Se ve como si fuera el cielo en la noche: Katya Echazarreta

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CIUDAD DE MÉXICO, agosto 2 (EL UNIVERSAL).- Al recibir las Llaves de la CDMX, la ingeniera Katya Echazarreta, primera astronauta mexicana en visitar el espacio y tripulante de la misión NS-21, relató su experiencia ante niñas beneficiarias de la Beca Leona Vicario y premiadas de la Olimpiada de Matemáticas y a quienes les pidió creer en ellas mismas para cumplir sus metas.

En el evento, que se realizó en el Palacio de la Escuela de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en compañía con la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, Katya Echazarreta, compartió con las niñas su experiencia desde que a los 7 años emigró a los Estados Unidos junto a su familia, hasta que tuvo la oportunidad de ser la primera mexicana en visitar el espacio como astronauta con una misión de la Nasa.

"Ahora quiero dedicarme a ustedes, quiero dedicarme a ayudarlas, yo quiero dedicarme a ayudar a todas ustedes, a cada una de ustedes a que lleguen a ser lo que quieren ser, como mujeres somos muy fuertes, somos muy inteligentes, podemos hacer lo que queramos hacer y yo quiero que todas, que cada una de ustedes sepa que puede llegar a donde quiera llegar, si quieren llegar al espacio pueden llegar al espacio, claro que pueden, así que por favor antes de terminar les repito las palabras, cada que piensen en algo que quieren hacer, no vayan a decir: ‘quiero esto’, van a decir: ‘yo voy a hacerlo’", dijo.

La primera astronauta mexicana en visitar el espacio y tripulante de la misión NS-21 recordó como fue el despeje del cohete por el que llegó al espacio pues explicó que los astronautas tienen que permanecer sentados 30 minutos, y tienen diversos minutos para que los tripulantes puedan arrepentirse, pero nadie lo hizo.

"Cuando sucede el lanzamiento, empiezas a sentir las vibraciones, en las ventanas de alrededor, empiezas a ver el color de la reacción química, que, en unos segundos, está a punto de llevarte al espacio, y se ve anaranjado por todas las ventanas y se ve todo el desierto, y luego subes. Y eso fue algo tan bonito".

Recordó que cuando el cohete va subiendo, primero el cielo es azul, pero después se torna todo oscuro y solo se ve un círculo azul -la Tierra- "parece como si fuera un portal y se ve como si fuera el cielo en la noche".

"(…) estás viendo esa imagen y segundos después, ya estás en el espacio, ni siquiera te das cuenta de la diferencia, es algo así, tan rápido y es una sensación tan increíble, porque miren, pasan unas cosas: estás en tu cohete, la cápsula está arriba del cohete, el cohete y la cápsula se separan, en ese momento en que el cohete y la cápsula se separan, el cohete regresa y aterriza otra vez en la Tierra y la cápsula sale y se queda en el espacio", explicó a los niños del programa Beca Leona Vicario.

Mientras tanto, la secretaria de Educación, Ciencia y Tecnología e Innovación de la Ciudad de México, Rosaura Ruíz Gutiérrez, destacó el papel precursor de Katya Echazarreta y que con su ejemplo demuestra que no hay límites a las aspiraciones personales y profesionales que se propongan las mujeres.

"Nos recuerda la importancia que tiene la comunicación y la divulgación del quehacer científico a las y los más jóvenes, especialmente a las mujeres. La misión del pensamiento científico es a fin de cuentas la de la transformación y la emancipación de las sociedades, de las mujeres y los hombres que lo conforman. Este primer viaje de Katya Echazarreta al espacio, es también otro camino que abren las mujeres mexicanas y en especial las mujeres de ciencia hacia la equidad", comentó.

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