2.300 soldados de 12 países de la OTAN participan en un ejercicio militar en el mar Negro

Militares de 12 países de la OTAN iniciaron esta semana un ejercicio naval anual dirigido por Rumania en el mar Negro y el delta del río Danubio. Más de 2.300 efectivos participan en el simulacro denominado Escudo Marino, cuyo objetivo es reforzar la colaboración entre las fuerzas aliadas navales, aéreas y terrestres.

1.600 soldados rumanos participan junto a 11 Estados socios: Albania, Bulgaria, Canadá, Francia, Grecia, Italia, Reino Unido, Países Bajos, España, Estados Unidos y Turquía. El ejercicio se organizó por primera vez en 2015. La invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en 2022 lo ha hecho cada vez más relevante, y las Fuerzas Navales de Rumanía lo describen como "el evento más complejo" que lleva a cabo.

El papel clave del mar Negro en la guerra de Rusia contra Ucrania

El mar Negro es un mar estrechamente cerrado y relativamente pequeño que comprende las aguas cercanas de los países que lo rodean: Turquía al sur, Bulgaria y Rumanía al oeste, Georgia al este, y Ucrania y Rusia al norte. El control de las aguas cercanas al mar Negro se ha disputado a lo largo de los siglos y ha desempeñado un papel en la actual guerra entre Rusia y Ucrania.

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La toma de la península de Crimea por Rusia en 2014 le permitió controlar el puerto naval de Sebastopol. Lo que eran aguas cercanas de Ucrania se convirtieron de facto en aguas cercanas para Rusia. El control de estas aguas cercanas permitió a Rusia interrumpir el comercio de Ucrania, especialmente la exportación de grano a aguas lejanas africanas.

Pero las acciones de Rusia se vieron frustradas gracias a la colaboración de Rumanía, Bulgaria y Turquía para permitir el paso de buques de carga a través de sus aguas cercanas, y luego a través del Bósforo hacia el mar Mediterráneo.

Los esfuerzos por limitar el control ruso de las aguas cercanas de Ucrania en el mar Negro, y la falta de voluntad de Rusia de afrontar las consecuencias de atacar buques en las aguas cercanas de los países de la OTAN, hicieron que Ucrania pudiera seguir accediendo a las aguas lejanas para obtener beneficios económicos y mantener a flote la economía ucraniana.

El 25 de marzo, Estados Unidos anunció que había propuesto a Ucrania y Rusia un acuerdo de alto el fuego para "eliminar el uso de la fuerza" en el mar Negro tras las conversaciones mantenidas en Arabia Saudí. Pero el alto el fuego parcial en el mar Negro, que podría permitir embarques más seguros, ha fracasado por las condiciones impuestas por los negociadores del Kremlin.

"Consideramos muy seriamente los modelos y soluciones propuestos por los estadounidenses, pero no podemos aceptarlos todos tal cual", declaró el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Ryabkov.

Moscú se aferra a un acuerdo para facilitar la navegación en el mar Negro con el fin de "paralizar los esfuerzos hacia un alto el fuego general y extraer concesiones adicionales de Occidente", según una evaluación realizada el lunes por el Instituto para el Estudio de la Guerra, con sede en Washington.