Mensajes de paz y resistencia contra la junta militar en el Año Nuevo birmano

Agencia EFE
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Bangkok, 13 abr (EFE).- Con mensajes que llaman a la paz y que piden resistir la represión desatada por la junta militar que tomó el poder el 1 de febrero, miles de birmanos conmemoraron este martes el Año Nuevo tradicional.

"Lucharemos por la democracia", "todo terminará bien" o "nunca nos rendiremos", son algunas de las frases escritas en blanco sobre las vasijas rojas de cerámica que sirven para dar la bienvenida al nuevo año.

Los tarros, acompañados por siete ramos de flores -uno por cada día de la semana-, son portados por hileras de manifestantes en varias ciudades del país donde continúan las protestas pacíficas contra la sublevación militar.

El ambiente festivo de otros años, con enormes batallas de agua por todo el país, se ha transformado en un clima tenso y reivindicativo que insta al Ejército a restablecer la democracia usurpada.

"Este año, el Thingyan (como se conoce la fecha en el país) es un festival sobre la revolución", apunta Kuu Yamone Minm Minm, en su perfil de Twitter.

"Liberar a nuestros líderes", "queremos justicia" o "salvar a Birmania", son otros de los mensajes colocados en los floreros frente a un hogar en Rangún, antigua capital y ciudad más poblada del país.

Al menos 710 personas han perdido la vida durante la brutal represión ejercida por las fuerzas de seguridad contra las manifestaciones en rechazo del golpe de Estado, según las cifras verificadas por la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos (AAPP).

El ente independiente apostilla que estos datos son provisionales mientras continúan corroborando informaciones y que el número real de víctimas mortales "es probablemente mucho más alto".

AAPP también informa de que al menos 3.080 personas se encuentran detenidas por los uniformados, entre ellas la depuesta líder del gobierno, Aung San Suu Kyi, a quien la justicia ha imputado desde la asonada un total de seis cargos.

El Ejército birmano justifica el golpe de Estado por un supuesto fraude electoral en los comicios del pasado noviembre, en los que arrasó el partido de Suu Kyi, como ya hiciera en 2015, y que fueron considerados legítimos por los observadores internacionales.

(c) Agencia EFE