana un premio Emmy en una categoría principal. Sigo siendo la única y eso no me alegra. Aunque me encantaría pensar que las cosas son diferentes hoy de lo que eran hace 22 años, cuando se hizo “Las mujeres de verdad tienen curvas”, los datos muestran que, en gran parte, no han cambiado.

P: Eso me hace pensar en Lupe Ontiveros, quien interpretó un papel como tu madre en “Las mujeres de verdad tienen curvas” y que hizo carrera con pequeños papeles que consiguió convertir en oro en la pantalla.

R: Tenía una gran fuerza, un talento increíble. [Ontiveros murió en 2012]. A menudo pienso en todas las increíbles actuaciones que nos robaron, que Lupe nunca llegó a dar porque esas oportunidades no existían para alguien como ella. Y aun así hizo su trabajo. Tomaba cualquier sobra que se le presentaba, lo llenaba de humor y lo hacía memorable. Pienso a menudo en ella y en todos los actores latinos que me han precedido, que hicieron lo que pudieron con lo que tenían.

P: ¿Cuál crees que sea el futuro ideal para los latinos en la industria?

R: La esperanza es que podamos dar salida al inmenso talento que hay entre los latinos. Y que podamos ir más allá de luchar solo por ser visibles y que podamos realmente crear y existir como seres humanos de pleno derecho, como artistas, con cosas que decir más allá de: “Estamos aquí”. Pero es difícil encontrar esas oportunidades. Hay mucho ahí fuera que es muy transaccional en términos de marcar casillas para reivindicar la diversidad. Una de las cosas más emocionantes para mí de esta película fue que, como mujer latina, me invitaran a formar parte de algo tan aventurero, alegre y divertido. Gloria es latina, pero ser latina no era su razón de ser en esta historia.

c.2024 The New York Times Company