El truco de la telebasura: basta ya de equidistancia en debates científicos

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El divulgador científico Javier Peña durante su intervención en el programa de telebasura Todo es Mentira de la Sexta
El divulgador científico Javier Peña durante su intervención en el programa de telebasura Todo es Mentira de la Sexta

Imagine que enciende un día la televisión y se encuentra con un programa en el que se discute sobre cómo nacen los niños. Por un lado presentan a un doctor, con más de veinte años de experiencia en pediatría, y por otro aparece alguien que afirma que los bebés vienen de París y los trae una cigüeña. La presentadora va otorgando el turno de palabra a uno y otro indistintamente para que ambos expongan sus argumentos. Este ridículo programa no tendría sentido en ninguna cadena y, aún así, cuando hablamos de cuestiones científicas (y mucho más si se trata de cuestiones climatológicas) ocurre constantemente en televisión.

Se llama EQUIDISTANCIA y es un viejo truco para crear polémica y ganar audiencia con la controversia y el ruido. La artimaña es sencilla y consiste en invitar a un debate a dos partes, una de estas partes es un experto en el tema a tratar y la otra simplemente es un alborotador ignorante cuya intención es generar dudas y crear ruido. Se conoce también como Falacia del Falso Equilibrio porque estas dos partes no son iguales, su preparación y conocimiento del tema a tratar es abrumadoramente diferente y, aún así, el responsable del programa los muestra al público como si fuesen iguales, como si estuviesen al mismo nivel. El remate final de esta astuta argucia es crear un debate sobre un tema que ya está zanjado y presentarlo como si aún estuviese en duda.

Este rastrero truco es el que tuvo que soportar Javier Peña, divulgador científico especializado en temas medioambientales y crisis climática, durante su intervención en el programa “Todo es mentira” (muy apropiado el nombre) de Cuatro.

La equidistancia es un truco, y además es un truco muy viejo. Como cantaba el gran Julio Sosa en el inmortal tango Cambalache: “todo es igual, nada es mejor. Lo mismo un burro que un gran profesor”. Pero, desafortunadamente, también es un truco que sigue saliendo muy rentable a determinados medios de comunicación. La tertulia con el caradura de turno que no sabe de nada pero opina de todo seguirá estando presente en nuestras pantallas mientras la audiencia lo respalde.

Porque… ¿Alguien tiene dudas de que esto va de audiencias y no de información? ¿Qué motivo (aparte de crear polémica y ganar audiencia) tendría el responsable de un programa para invitar a un debate científico a Esperanza Aguirre y a un conocido negacionista del cambio climático? ¿Alguien aún se cree que este tipo de debates se monta para ofrecer al público información veraz de manera rigurosa?

Mientras les resulte rentable continuarán emitiendo estos circos y más aún en estos tiempos revueltos donde la polémica y los gritos atraen más audiencia que los debates sensatos y serenos. No obstante, los espectadores aún tenemos un arma clave para acabar con la equidistancia: no dar audiencia a los programas que la usen. Sobre el cambio climático hay mucho que debatir, aún queda un sinfín de detalles, incógnitas y cuestiones abiertas sobre las que sería interesante informar y divulgar, pero invitar al más ignorante o al más gritón de la clase no es la manera adecuada de abordar un tema científico.

De todos modos, si este tipo de televisión basura quiere seguir con debates ridículos e invitar a negacionistas del cambio climático, les sugiero que lo hagan ajustándose a la realidad. Hace unos años, el estupendo programa Last Week Tonight con John Oliver ilustró a la perfección la estupidez de la equidistancia con un sencillo experimento en antena. Por un lado se invitó a un negacionista y por otro al conocido divulgador científico Bill Nye para que debatieran sobre cambio climático. Sin embargo, para hacer más equitativo aquel cara a cara, el presentador recordó el inmenso consenso científico que existe sobre este tema. Actualmente, el 99,9% de los científicos están de acuerdo en que el calentamiento global es real y que tiene su principal causa en las emisiones de gases invernadero procedentes de la actividad humana.

Así que, si alguna vez quieren organizar un debate que se ajuste a la realidad, inviten a Esperanza Aguirre o al trasnochado negacionista de turno, vale, está bien… pero no olviden traer al programa a otros 999 científicos, investigadores, divulgadores y expertos en clima que refuten sus tonterías.

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Referencias científicas y más información:

Lynas, Mark, et al. «Greater than 99% consensus on human caused climate change in the peer-reviewed scientific literature». Environmental Research Letters, octubre 2021 DOI:10.1088/1748-9326/ac2966.