Agamenón: el crucero donde doña Sofía y Juan Carlos I se conocieron

Tras la Segunda Guerra Mundial Federica de Grecia organizó un crucero con varios miembros de distintas monarquías para suavizar las relaciones diplomáticas. En esa travesía del Agamenón, se conocieron Doña Sofía y Don Juan Carlos I, que contaban 16 años por aquel entonces.

King of Spain Juan Carlos I, Queen of Spain Sofia during the Mutua Madrid Open 2019 (ATP Masters 1000 and WTA Premier) tenis tournament at Caja Magica in Madrid, Spain, on May 11, 2019. (Photo by Oscar Gonzalez/NurPhoto via Getty Images)


Las monarquías son instituciones que eligen su bando también en las peores guerras. Así sucedió durante la ocupación nazi en la Segunda Guerra Mundial y, tras acabar el conflicto bélico con más renombre de la Historia, tocaba apaciguar los ánimos.

Ya no eran archienemigos entre ellos, ya no había dos claros bandos y, por lo tanto, era el momento de tenderse la mano entre monarcas. Para ello, la madre de Doña Sofía, ex reina de España, organizó el Agamenón, un crucero real por el Egeo.


Corría el año 1954 y Federica de Grecia propuso a monarquías de Rumanía, España, Saboya, Países Bajos, Luxemburgo etc. un crucero por el Egeo con varias paras. La travesía inició el 22 de agosto en Venecia y terminó el 3 de septiembre en Nápoles.

Durante eso trece días los monarcas hablaron de los conflictos pero también de temas banales de ‘personas de a pie’ y la cordialidad entre ellos era más que palpable. A bordo de ese crucero estaban Doña Sofía y Don Juan Carlos.


Sería muy romántico poder decir que se enamoraron a primera vista en alta mar pero lo cierto es que, quizá por ser dos niños de 16 años, no se hicieron demasiado caso amorosamente hablando. La chispa del amor no apareció hasta siete años después.


En 1961, en la boda de los duques de Kent celebrada en Londres, fue cuando Sofía se sintió fuertemente atraída por Juan Carlos. Marius Carolen recoge en su libro “Un té en el Savoy” como a ella le pareció “un príncipe un tanto gamberro y atolondrado”.

La petición de mano tuvo lugar el 12 de septiembre de 1961 en el hotel Beau Rivage de Lausana, donde vivía Victoria Eugenia, la abuela de Juan Carlos. El momento fue de lo más original aunque poco romántico…


Él le tiró al vuelo una caja con un anillo dentro mientras le decía “Sofi, ¡cógelo!”.

Más adelante Juan Carlos confesaría que se enamoró de ella porqué era una de las pocas jóvenes capaces de llevar con dignidad una corona real.


Tan solo un año después de conocerse, el 14 de mayo de 1962, Sofía se casaba con Juan Carlos en Atenas. A raíz del crucero de 1954, la ciudad se había abierto al turismo normal mientras que, previamente, las visitas eran reservadas a historiadores y expertos arqueólogos.

A su enlace acudieron 143 invitados de veintisiete monarquías del mundo y contó con dos bailes de gala por todo lo alto y con aire juvenil.

El paso de los años deterioró su matrimonio y siempre se ha comentado que los ex reyes de España hacían vidas privadas por separado aunque aparecían juntos en actos públicos, visitas y de protocolo.

¿Qué te parece la idea del Agamenón? ¿Qué me dices de la peculiar petición de mano de él a ella lanzándole la cajita?