La UE propone a sus países reducir el consumo de gas por temor a una “interrupción total” del suministro ruso

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Una mujer toma un descanso frente a la fuente del Museo del Louvre en medio de la ola de calor - Créditos: @STEFANO RELLANDINI

BRUSELAS.– La Comisión Europea propuso este miércoles un plan para reducir en un 15% el consumo de gas en la UE, con el objetivo de superar la caída del suministro ruso, lo que llevaría a limitar la calefacción de ciertos edificios, aplazar el cierre de las centrales nucleares e incitar a las empresas a reducir sus necesidades.

Para prepararse al invierno, el Ejecutivo europeo preparó un paquete de medidas que permitirán a los 27 países miembros del bloque hacer frente a una posible interrupción de los suministros rusos, que hasta el año pasado constituían el 40% de sus importaciones.

”Rusia está utilizando el gas como arma. En caso de una interrupción total, Europa tendrá que estar preparada”, dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

El plan debe aún ser debatido por los Estados miembros de la Unión Europea. Prevé que cada país deberá “hacer todo lo posible” para reducir, entre agosto de 2022 y marzo de 2023, su consumo de gas en al menos 15% en relación al promedio de los últimos cinco años en el mismo período.

Los Estados deberán detallar antes de finales de septiembre sus hojas de ruta para alcanzar este objetivo.

El gasoducto Nord Stream, por el que transita un tercio de las entregas de gas ruso a la UE, está cerrado desde el 11 de julio para un mantenimiento rutinario que debe concluir este jueves. Pero los europeos temen que Moscú no reabra el grifo. Rusia ya había cortado en un 60% las entregas por Nord Stream en las últimas semanas.

El sol sale por detrás de sistemas de tuberías y dispositivos de apagado en la estación receptora de gas del gasoducto báltico Nord Stream 1 y la estación de transferencia del ducto OPAL en Lubmin, Alemania, el lunes 11 de julio de 2022. ( Jens Buettner/dpa via AP)
El sol sale por detrás de sistemas de tuberías y dispositivos de apagado en la estación receptora de gas del gasoducto báltico Nord Stream 1 y la estación de transferencia del ducto OPAL en Lubmin, Alemania, el lunes 11 de julio de 2022. ( Jens Buettner/dpa via AP)

En caso de “riesgo sustancial de escasez grave o de demanda excepcionalmente elevada”, y si los esfuerzos voluntarios no fueran suficientes, la Comisión quiere poder activar un mecanismo de alerta –previa consulta a los Estados miembros– que permitiría fijar “objetivos vinculantes de reducción de la demanda” para todos los países del bloque.

Un invierno difícil

A pesar del aumento de las importaciones de Noruega, Azerbaiyán y Argelia, y de la triplicación de los envíos de gas natural licuado de Estados Unidos desde marzo, los europeos temen un invierno difícil.

Von der Leyen estimó que el consumo anual de gas en la UE podría reducirse en unos 43.000 millones de m3. En modo de comparación, Rusia había suministrado unos 153.000 millones de m3 a los 27 países del bloque en 2020.

Unos 11.000 millones de m3 procederían de una reducción de la calefacción y del aire acondicionado de ciertos edificios. En concreto, Bruselas pide a los países que adopten medidas vinculantes para limitar la calefacción y el aire acondicionado en los edificios públicos y comerciales, “siempre que sea técnicamente posible”.

También incita a utilizar fuentes alternativas para la calefacción urbana y recomienda lanzar campañas de comunicación para pedir a la población bajar los termostatos un grado este invierno, lo que permitiría ahorrar “hasta 10.000 millones de m3 de gas al año”, según la Comisión.

”Hay que dar prioridad a las energías renovables, pero puede ser necesario temporalmente un paso por el carbón, el petróleo o la energía nuclear”, reconoció Bruselas, que pide a los países que pospongan sus planes de cerrar las centrales atómicas.

El pedido del gobierno de Francia

En consonancia con el mensaje de la UE, el gobierno francés llamó este miércoles a los ciudadanos a realizar “pequeños gestos” para ahorrar energía de cara a un corte del suministro de gas ruso en el otoño boreal.

“Pedimos un esfuerzo a los ciudadanos (...) Cada energía que somos capaces de ahorrar ahora es energía de la que podremos disponer en el próximo otoño e invierno”, dijo el portavoz del gobierno, Olivier Véran, en rueda de prensa.

Entre los “pequeños gestos del día a día” citados por el vocero figura desenchufar el mayor número de aparatos, como el wifi, si los franceses se van el fin de semana o de vacaciones, o apagar la luz en las habitaciones que no se usan.

“Estos gestos diarios tienen un impacto muy importante en nuestro consumo eléctrico. Esto es bueno para nuestras reservas y evidentemente para el planeta”, agregó Véran, precisando que se trata de una recomendación y no de una obligación.

Agencia AFP

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