Lo de Tua ante los Ravens fue un escándalo, pero el QB de los Dolphins enfrenta ahora su mayor prueba de fuego

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David Santiago/dsantiago@miamiherald.com

Hasta el juego del pasado domingo ante los Ravens muchos no creían en el quaterback de los Dolphins Tua Tagovailoa, pese ha haber dado muestras de que al menos cumplía con el plan asignado, era el hombre que el equipo necesitaba para llevarles lejos. Pero tras la remontada ya nadie lo discute.

Tua protagonizó un deslumbrante espectáculo con seis touchdowns, completando 36 de sus 50 pases para conseguir 469 yardas y llevar a Miami a visitar la grandeza con una victoria 42 -38 enmudeciendo medio Baltimore.

De nada le valió a los Ravens las dos intercepciones a Tagovailoa, ni contar con tres TD de ventaja en dos ocasiones, con un Lamar Jackson llegando a las 318 yardas; estos delfines demostraron que no se rinden, ni se amilanan por jugar fuera y con trabajo confianza supieron venir de atrás.

Esta vez se cayó la defensa, incluso la de los equipos especiales; pero en cambio, la ofensiva sacó la cara, primero protegiendo muy bien a Tua, luego corriendo bien por tierra y principalmente dando rienda a su ataque aéreo con los veloces wide receiver Tyreek Hill y Jaylen Waddle, que estuvieron imparables.

Cada uno capturó 11 pases y cada uno anotó dos TD. Hill consiguió 190 yardas y atrapó un pase de 60 yardas, mientras que Waddle logró 151, cogió un lanzamiento de 59 yardas y anotó el touchdown decisivo con una gran atrapada.

Lo más increíble fue que los Dolphins llegaron al cuarto parcial con el marcador en contra 35-14 y Tagovailoa lanzó cuatro pases de touchdown para ganar el juego, el más espectacular el de 60 yardas a Hill para empatar 35-35.

¿Quién decía que Tua no tenía brazo?

No solo tiene un buen brazo, sino aplomo, confianza, liderazgo y hasta movilidad cuando es necesario. Solo necesitaba una ocasión como esta para demostrarlo.

El entrenador Mike Daniels lo sabía desde el principio y nuevamente mostró coraje y valentía con estas jugadas.

“Su crecimiento personal es enorme, creo que es increíble que un jugador sienta que sabe que hizo cosas muy buenas. Tendría que estar un poco delirando para no decir, ‘oye, seis touchdowns fueron bastante buenos’ ¿verdad”, dijo McDaniels el lunes. “Y ninguno de sus compañeros de equipo se sorprendió, lo cual es mucho más impactante que las palabras”.

“Puedes sentir que cuando los chicos no dicen, ‘vaya, amigo, ¿de dónde viene eso?’ Creo que eso estuvo genial para él, se lo merece. Nada de eso fue regalado en absoluto, se ganó cada gramo y sé que los jugadores le respetan mucho, así que creo que eso beneficia a todos, entrenadores incluidos”, añadió el entrenador.

Tampoco se equivocaron los Dolphins al seleccionarlo en el puesto cinco del draft hace tres años, ni los miles de aficionados que clamaron “Tank for Tua”, solo necesitaba tiempo, protección, dos buenos WR y la confianza que McDaniels le da.

Nada de compararlo con Dan Marino, ni decir que es el gran quarterback del futuro. Hay que ir paso a paso, aunque el del 18 de septiembre haya sido, más que un paso, un gran salto.

De pronto el equipo sí que está proyectado para alcanzar los playoffs y algunos piensan que los Dolphins incluso están para más y la ilusión de pronto se ha multiplicado, tanto que están vendidas todas las entradas para verles el resto de la temporada en el Hard Rock Stadium.

El próximo domingo 25 de septiembre los delfines, y en particular Tua, enfrentan su mayor prueba de fuego al recibir a los Bills, los grandes candidatos al título de la NFL, incluso por encima de los Chief y de los Buccaneers, y son favoritos para este encuentro en el Hard Rock Stadium.

En especial Tagovailoa puede guardar un amargo recuerdo, ya que los de Buffalo fueron los que lo lesionaron la pasada campaña y este día seguro lo tendrá circulado en su calendario.