Walmart concentra poder en autoservicios: Cofece

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CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 4 (EL UNIVERSAL).- La falta de más competidores en tiendas de autoservicio da capacidad a unas cuantas de fijar altos precios y condiciones abusivas a sus proveedores, siendo Walmart, Soriana y, en menor medida, Chedraui, las de mayor presencia en el país, informó la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).

En el estudio "Competencia en el canal moderno del comercio al menudeo de alimentos y bebidas", el organismo señaló que "el rápido crecimiento de algunas cadenas comerciales ha generado preocupaciones sobre su capacidad para establecer precios altos para los consumidores y condiciones abusivas para sus proveedores".

"El mercado está concentrado en pocos jugadores y las cadenas tienen un poder de compra frente a sus pequeños proveedores", explicó la comisionada presidenta de la Cofece, Alejandra Palacios.

El problema es que en 10% de las áreas de influencia del país solamente hay una tienda de autoservicio, en el 15% hay duopolio, en el 24% hay tres participantes y en el 51% restante más de tres tiendas.

En México, Walmart es la cadena comercial con más tiendas en los diversos formatos, bodegas, supermercados, hipermercados y megamercado, lo que hace que en 87% de las áreas de influencia esta cadena no tenga ningún competidor.

"Esta cadena no enfrenta competencia en casi la mitad de sus tiendas establecidas en zonas no urbanizadas o de menor densidad", dijo la Comisión.

En el estudio, la Cofece advirtió que estas cadenas minoristas, al tener poder de negociación, cometen prácticas abusivas que provocan incertidumbre y costos imprevistos en los proveedores, además de que les transfieren el riesgo de que no se vendan los productos que se exhiben en la tienda.

"Entre dichas prácticas están pagar fuera del plazo establecido, aplicar cargos no negociados o devolver mercancía sin acuerdo previo. Los pequeños proveedores son los más afectados por estas prácticas porque no cuentan con los suficientes recursos para hacerles frente", a pesar de que en 2009 las grandes cadenas se comprometieron a adoptar el Código de Prácticas Comerciales Competitivas, lo que muestra que ese Código no es efectivo, expuso la Comisión.

Otro de los problemas es que hay obstáculos normativos en el ámbito local para que entren nuevos competidores, de manera que sólo las grandes cadenas pueden hacer frente a tanta tramitología con sus equipos legales.

El tiempo promedio para abrir una gran tienda es de 351 días hábiles, 2.4 veces más días que una tienda de descuento o bodega exprés. Por cada día que tarda el trámite para iniciar operaciones, pierden un millón de pesos en ventas.

"En términos generales, es indispensable promover, mediante políticas públicas y regulatorias, mejores condiciones de innovación, concurrencia y competencia en el canal moderno, pues esto se traduciría en una mejora en el bienestar de las familias mexicanas. Cualquier esfuerzo en este sentido, en cualquier orden de gobierno, es pertinente y relevante", comentó la Comisión.