10 canciones para revivir Girls, de Jennifer Lopez a Demi Lovato y de Ariana Grande a Beyoncé

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La música de Girls, claro está, la protagonizan ellas: Jennifer Lopez, Ariana Grande, Beyoncé y una larga lista que va de Patsy Clyne a Chrissie Hynde
La música de Girls, claro está, la protagonizan ellas: Jennifer Lopez, Ariana Grande, Beyoncé y una larga lista que va de Patsy Clyne a Chrissie Hynde

Escrita y producida por Lena Dunham, una de las protagonistas, la serie Girls tuvo seis temporadas en HBO desde 2012 y consiguió un notable retrato generacional. Con una alta dosis de humor, la serie no elude los conflictos de un grupo de chicas en sus primeros veinte abriéndose camino en Nueva York. En ese sentido pareciera la precuela de Sex and The City, aunque su registro está mucho más marcado por el humor absurdo.

Lena Dunham, en una escena de su emblemática serie Girls
Lena Dunham, en una escena de su emblemática serie Girls


Lena Dunham en Girls

Es mucha la música pop que se escucha a lo largo de las seis temporadas de Girls y, claro, hay una alta cuota de canciones hechas por y para las mujeres. Esta playlist reúne diez canciones que suenan y atraviesan la vida de Hannah, Marnie, Jessa y Shoshanna desde los comienzos del pop hasta sus últimas versiones cruzadas por el hip hop y los concursos de talentos.

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“She’s Got You” (Patsy Cline, 1962). Grabada en la Navidad de 1961, esta balada donde se citan el jazz melódico, líneas de country somnoliento y el slow-rock que formatearía a la balada pop resumía entera la trama de la serie: “Tengo los discos que escuchábamos juntos/Y sigue sonando igual que cuando estabas por acá/Lo único que cambia, lo único distinto/es que yo tengo los discos y él te tiene a ti”. Una muestra contundente de cómo el songbook pop anticipó los conflictos de comedias como Girls donde la iniciación en el amor y el sexo son resignificadas por la época (no habría discos aquí, pero sí acaso una playlist). Como Gardel o Gilda, Patsy Cline murió joven y dejó un mito eterno en el imaginario del sueño americano. Un año después de que esta canción fuera hit el avión en que viajaba de regreso de una gira se estrelló cerca de Tennessee.

“Shoo-B-Doop and Cop Him” (Betty Davis, 1974). Si hay que hablar de chicas y empoderamiento, solo basta ver a la Davis (no confundir con Bette, la de esos ojos que inspiraron el hit de Kim Carnes) posando para la tapa de su álbum They Say I’m Different. Y claro que era diferente. En el registro más felino, ese andar de pantera a punto de cazar, que el funk haya tenido, Davis anticipa el retro soul de Macy Grey en el cierre del siglo XX. Inspiradora del estilo afro en la moda, la imagen iba en paralelo con la ideología. Pareja de figuras fuertes del jazz como Hugh Masekela, primero, y Miles Davis, después, la Davis ponía la sexualidad femenina en primer plano acorde con un sonido que rezumaba erotismo y que le valió no pocos encontronazos con la censura.

“Message of Love” (The Pretenders, 1981). Recuperada para el Grandes éxitos que editaron en 1987, este ejercicio modélico de power pop es una exaltación al amor romántico (”La razón por la que estamos aquí como hombre y mujer/es amarnos y cuidarnos el uno al otro/pero cuando el amor entra en la habitación todos de pie, es tan bueno como Brigitte Bardot) entonada por la impar Chrissie Hynde. ¿El ícono postergado del rock new wave? Seguro. Basta verla en el video con ese flequillo serrucho liderando un grupo de hombres para tomarle el peso. Banda signada por la tragedia (la heroína se llevó a dos de sus integrantes originales) pero también por una de las mejores compositoras y voces de su generación.

