Trump anunció recortes en la asistencia a Guatemala, Honduras y El Salvador

Rafael Mathus Ruiz

WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump , anunció que reducirá la ayuda a Guatemala, Honduras y El Salvador porque no detuvieron la caravana de miles de migrantes que avanza hacia la frontera sur del país, tal como ha reclamado desde hace varios días. Trump dijo que entre los migrantes había "criminales" y personas "desconocidas" de Medio Oriente y que se trataba de una "emergencia nacional".

La movida de Trump representa la escalada más contundente en contra de la caravana de unos 5000 migrantes que avanza en México hacia la frontera con Estados Unidos. Trump había presionado a los países de Centroamérica para que frenaran el éxodo, y ahora concretó una de sus principales amenazas al cerrar la asistencia financiera, un giro en la política exterior de la Casa Blanca que tensa los lazos con América latina y podría incluso llegar a agravar los problemas que llevaron a los migrantes a emprender su viaje al norte.

"Guatemala, Honduras y El Salvador no pudieron hacer el trabajo de impedir que las personas salgan de su país y lleguen ilegalmente a los Estados Unidos. Ahora comenzaremos a reducir, o reducir sustancialmente, la masiva ayuda extranjera que se les da habitualmente", tuiteó Trump.

Fiel a su retórica xenófoba y a su mensaje que vincula a la inmigración con el delito, uno de los sellos de su campaña presidencial y ascenso político, Trump dijo en otro tuit que dentro de la caravana había "delincuentes" y "desconocidos" de Medio Oriente, una mención que pareció sugerir la presencia de terroristas.

"Lamentablemente, parece que la Policía y los militares de México no pueden detener a la caravana que se dirige a la frontera sur de Estados Unidos, donde delincuentes y desconocidos de Medio Oriente están mezclados. He alertado a la Patrulla Fronteriza y al Ejército de que se trata de una emergencia nacional. ¡Deben cambiar las leyes!", afirmó el mandatario en otro tuit.

La decisión de Trump se dio en la víspera de un acto de campaña en Texas, uno de los principales estados de ingreso de los migrantes por la frontera sur. Trump compartirá el escenario con el senador Ted Cruz, quien busca la reelección y ha enfrentado una dura campaña del congresista demócrata Beto O'Rourke. La política dura contra los migrantes ha sido una de las banderas proselitistas de Trump, quien llegó a la Casa Blanca con la promesa de construir un muro a lo largo de la frontera con México.

La drástica determinación del presidente de EE.UU. llegó luego de que intentara de todas las maneras posibles detener la llegada de miles de inmigrantes que escaparon de sus países en busca de un futuro mejor. En una caminata que ya lleva días, bajo el sol o las condiciones climáticas que sean, los migrantes se las arreglan como pueden para continuar. Guatemala, Honduras y El Salvador son países azotados por la narcoviolencia. América latina es una de las regiones más violentas del mundo, y los países de América Central tienen altas tasas de homicidio.

Anoche, descansaron en aceras, bancos y plazas públicas en la sureña ciudad mexicana de Tapachula, agotados por otro día de caminata. Juntos para darse seguridad y fuerza, algunos se refugiaron bajo un techo de metal en la principal plaza de la ciudad. Otros yacieron exhaustos al aire libre, con apenas finas capas de plástico para protegerse de la tierra húmeda a causa de una fuerte lluvia vespertina.

La caravana de migrantes cruzó la frontera sureña de México el domingo, evadiendo a los agentes mexicanos que brevemente les bloquearon el paso junto a Guatemala. A cada paso recibían ayuda de mexicanos solidarios en forma de alimentos, agua y ropa. Cientos de habitantes en pickups, camionetas y camiones de carga se detuvieron para permitirles subir.

El viaje de los migrantes, que comenzó hace más de una semana con menos de 200 participantes, sumó más personas a lo largo de la ruta y creció a unos 5000 luego que muchos encontraron formas de cruzar de Guatemala a México mientras la policía bloqueaba el cruce oficial.

"Mi meta es encontrar trabajo para un mejor futuro para mis hijas", contó Besi Jacqueline López, de la ciudad hondureña de San Pedro Sula, una de las personas que integran el grupo. Llevaba un oso de peluche dentro de un gorro y caminaba juntos a sus dos hijas, Victoria de 4 años y Elisabeth de 3. Graduada en administración de empresas, López dijo que no encontraba trabajo en Honduras. Por eso quiere llegar a Estados Unidos.