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Victoria Monét, Dua Lipa y Miley Cyrus sorprenden en la alfombra roja de los Grammy

NUEVA YORK (AP) — Victoria Monét caminó por la alfombra roja de los Grammy el domingo con un entallado vestido de diosa de bronce de Versace, su adorable hija de 2 años y compañera de nominaciones, Hazel, iba con un color a juego mientras la gran noche de la música se desarrollaba en la alfombra roja más salvaje y loca de la temporada de premios. Dua Lipa optó por la plata, mientras que Taylor Swift desfiló con un clásico blanco.

Swift, una de las últimas en llegar a la alfombra roja, llevaba un vestido a la medida de Schiaparelli, con un corsé drapeado sin tirantes. Acompañó el vestido con guantes negros de terciopelo y múltiples collares, incluyendo una gargantilla de Lorraine Schwartz con un pequeño reloj incrustado con las manecillas apuntando a las 12, en referencia al título de su álbum “Midnights”.

El look de corsé a la medida de Monét era impresionante, sin tirantes y simbolizaba el Viejo Hollywood en medio de un mar de colores audaces y brillo en la Arena Crypto.com que se realizó en una tarde llluviosa enLos Ángeles. Hazel, también en Versace, se sintió apabullada en medio del caos, apartando la cabeza de las cámaras mientras estaba en brazos de su madre.

“Me siento cara”, dijo Monét, quien completó su look con un collar de serpientes de Bulgari.

El look de Lipa, de Courrèges, tenía mangas largas y sutiles recortes en las caderas. Alrededor de su cuello lució un collar de diamantes de Tiffany & Co., con zafiro naranja y otras gemas con forma de pez. En total, eran 23 quilates.

Si Monét fue una estatuilla del Grammy, Miley Cyrus fue una guerrera dorada con un look hecho con miles de seguros (imperdibles) dorados que asemejaban eslabones de cadena. Su cabello con volumen le daba una vibra bouffant de los años 70. Era un modelo a la medida de Maison Margiela diseñado por John Galliano realizado con 14.000 seguros que necesitó 675 horas de meticuloso trabajo.

Bianca Betancourt, editora de cultura digital de Harper’s Bazaar, calificó el look de Cyrus como el “tipo de exagerado que amamos y queremos de los Grammy”.

La recién llegada Tyla, por su parte, “debutó a la perfección en los Grammy con un vestido verde menta de Versace que no la apartó de los looks juguetones y sexis que usa regularmente”, dijo Betancourt.

El traje favorito de la noche para Claire Stern, directora digital de Elle, no fue de la alfombra roja.

“Era Miley Cyrus celebrando su primera victoria en los Grammy interpretando ‘Flowers’ con un minivestido de cuentas de Bob Mackie”, dijo.

Billie Eilish se puso una chaqueta de Barbie, una pieza vintage reelaborada especialmente para ella por Chrome Hearts. Al pasar por la alfombra acababa de ganar por su canción para la película “Barbie”, “What Was I Made For?” en la Pemiere de los Grammy no televisada antes del gran espectáculo.

Se exhibieron amarillos brillantes, rosas y rojos de moda, aunque el negro clásico fue la elección para muchos.

Las chicas de boygenius, Julien Baker, Phoebe Bridgers y Lucy Dacus, llevaban trajes blancos a la medida de Thom Browne a juego, con los pantalones y las chaquetas recortados y claveles rosas en las solapas. La moda masculina para mujer fue una minitendencia en la alfombra, con Rebecca Lovell y Megan Lovell de Larkin Poe con trajes de rayas y tenis.

Janelle Monáe, siempre destacada en la moda, optó por lo clásico con un vestido de lentejuelas líquidas escotado, con una gran roseta en la cintura.

“Me siento clásica, atemporal, futurista”, le dijo a E!. “Estoy de pie en el orgullo negro, en un estado de alegría”.

La autoexpresión es el nombre del juego de la moda de los Grammy. Sid Wilson de Slipknot decidió hacerlo con un casco de cuero con aspecto de máscara de gas para su debut en la alfombra roja con una Kelly Osbourne de cabello morado. Maria Mendes también optó por un tocado, el suyo en dorado que le cayó a la vista como complemento de un vestido color champán.

El vestido rojo de la cantante Dawn Richard era literalmente un árbol, con ramas que se elevaban por encima de su cabeza. El look era de Khosrov, recordaba “La primavera” de Botticelli.

Los caballeros llevaban algunas joyas memorables, como Rufus Wainwright y el artista de reggae Collie Buddz. Wainwright portó una fiesta de collares de oro. Buddz optó por un grupo de broches. Josh Groban se bastó con un sólo broche. Babyface incluyó un par de cruces entre los múltiples collares que usó con un esmoquin con el logotipo de Versace.

Junto con el rojo clásico, el azul bebé emergió en algunos modelos: Coco Jones y Ayra Starr entre ellos. Starr se divirtió en la alfombra con su look de dos piezas, agitando su falda para las cámaras. Kylie Minogue se quedó con el rojo, un look de corsé con cauda. Era un modelo personalizado de Dolce & Gabbana.

Lainey Wilson representó al country con un conjunto negro a la medida de Balmain. Los pantalones de campana están entre sus firmas. Esta vez, quiso homenajear a Johnny Cash, el hombre de negro.

Coi Leray se destacó con un traje completo con un saco unido a una pantaleta y medias negras sin pantalones de Yves Saint Laurent, que complementó con un abrigo de plumas verde neón, claramente emocionada por la compañía que mantenía durante la noche.

Ice Spice se ganó a algunos fans de la moda con un look personalizado de Baby Phat de mezclilla y piel. Le dijo al escritor musical Matthew Ruiz, que era una “auténtica mami del Bronx en Los Ángeles”. Betancourt lo aprobó.

“Ice Spice trajo su probado y verdadero sentido del estilo neoyorquino a Los Ángeles, una adición divertida e inesperada a la alfombra”.