“None of Your Business” (Salt-N-Pepa, 1993). El hip hop femenino no fue tal sino hasta que el trío formado por Salt (Cheryl James), Pepa (Sandra Denton) y DJ Spinderella (Deidra Roper) irrumpió como una bomba detonada desde Queens (unas Ramonas rap). Al día de hoy, con una carrera que estuvo en stand by entre 2002 y 2007, permanecen como el grupo de rap más vendedor de la historia. En paralelo al gangsta, el trío eludía los tópicos masculinos (y misóginos) del hip hop para enfocar las rimas en asuntos de femineidad, relaciones y sexo: ellas fueron las definitivas girls del género.

“Your Honor” (Regina Spektor feat. Kill Kenada, 2004). En el álbum Soviet Kitsch, la emigrante Regina Spektor parodiaba la mirada prejuiciosa del americano medio sobre todo lo que venía desde la ex Unión Soviética. Entre el Kirov y Studio 54, la Spektor consiguió una voz propia de compositora intimista sentada al piano aunque en “Your Honor” acompañada por el trío inglés Kill Kenada se la escucha al borde de un ataque de punk rock. La transición entre ese registro sacado y su más reconocible voz al piano dan una idea de su versatilidad aunque su estilo parece haber tocado techo con Fear (2009).

“I Feel it All” (Feist, 2007). La excantante del grupo canadiense Broken Social Scene es una de las artistas cuyo estilo cambió a partir de la influencia que Regina Spektor tuvo en la escena independiente. Si bien la precedía, este tipo de canción lleva todo el sello del sonido Spektor (no confundir con la pared de sonido) aunque tenga una raíz de guitarra alejada de las inflexiones neoclásicas de la moscovita.

“Halo” (Beyoncé, 2008). Eufórica, la segunda canción más escuchada de este ícono de la cultura pop del siglo XXI tiene poco que ver con el estilo entre dance y hip hop con el que construyó su fortaleza de hits. “Halo” es una balada de piano de producción bombástica con un tono épico subrayado por un beat fortísimo, palmas y cuerdas digitales en staccato. Se grabó para el doble álbum I Am…Sasha Fierce que en el segundo disco incluía la canción gemela “Hello” (la parte de su alter ego más rítmica). Este fue el tercer disco de Beyoncé y una inspiración notable para la generación que Dunham retrata en Girls.

“On the Floor” (Jennifer Lopez, Pitbull, 2011). Utilizando la melodía de la universal “Lambada” (uno de los aportes mayores de la música andina a la cultura global), J Lo hace las veces de una Madonna hispana (reemplaza el sample de Abba en “Hung Up”) en contrapunto con su paisano boricua Pitbull. El efecto de este simple estratégico es el de una versión china del dance pop: la etiqueta revela la factura génerica. Todo está bien hecho aquí pero el riesgo de la falsificación es alto. Es un complejo occidental, de todos modos, si se trata de encender el dancefloor vaya que funciona. Y todas quisieran ser J Lo quince minutos...

“Skyscrapper” (Demi Lovato, 2011). El clasicismo pop del siglo XXI se renueva en las voces de cantantes como Demi Lovato (1992), otra estrella de la generación Girls cuya música parece siempre hecha a medida de ese tipo de drama necesario para los reality shows de talentos musicales (American Idol o La Voz). Más aún, se podría decir que “Skyscrapper”, sostenida en su potencia de soprano Disney, es la canción perfecta para ganar este tipo de concurso.

“Problem” (Ariana Grande, 2014). Más cerca del hip hop, Ariana Grande, acompañada aquí por Iggy Azalea, es como Demi Lovato: una estrella surgida de la televisión. En su caso fue catapultada por la cadena Nickelodeon que la posicionó como ícono pre teen con el programa Victorious. Para cuando grabó “Problem” ya estaba buscando lo mismo que las protagonistas de Girls: abrirse camino fuera de los mandatos generacionales aunque esté atravesada por ellos.

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